Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2007/06/04 00:00

Texto completo de la alocución del Presidente

La siguiente es la alocución y la rueda de prensa ofrecidas este lunes por el presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez, en relación con el proceso de excarcelación de miembros de las Farc, dentro de la iniciativa para lograr la liberación de los colombianos secuestrados.

Texto completo de la alocución del Presidente

“Quiero, antes de entrar al tema que nos ocupa hoy, expresarles a los colombianos la tristeza y el rechazo al atentado terrorista contra el Viceministro de Educación Universitaria, el doctor Gabriel Burgos, académico de larga, brillante y transparente trayectoria.

Nos acompañó en ese constructivo Consejo Comunitario de 12 horas, el sábado, que examinó el tema de las transferencias, la descentralización, la educación básica, la educación universitaria, la educación técnica. Hoy fue herido con un artefacto terrorista.
Al regresar a Bogotá esta noche pude entrar al hospital. El médico nos ha dicho que tiene unas quemaduras en las manos pero que no hay fracturas ni mutilaciones. Tiene unas heridas en la cara. Tiene unas heridas alrededor de los ojos, pero dice el médico que no le ha causado problema en los ojos. Tiene unas heridas en el cuerpo. También dice el médico que son superficiales. Hacemos votos por su pronta recuperación.

El señor General (Óscar) Naranjo, Comandante de la Policía, está al frente de la tarea de capturar a los terroristas que perpetraron este atentado.

He reiterado a los estudiantes universitarios de Colombia, a los profesores y a la comunidad académica todo el acompañamiento del Gobierno, de nuestras instituciones democráticas y armadas, para que ellos puedan entrar a la universidad, asistir a clases, hacer ciencia, crítica social, ejercer libertades, sin que el terrorismo entorpezca esa bella misión.

Confiamos que ese diálogo tan constructivo del sábado, tan franco, se prolongue. Que tengamos una universidad para la ciencia, para la crítica social, para la controversia constructiva. Una universidad donde los factores terroristas no puedan tener espacio.

Los gobiernos firmes marchitan el terrorismo y profundizan la democracia. Los gobiernos pusilánimes marchitan la democracia y estimulan el terrorismo. Si los gobiernos permiten terrorismo al interior de la universidad, el terrorismo desaloja la ciencia. Por eso todas las garantías a la comunidad universitaria para que cumpla su tarea.

Compatriotas: en la campaña presidencial de 2002, como Presidente electo, y en las primeras semanas de Presidente en ejercicio, expresé que un acuerdo humanitario sólo sería procedente si se reiniciaba un proceso de paz con previo cese de hostilidades.

Vino un pedido para que yo aceptara la búsqueda del acuerdo humanitario, independientemente de que hubiera o no un proceso de paz con cese de hostilidades. Ese pedido lo realizaron diferentes voces: la Iglesia Católica, el presidente (Jacques) Chirac de Francia, los familiares de los secuestrados, las Naciones Unidas.
Acepté.

Muchos países han pedido que el Gobierno colombiano les permita ser facilitadores para la búsqueda del acuerdo humanitario. Siempre lo hemos permitido.

Hace ya algunos años el Gobierno liberó unilateralmente más de 20 personas de las Farc. Uno de ellos fue asesinado. El seguimiento que se ha hecho a los demás, han cumplido con el compromiso de no regresar a delinquir.

Además el año pasado representantes de Francia, de Suiza y de España pidieron al Gobierno, por medio del Alto Comisionado, doctor Luis Carlos Restrepo, quien nos acompaña esta noche, que aceptara una zona de encuentro en la cordillera central vallecaucana, de aproximadamente 200 kilómetros, poco habitada, para realizar allí el acuerdo humanitario con las Farc. Que en esa zona no habría guerrilla y que el Gobierno retiraría transitoriamente a los soldados de la Patria.
Esos delegados europeos le pidieron al Gobierno su aceptación. El Gobierno lo hizo con toda prontitud, de manera pública.
La organización al margen de la ley, las Farc, la organización terrorista de las Farc, en algunos momentos decía que no le habían consultado. En otros que no aceptaba.

El Gobierno aceptó ese pedido de los delegados de estos tres países europeos.

Hace pocos meses también nos pidieron esos delegados que facilitáramos un encuentro de ellos con representantes de las Farc, porque tenían una promesa de esa organización de que iría a liberar a una persona como muestra de buena fe. El Gobierno aceptó.

Finalmente el Gobierno fue informado de que las Farc engañó a esos delegados europeos y que simplemente les dijo que había habido un mal entendido.

Posteriormente los delegados europeos le pidieron al Gobierno su anuencia para poder adelantar ellos los contactos necesarios con los representantes de las Farc en busca del acuerdo humanitario. El Gobierno lo permitió.

Hemos hecho todo lo posible para el acuerdo humanitario. No ha sido posible lograrlo.

