Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2007/03/27 00:00

Sigue la violencia en Buenaventura: 10 heridos al explotar un petardo

Los notorios avances de seguridad en el país tienen un enorme lunar: el más importante puerto sobre el Pacífico es sacudido cada semana por un hecho de sangre. ¿Qué está pasando?

A pesar de los esfuerzos, la violencia no amaina en Buenaventura. El 16 de marzo explotó una bomba que dejó seis personas muertas (foto). Este lunes, un petardo hirió a diez.

La tranquilidad sobre el Pacífico de nuevo se vio alterada por una explosión. Diez personas que estaban en una tienda del barrio Jorge Eliécer Gaitán, en Buenaventura, resultaron heridas por la detonación de un petardo. Dentro de los lesionados hay dos niños y una persona está grave.

En un primer momento, las autoridades especularon que se trataba de una granada dejada por algunos de los grupos armados que se enfrentan en el municipio, y que seguramente alguno de los heridos la había manipulado de forma incorrecta.

Pero hoy se aclaró que la explosión sí había sido un atentado. Los violentos lanzaron un petardo cerca de la tienda, que es lugar de reunión de los habitantes de este barrio popular. La Policía y la Armada, encargadas de mantener el orden y la seguridad en Buenaventura, no dudaron en adjudicarle el hecho a las milicias de las Farc.

Con este ya son siete los atentados que ocurren en el puerto sobre el Pacífico, en lo que va del año. No han valido los esfuerzos de las autoridades, los continuos consejos de seguridad, las desmovilizaciones de guerrilleros, ni el aumento en el pie de fuerza. Todo confirma una vez más que la situación de violencia en Buenaventura está fuera de control. La lucha territorial entre las Farc y narcotraficantes, sumado a la pobreza de los habitantes tienen al puerto más grande del país sumido en el caos.

Y es que el puerto tiene los peores récords de violencia del país. No sólo es el municipio que más muertes violentas presenta por habitante (121 por cada 100.000 habitantes), sino que las explosiones ya se han vuelto parte de la cotidianidad del pueblo. Por orden directa del presidente Álvaro Uribe, la Armada, el Ejército, la Policía y el DAS están concentradas en desarticular las redes violentas que acechan al municipio. Lamentablemente, el problema parece ser endémico, además los grupos armados siempre juegan con el factor de la sorpresa: el principio esencial de los atentados terroristas.

Hace solo 10 días murieron seis personas en el barrio Granada por la explosión de una bomba. En aquella ocasión, las autoridades municipales y departamentales se pronunciaron y hasta ofrecieron una recompensa de 50 millones de pesos. Sin embargo, ni todo el dinero del mundo parece poder parar la ola de atentados en un lugar, que por ser el puerto más grande del país, debería ser bastante próspero.

Los narcos y la guerrilla luchan por dominar centímetro a centímetro una zona por la que sale la mayoría de la droga que se produce en el país hacia Centroamérica. Incluso, aunque las autoridades no terminan de admitirlo, la percepción general es que en el juego de poderes también han entrado bandas de paramilitares desmovilizados, que también quieren recuperar su tajada.

Por eso, cada atentado que ocurre en el municipio se explica como un ataque de las Farc y cada muerto que aparece en sus calles, se relaciona con alguna vendetta entre los narcos. Por ahora, lo único cierto es que vivir en Buenaventura se ha vuelto cada vez más riesgoso.

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