Entro a referirme a lo que ha sido la relación de nuestro Gobierno con el señor Presidente (Nicolás) Sarkozy de Francia.

Durante mi vista a Francia como Presidente electo, en compañía de la doctora Martha Lucía Ramírez, entonces designada Ministra de la Defensa y todavía en el ejercicio de sus funciones como Embajadora de Colombia en Francia, tuve tanto la oportunidad de hablar con el Presidente Chirac, como con el entonces ministro Sarkozy.
El Ministro apoyó toda nuestra propuesta de Seguridad Democrática para Colombia. Desde ese día encontramos en él un gran aliado que identificaba esos valores comunes entre Francia y Colombia, de respeto a la democracia, de rechazo al terrorismo y a la violencia, de acatamiento a los derechos humanos.

Posteriormente el ministro Sarkozy nos visitó. Estuvo en Colombia, se reunió con el Alto Mando militar y policivo, tuvo muchísimas reuniones en el país con la Ministra de la Defensa, Martha Lucía Ramírez, y conmigo, y reiteró todo el apoyo a nuestra política de Seguridad Democrática.

Esos son los antecedentes. Qué bueno tenerlos en cuenta para las referencias que haré más adelante.

En los primeros días de mayo, llamé al doctor Luis Carlos Restrepo y al ministro del Interior, doctor Carlos Holguín, y les dije: yo no puedo aceptar una zona desmilitarizada. No puedo aceptar liberar guerrilleros para que regresen a delinquir. Pero tampoco puedo dejar de buscar la liberación de los secuestrados, de los compatriotas secuestrados y de los tres norteamericanos. No puedo dejar de luchar para que ellos, víctimas del secuestro, superen esa tragedia, la superen sus familias, la superen el pueblo colombiano, la comunidad internacional. No puedo dejar de luchar para que se acabe el secuestro, para que no haya víctimas del secuestro en el presente y en el futuro de Colombia.
Les dije: la negativa nuestra a una zona desmilitarizada, a una zona de despeje, la negativa nuestra a permitir liberar guerrilleros para que regresen a delinquir, a asesinar, a secuestrar, a extorsionar, a traficar con droga, son dos puntos inamovibles.

Manteniendo esos dos puntos, que consideramos de la mayor importancia para nuestra política de Seguridad Democrática, considero importante hacer un gesto unilateral, en procura de la liberación de nuestros secuestrados. Considero importante liberar una buena cantidad de integrantes de las Farc que están en la cárcel.
El doctor Luis Carlos me dijo: Presidente, hace dos años intentamos aplicar los beneficios de la Ley de Justicia y Paz a integrantes de las Farc en la cárcel y finalmente se desistió. Hubo mucha crítica.
Le dije: Comisionado, insistamos. Un Gobierno que ha procedido con total buena fe, con honradez, puede insistir en esos temas. Vamos a buscar la liberación unilateral de un buen número de quienes, integrantes de las Farc, estén presos en las cárceles. Un gesto unilateral, humanitario, a tiempo.

En materia de tiempos es muy importante considerar lo siguiente: la propuesta de esa liberación unilateral la hago antes de las elecciones de Francia. Y también la hice pensando en que necesitaba hacer un gesto unilateral humanitario oportuno, con suficiente antelación a las elecciones de octubre, todavía que el Gobierno está en su primera etapa, todavía que estamos bien lejos de las elecciones de 2010. Un gesto unilateral, separado en el tiempo, de lo que es la excitación de las campañas políticas.

Recibí aquí en la Presidencia al subintendente Frank Pinchao. Seis años secuestrado. Me contó la manera como había logrado escaparse de las Farc, lo cerca que estuvimos de rescatarlos con los operativos militares, las torturas que estaban padeciendo de las Farc. Me conmovió mucho escuchar de él el trato de las Farc a los secuestrados. Lo comparé con los campos de concentración de los nazis contra los judíos. Y me conmovió mucho escuchar del subintendente Pinchao el relato sobre la doctora Clara Rojas, secuestrada, y su hijito Emmanuel. Me parecía que allí estábamos asistiendo a un caso, inverosímil para nuestra época, de esclavismo, antes de la liberación de los vientres de las esclavas.
Al caso de una madre esclava, secuestrada y torturada. Al caso de un niño que perdió la libertad antes de nacer, que su madre no ha tenido la libertad de ejercer su maternidad, que su madre no ha tenido la libertad de tenerlo junto a sí.

Ese día pensé, al terminar la reunión subintendente Pinchao, sobre la necesidad de avanzar en nuestra decisión de la liberación unilateral como gesto humanitario.

Nuestro Embajador en Sudáfrica hizo unas indagaciones sobre cómo habían sido los procesos unilaterales en Sudáfrica, cómo veían ellos la posibilidad de que esto se hiciera en Colombia, y eso también fue un elemento importante para la decisión tomada.

He tenido cuatro conversaciones telefónicas con el presidente Sarkozy. Las dos primeras por iniciativa del presidente Sarkozy, la tercera por iniciativa mía y la de hoy, mientras me encontraba en Tarazá, a la 1:15 de la tarde, convenida con el asesor francés en Seguridad Nacional y por el Alto Comisionado, doctor Luis Carlos Restrepo.

En la primera llamada, al día siguiente de su posesión, el presidente Sarkozy me dijo que recordaba nuestros encuentros, su identificación con la política colombiana, que quería trabajar con nosotros, apoyar a Colombia.

Me preguntó: ¿Es cierto, presidente Uribe, que usted ha tomado la decisión de liberar unilateralmente a unos integrantes de las Farc que están en la cárcel? Y le dije: Es cierto, presidente Sarkozy.
Él me dijo que apoyaba la decisión, que le parecía excelente. Me dijo que estaba preocupado, que tenía un gran compromiso ante la opinión francesa para buscar la liberación de la doctora Ingrid Betancur, que estaba preocupado por los operativos militares, por el riesgo que pueden conllevar para la integridad física de las personas secuestradas.

Después recibí la segunda llamada del presidente Sarkozy. Me preguntó: Presidente Uribe, ¿usted mantiene su decisión de liberar a un buen número de personas de las Farc que están en la cárcel, como decisión unilateral del Gobierno de Colombia? Le dije: Presidente, la mantengo, yo soy de una palabra.

Me dijo: ¿Por qué no me hace el favor y libera a Rodrigo Granda? Le dije: Presidente, yo lo haría, si él se compromete a no regresar a delinquir. Además tenemos que examinar un tema con el Paraguay.
Esa llamada fue un viernes. El sábado el doctor Luis Carlos Restrepo se reunió con Rodrigo Granda en una cárcel en La Dorada. Él dijo que no aceptaba, que era necesario que el Gobierno procediera a despejar los municipios vallecaucanos de Florida y Pradera, condición de las Farc.

El Comisionado me comunico. Yo le dije: Doctor Luis Carlos, he analizado mucho la conveniencia nacional. Yo no puedo aceptar la desmilitarización, menos de esos municipios.
Llamé al presidente Sarkozy. Tercera comunicación. Ese lunes.
Le dije: Presidente, no he podido que Rodrigo Granda acepte. Si quiere buscamos un mecanismo para que esté en la Embajada de Francia.
El me dijo que le veía inicialmente inconvenientes, pero que los detalles los hablarían el Comisionado y el Asesor Francés para la Política de Seguridad Nacional.
En efecto, examinaron esa posibilidad y no la encontraron procedente.
Le dije: Presidente Sarkozy, quiero decirle que nosotros necesitamos la liberación de todos los secuestrados, del doctora Ingrid Betancur, de los diputados, de los parlamentarios, de los integrantes de nuestra Fuerza Pública, de la doctora Clara Rojas, de Emmanuel, su niñito. La liberación de los tres ciudadanos norteamericanos que están también secuestrados por las Farc.
Él me dijo que comprendía esa aspiración colombiana.
En los últimos días conversaron detenidamente sobre el tema el doctor Luis Carlos Restrepo y el Asesor Francés para la Política de Seguridad Nacional de Francia.
En compañía del doctor Luis Carlos y del Ministro Carlos Holguín, emprendí un proceso de consultar a las instituciones.
La primera consulta que realicé fue al señor Procurador General de la Nación. Me animó mucho la conversación con él, porque encontró positivo este gesto humanitario unilateral.

Nos reunimos con el Fiscal, con sus asesores, con integrantes de partidos políticos, sus representantes, de partidos de la coalición de Primero Colombia. Llamé por teléfono al jefe del oficialismo liberal, el señor ex presidente César Gaviria. Él me escuchó, me dio las gracias por haberle contado, pero no estuvo de acuerdo.
Nos reunimos con los presidentes de las Cortes, con el Ministro de la Defensa y el Alto Mando.

Creo que fue un recorrido de consulta institucional muy importante.
Recuerdo ocasiones del pasado, donde decisiones semejantes no se consultaban con las instituciones sino que se mandaba un emisario a hablar con Carlos Castaño y otro emisario a consultarle a Manuel Marulanda.

Aquí, en el propósito de fortalecer las instituciones colombianas, hicimos una tarea dedicada, enjundiosa, de consulta a las instituciones. Todas fueron muy respetuosas. Algunas, como las Cortes, por intermedio de sus presidentes, simplemente hicieron preguntas. No todas emitieron opiniones.
Con el Alto Mando militar y policivo, con el señor Ministro de la Defensa, examinamos el tema de la eventual zona de despeje. El tema de permitir que guerrilleros regresen a la guerrilla, salidos de la cárcel, a secuestrar, a asesinar.
Examinamos el tema de la liberación unilateral como gesto humanitario. Lo hicimos cuidadosamente, teniendo en cuenta que este gesto humanitario tiene que fortalecer más aún la política de Seguridad Democrática, nacional e internacionalmente. Liberarla de cualquier complejo que surja del hecho de avanzar en la lucha militar y policiva por la seguridad, sin gestos humanitarios. Y tener el buen cuidado de que el Gobierno no tome decisiones que afecten esa política de Seguridad Democrática.

Por ese buen cuidado, para no afectar la política de Seguridad Democrática, el Gobierno ha tenido los dos inamovibles: ha dicho no a la zona de despeje y ha dicho no a que salgan guerrilleros de la cárcel para volver a asesinar y a secuestrar.
Llamé al señor Presidente del Paraguay. Él me dijo que no obstante la preocupación que allí hay, el dolor por el secuestro de la señora Cubas y su posterior asesinato, el Gobierno del Paraguay apoyaba al Gobierno de Colombia en la liberación de Rodrigo Granda, como gesto humanitario.
Antes de mi llamada al Presidente del Paraguay, el señor General Óscar Naranjo, comandante de la Policía, habló con la justicia del Paraguay.
Hoy, después de mediodía, fue liberado de la cárcel el señor Rodrigo Granda.

El Gobierno Nacional reitera que le da todas las garantías, todas las garantías, para que él realice una labor de gestor por la paz.
Debo decir que en las conversaciones con el Comisionado, él no aceptó renunciar al grupo de las Farc, pero le dijo al Comisionado que él lucha por la paz. El Gobierno lo rodea de garantías para que sea gestor de paz. El Gobierno confía que no tendrá intervenciones en secuestros, en asesinatos, en delitos de la índole, que hará una gestión de paz, y para ello tendrá todas, todas las posibilidades.
Hasta el momento está definida la liberación, la excarcelación de 150 miembros de las Farc. Esa excarcelación puede subir a 170 – 180. Mañana salen indultados los primeros 50. Y los 150 – 170 se completarán el día miércoles o el día jueves por tarde.
Con la dirección del Ministro del Interior y de Justicia, del doctor Luis Carlos Restrepo, Alto Comisionado, se ha realizado un trabajo muy responsable del Inpec (Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario) y de todas las instituciones, para estudiar caso por caso.
Estos 150 – 170 – 180 compatriotas de las Farc que salen de la cárcel, se han comprometido a no regresar a delinquir. Se han comprometido a no regresar al secuestro, a la extorsión, al tráfico de drogas. Eso es algo muy importante del carácter unilateral de este gesto humanitario.

Hoy en Colombia es más difícil reincidir que antes. De los más de 40
mil integrantes de los grupos de autodefensa y de las guerrillas desmovilizados en este Gobierno, quienes han tratado de reincidir se han encontrado con una política de Seguridad Democrática todos los días más eficaz.
De aquellos que han tratado de reincidir, más de 400 han sido dados de baja, más de 800 han sido llevados a las cárceles sin beneficios de la Ley de Justicia y Paz.
Nosotros confiamos que estos colombianos que salen de la cárcel, van a cumplir con ese compromiso. Los recibimos con entusiasmo. Harán parte del proceso de reinserción, de reincorporación a la vida constitucional. El Alto Comisionado para la Reinserción les dará todo el apoyo para que reconstruyan las familias, un proyecto de felicidad en sus vidas.

Esta noche tuve la oportunidad de reunirme con una señora indultada hoy, una señora de las Farc. Estuvo en la cárcel con su bebé. Me dijo, delante de muchos compañeros de Gobierno, que fue muy bien tratada. Que se rodeó de todo un espacio de calidez y de familia para su niña. Eso honra a Colombia. Esta Patria nuestra que ha sufrido tanto, que quiere superar la tragedia del terrorismo, que necesita un presente y un futuro sin guerrilla, sin paramilitares, sin narcotráfico. Yo me sentí muy feliz al escuchar este testimonio.
Ella y su niñito fueron bien tratados en la cárcel. Y ahora en este gesto humanitario, salen a disfrutar de la libertad. Y comparaba yo a esta señora y su niñito con la doctora Clara Rojas y Emmanuel. La doctora Clara Rojas secuestrada y torturada. Emmanuel, quien perdió la libertad desde antes de nacer. Su madre, quien no ha tenido la oportunidad de darle el aliento de la compañía materna.
Nuestros votos, nuestros deseos, están orientados a la liberación de nuestros compatriotas secuestrados, víctimas de ese abominable delito. Están orientados para que en nuestra Patria se acabe ese delito.

Hoy hablé con el presidente Sarkozy. Me dijo que me agradecía el gesto. Que agradecía que el Gobierno de Colombia hubiera tomado la decisión de liberar a todos estos guerrilleros de las Farc, por iniciativa del Gobierno de Colombia, y que me agradecía que yo hubiera atendido su petición de liberar a Rodrigo Granda.
Que Colombia puede contar con todo su apoyo. Que le dirá al G-8, a todos los líderes del planeta, que Colombia merece todo el apoyo. Es un avance en la respetabilidad de esta política de Seguridad Democrática, todos los días más respetable, interna e internacionalmente.

El presidente Sarkozy, cuando él me pidió que liberara a Granda, me
pidió que no hiciera pública esa petición. Él supo que yo tenía que consultarla con las instituciones colombianas. Y me dijo que hoy se podía hacer pública esa petición. Por eso hoy la cuento a mis compatriotas y a la comunidad internacional.

Le dije: Presidente Sarkozy, recuerde, muy importante la liberación de todos. De la doctora Ingrid, colombiana que también tiene nacionalidad francesa. De los diputados, de los parlamentarios, de los integrantes de nuestra Fuerza Pública, de los tres norteamericanos. Y me dijo que comprendía y que por ello iría a luchar.
Sé, apreciados compatriotas, que algunos de los comunicadores que nos han acompañado esta noche quieren formular algunas preguntas. Con mucho gusto las atiendo.
Y quiero agradecer enormemente la presencia del Cuerpo Diplomático esta noche. Esa presencia del Cuerpo Diplomático es muy estimulante para Colombia en todas las horas. Tantos países amigos compenetrados con la tragedia que hemos quiero superar. Al Cuerpo Diplomático, a cada uno, nuestra gratitud. Y para todos, por intermedio de nuestro Nuncio Apostólico y Decano del Cuerpo Diplomático, su excelencia Monseñor Beniamino Stella.

Álvaro García, director de noticias de RCN Televisión: Dos inquietudes. La primera: quisiera saber ¿qué cálculo tiene usted sobre el posible impacto que pudiera tener en la comunidad internacional, en Europa, en los organismos multilaterales, la posibilidad de que las Farc respondan con un portazo en la cara al Gobierno a esta propuesta de liberación unilateral de guerrilleros que están en las cárceles colombianas?

Y el segundo tema es: ¿qué le respondería usted a los sectores de la opinión colombiana que creen que todo esto es una cortina de humo y que detrás de la liberación, viene la búsqueda de la liberación de las personas procesadas por la parapolítica en Colombia?
Presidente de la República: El tema por el cuál usted pregunta, el primero, ¿qué impacto podría tener en la comunidad internacional, en los organismos internacionales, la negativa de las Farc a una liberación de los secuestrados? Eso yo no lo calculo. Lo único que sé es que la decisión unilateral del Gobierno de Colombia de este gesto humanitario, fortalece más la respetabilidad nacional e internacional a nuestra política de Seguridad Democrática.
En ese examen juicioso con los Altos Mandos Militares y de Policía, sobre el impacto del gesto unilateral, examinábamos cómo para una política que quiere una Colombia libre de terrorismo, estos gestos unilaterales son gestos que enaltecen esa política, que la fortalecen aún más.

Pregunta usted que cuál es mi opinión sobre lo que algunos dicen de que con esta decisión el Presidente de la República busca poner una cortina de humo a la parapolítica.
A los hombres hay que conocerlos por sus antecedentes. Yo fui ocho años Senador de la República: nunca engañé a mi Patria. Tres años Gobernador de mi departamento: nunca engañé a mi Patria. El próximo 7 de agosto tendré cinco años en la Presidencia: nunca he engañado a mi Patria.
En mi carrera de combatiente de la democracia no existe, no han existido, no existirán cortinas de humo.
Es muy importante decir esto: este es el Gobierno que desmonta el paramilitarismo, y este es el Gobierno que debilita la guerrilla.
Es muy importante decir esto: este Gobierno es el Gobierno que ha ejercido toda la presión militar y policiva sobre los grupos terroristas, y que ha dado serias oportunidades de paz. Si no fuera así, no habría más de 40 mil desmovilizados.
Cuando los mal llamados paramilitares quisieron dialogar, también tuvieron beneficios legales para miembros representativos.
A fin de facilitar el proceso, en ciernes, en esa etapa de pre-negociación con el Eln, sobre el cual tenemos esperanzas, etapa de negociación que avanza en Cuba, este Gobierno no tuvo inconveniente en liberar de la cárcel a un señor del Eln. Y no tuvo inconveniente en levantar las órdenes de captura a otros señores del Eln, para que esos señores pudieran realizar la tarea que están trabajando, que están adelantando, a ver si hay un proceso de paz con el Eln.
Este Gobierno presentó la Ley de Justicia y Paz. Los mismos que hoy dicen que esta liberación de las Farc es una cortina de humo para excarcelar a los parapolíticos, son los que en ese momento se oponían a la Ley de Justicia y Paz. Decían que era una ley para legalizar el paramilitarismo, para que en Colombia se enseñoreara la impunidad. La Ley de Justicia y Paz, tan difícil en su trámite, muestra hoy su respetabilidad.
Siempre hemos buscado la verdad. El texto que aprobó el Congreso sobre la Ley de Justicia y Paz decía: requisito para el beneficio es que quienes se sometan a esta ley digan la verdad. Uno de los requisitos. Si posteriormente apareciere un delito no confesado en las versiones iniciales, para poder aspirar a los beneficios la persona imputada tiene que contribuir para que la justicia lo esclarezca.
Recuerdo que a mí se me dijo en aquellos días: Presidente, ¿el Gobierno por qué insiste en el texto del proyecto de ley en que se tiene que decir la verdad? Eso va a ser desestabilizante, cuando se sepa que participaron políticos, les hagan imputaciones a empresarios, a integrantes de la Fuerza Pública.
Contesté: Eso no es desestabilizante. Lo desestabilizante es que siga esto asesinando a los colombianos a oscuras, sin posibilidades de futuro.
Me dijeron: Pero es que a la guerrilla nunca se le exigió eso, nunca se le exigió la verdad, nunca se le exigió confesar sus conexiones en la sociedad civil.
Dije: Ese error no lo repetimos.
Y con la exigencia de la verdad, marcamos un precedente.
Y hace pocos días fui preguntado si era partidario de que las audiencias de versión de quienes están en la cárcel de Itagüí se transmitieran directamente en televisión.
Dije: Sí, lo hagan. Entre otras razones, para que los colombianos que están en las regiones donde actuaron estos señores, al escucharlos y verlos en televisión en vivo, puedan hacerse un raciocinio: si lo que dicen es verdad o es mentira, y eso contribuya también a los elementos de juicio del fiscal o del juez.
He dicho que la verdad contribuye a que dimensionemos la realidad de la tragedia, la dimensión de la tragedia, y evitemos que se repita.
Las otras propuestas que he hecho son propuestas para que el país las debata. Buscan estimular la verdad. Porque me ha preocupado mucho que los jueces tengan que fallar simplemente en el medio entre versiones contrapuestas.
La verdad previene la repetición, genera la reconciliación, facilita la justicia, da más certeza a la sentencia.
Por eso una discusión nacional para buscar mecanismos que estimulen la verdad es sana.
Y agrego lo siguiente: este Gobierno no es Gobierno de cortinas de humo, no es Gobierno de engaños, no es Gobierno de “micos” parlamentarios. Este Gobierno hace propuestas que son controversiales. Las defiende con argumentos, escucha a la ciudadanía, también las discute con el parlamento. Este Gobierno propone controversias, pero no asalta a la opinión pública.
Recuerdo que me decían: Presidente, no vaya a cerrar las negociaciones del TLC antes de elecciones. Lo derrotan. Diga que se suspendieron las negociaciones.
Dije: Este Gobierno no es Gobierno de cortinas de humo. Este Gobierno les habla con franqueza a los compatriotas.
Cerramos las negociaciones 15 días antes de la elección parlamentaria, para que el país tuviera la oportunidad antes de acudir a las urnas de procesar la totalidad del TLC. No tuvimos cálculo político.
Alguien me dijo con mucho asombro: Mire, aquí hay una encuesta: el TLC tiene un negativo del 56 y un positivo del 28. Aplace eso, Presidente, tenga cálculo electoral.
Y le dije: Yo no soy de cálculos.
Álvaro, finalizaría esta respuesta diciendo: el liderazgo no puede dejarse llevar simplemente de las corrientes aparentes. Muchas veces, con argumentos, tiene que luchar para cambiar el rumbo de las corrientes.

Pregunta Luis Guillermo Troya, director de Radio Todelar de Bogotá: Se conoció hace pocos días el desacuerdo de la guerrilla de las Farc a este gesto humanitario que tiene el Gobierno Nacional. Una vez producida la excarcelación de guerrilleros, algunos sectores de familiares de secuestrados, piensan que el Gobierno se va a quedar sin herramientas de negociación. ¿Usted qué piensa?
Presidente de la República: doctor Luis Guillermo, no hay mejor herramienta que un gesto humanitario de esta dimensión, es muy importante. Doctor Luis Guillermo: los gestos humanitarios hay que producirlos de acuerdo con las instituciones y la Constitución y no de acuerdo con la aprobación o la desaprobación de quienes están al margen de la Constitución y de la Ley.
Hemos superado la vieja costumbre colombiana. Yo todavía miro con asombro cómo en el pasado para alguna gestión de esta naturaleza, se corría a consultarles a Manuel Marulanda o a Carlos Castaño. Ahora hemos consultado a las instituciones. No a la ilegalidad.
Periodista Víctor J. Jiménez, de RCN Radio: Tengo una inquietud sobre el caso de Rodrigo Granda: ¿va a ser gestor de paz? ¿Cómo va a ser su función? ¿Dónde va a estar? ¿Cómo va a operar? ¿Está autorizado por las Farc? Y otra inquietud: muchos colombianos se estarán preguntando en este momento: ¿qué espera el Presidente Uribe del Grupo de los 8?
Presidente de la República: Nosotros esperamos de la comunidad nacional y de la comunidad internacional lo que hemos esperado desde que empezó este Gobierno, lo que hemos esperado desde la elección de mayo de 2002, lo que merece Colombia: apoyo a una política de Seguridad Democrática para todos los colombianos, que les dé derecho a nuestros compatriotas a vivir en el suelo noble de la Patria, sin terrorismo, sin terrorismo guerrillero, sin terrorismo paramilitar, sin narcotráfico.
Lo único que le puedo contestar del señor Rodrigo Granda es: el Gobierno lo ha liberado y le ofrece todas las condiciones para que él pueda ser gestor de paz. Le ofrece todas las garantías. El Gobierno hizo una excepción. El Gobierno, a pesar de que el señor Rodrigo Granda dijo que él no renegaba, que no se desmovilizaba de las Farc, el Gobierno aceptó liberarlo. Siempre con la convicción que surgió de esas conversaciones de que él no va a participar en secuestro, ni en asesinatos, ni en delitos semejantes. Siempre en la esperanza de que, rodeado de garantías, el señor Rodrigo Granda pueda hacer una gestión de paz.
Yo no sé la otra parte de su pregunta: si le consultó o no a las Farc. Lo desconozco.
Ahora, lo que tiene que ver Colombia es que en este Gobierno nuestro se han desmovilizado más de 40 mil personas, alrededor de 10 mil guerrilleros. Solamente este año se han desmovilizado más de mil integrantes de las Farc.
Yo creo que vamos por un buen camino para tener un país sin terrorismo. Los gestos humanitarios que hemos tenido para facilitar la desmovilización, han contribuido a multiplicar la desmovilización. Este es un nuevo gesto humanitario.
Yo le pido siempre a Dios que me cuide para no equivocarme en materia grave frente a mi Patria, para que le pueda transmitir yo todo el amor a esta Nación, todo el propósito de servirla bien, y para que de mi parte no haya un solo engaño a mis compatriotas.

Claudia Morales, La W Radio: Quiero detenerme en el tema de Francia. En las últimas semanas hubo un número muy grande de artículos en contra de Colombia. Fueron conocidas las declaraciones de la hija de Ingrid Betancur, quien lo acusó a usted de haber engañado al presidente Sarkozy, quien lo acusó de tener vínculos con paramilitares y de muchas cosas más, muy graves, además con una muy pobre defensa de nuestros representantes allá, nuestro Embajador (Fernando) Cepeda. Quiero preguntarle si esto que pasó, a nivel de analistas, de medios de comunicación, de la hija Ingrid, ¿también fue parte de la motivación que tuvo el Gobierno en cabeza suya para hacer esta propuesta que nos esta anunciando?
Y sigo con Francia. Tengo una duda. ¿Por qué el Presidente Sarkozy insistió tanto en Granda? ¿Qué sabe Sarkozy de Granda, que es lo que ha hecho que él le insista a usted en su liberación?
Presidente de la República: Empiezo por su segunda pregunta. En nada conozco de la motivación del Presidente Sarkozy para pedir la liberación de Rodrigo Granda. Nada le pregunté.
Yo había tomado previamente, como lo narré esta noche, la decisión de hacer ese gesto unilateral, de liberar de manera unilateral a un buen número de integrantes de las Farc que estaban en la cárcel, como un gesto humanitario en busca de la liberación de las víctimas del secuestro.
En la primera llamada, el presidente Sarkozy me pregunta: ¿Es verdad que usted va a hacer esto? Le dije: Sí, Presidente.
El lo apoya, como lo dije esta noche.
Y en la segunda llamada, él me dice que por qué no libero a Granda. Y yo le dijo inicialmente que sí y empiezo a buscar cómo liberarlo.
Confié plenamente en el Presidente de Francia, con quien hay los antecedentes a los cuales me he dirigido esta noche para recordarlos, y no le hice preguntas sobre su motivación. Me pareció que la confianza en el Presidente de Francia me debería llevar a no hacerle preguntas sobre esa motivación. Primó la confianza sobre la curiosidad.
Los artículos de Francia en mi contra: si fuera por artículos en contra, yo no habría podido enfrentar a los grupos terroristas, como Gobernador ni como Presidente. Antes ahora salen poquitos. Antes ahora me duelo de que ya las manifestaciones en el exterior son anémicas. Antes eran muy vigorosas en mi contra.
Salía yo, como Gobernador de Antioquia, al exterior, como aspirante a la Presidencia de la República, como Presidente electo, en los primeros meses de Gobierno, hablando de la Seguridad Democrática, de la necesidad de derrotar el terrorismo militarmente, y salían unas manifestaciones vigorosas a decirme: criminal. Inundaban los periódicos en mi contra.
Si fuera por artículos de prensa (hoy son muy poquitos en comparación de los que había antes), si fuera por artículos de prensa, yo no habría podido emprender ni sostener la política de Seguridad Democrática.
A mí me presiona la razón, el bien común, no la intimidación.
Yo prefiero la búsqueda de opciones dentro de una lógica, que el dogmatismo. Le Cedo a la razón. No he conocido que le tenga que ceder a la intimidación. Y pido a Dios que hasta el último día de la vida, me permita no cederle a la intimidación.
¿De mí qué no se ha dicho?
Los colombianos que me han visto cinco años en la Presidencia, que han visto escrutar mi carrera pública, en la inmensa mayoría saben que he combatido para que Colombia derrote el terrorismo por la vía institucional. Que no he hecho concesiones a grupos irregulares, cualquiera sea su naturaleza.
Comprendo el dolor de la niñita, hija de la doctora Ingrid Betancur. Entre las cosas que dijo, la niñita dijo que yo había ordenado los militares que pusieran la bomba contra la Universidad Militar para evitar la liberación de su mamá. ¿Usted cree, doctora Claudia, que yo le voy a contestar a una niñita que tiene el natural dolor del secuestro de su mamá?
El recorrido de los hombres hay que tenerlo en cuenta para los juicios de las actuaciones de coyuntura.
Jamás he cedido a la intimidación. Me sentiría traicionando a la Patria. Me es ajena la intimidación, me repugna el halago.
Ganar las mayorías colombianas para una política de Seguridad Democrática no ha sido fácil ni un camino de rosas. Sostener la política de Seguridad Democrática no ha sido fácil. Todos los días le pido a Dios que nos dé más transparencia y más firmeza para sostenerla. Ajeno al halago, ajeno a la intimidación.

Darío Fernando Patiño, director de noticias de Caracol Televisión: En su conversación de hoy con el presidente Sarkozy, él le dijo ya que se daba por bien servido en el gesto que le había pedido, a pesar de que el Gobierno no haya cedido a la petición de Granda del despeje. ¿Usted le preguntó en esta ocasión si de aquí en adelante lo que venía ya con este gesto era la liberación de Ingrid, de Emmanuel y de Clara? Y finalmente, con esto que hemos escuchado, ¿queda ya explicada la razón de Estado que usted había anunciado?
Presidente de la República: Creo que todo lo que le he dicho esta noche son razones, doctor Darío Fernando. Razones de la más alta conveniencia pública. Además usted debería de tomar un punto: cuando yo me referí a las consultas con la institucionalidad colombiana, me referí también a la consulta con el Alto Mando militar y policivo, con el Ministerio de Defensa. Expresé cómo en esa consulta habíamos examinado lo que el Gobierno debe hacer, en aras de la liberación de los secuestrados, sin afectar la política de Seguridad Democrática. Y lo que el Gobierno no puede hacer porque afecta esa política de Seguridad Democrática.
Estos gestos humanitarios (se analizó en esas reuniones, que han sido muchas) su conveniencia. Como también en muchas reuniones se ha analizado la inconveniencia para la política de Seguridad Democrática de la zona de despeje o de liberar guerrilleros para que regresen a secuestrar, a asesinar.
Hoy, cuando nos encontrábamos en una reunión comunitaria en Tarazá (Antioquia), por la avalancha que afectó a tantas familias, tuve la última conversación con el presidente Sarkozy.
Se trataron tres temas: la liberación de Rodrigo Granda. Él dio las gracias. Que le diría al mundo que Colombia, por mi conducto, accedió a esa petición suya. Que se propone apoyar a Colombia para que esta decisión la apoye todo el mundo democrático en el G-8, los líderes del planeta.
Yo le dije: Yo le voy a decir a los colombianos cómo se dio esto. Y me dijo: Estoy de acuerdo con usted.
Le dije: Presidente, tenga en cuenta lo que ya le he repetido en ocasiones anteriores. Los colombianos no queremos víctimas del secuestro. Necesitamos la liberación de la doctora Ingrid Betancur, de los diputados, de los congresistas, de los integrantes de la Fuerza Pública. Necesitamos la liberación de los tres norteamericanos. Necesitamos la liberación de la doctora Clara Rojas y del niño Emmanuel, que perdió su libertad en el vientre, que ha sido tratado como esclavo, hijo de esclava. Su madre esclava, torturada en el secuestro. Él esclavo, torturado en el secuestro.
El presidente Sarkozy me dijo que él comprendía y participaba de esa aspiración.
Quiero agradecer a todos, inmensamente, su compañía esta noche. Y confío que estas decisiones fortalezcan la respetabilidad nacional a nuestras instituciones, y la respetabilidad internacional a nuestra política de Seguridad Democrática.
Los gestos humanitarios, como el que hemos hecho, buscan, sin afectar la política de Seguridad Democrática, la liberación de nuestros secuestrados.
Muchas gracias y buenas noches, integrantes del Cuerpo Diplomático, compañeros del Gobierno, amigos periodistas. Buenas noches, compatriotas todos”.

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