Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2008/07/18 00:00

Una familia azotada por el secuestro

Seis años y cuatro meses ha esperado la mamá de Sory Jazmín Calderón que su hija este de nuevo en casa. Esta es la segunda vez que la secuestran.

Sory Jazmín Calderón fue secuestrada el 25 de marzo de 2002. Su familia perdió contacto con los secuestradores en 2004 y no volvió a saber de ella.

Sory Jazmín Calderon, de 26 años, fue secuestrada hace seis años y cuatro meses en Madrid, Cundinamarca. La última prueba de supervivencia le llegó a su madre en 2004 y desde entonces no volvieron a saber de ella. Tampoco de sus captores. Era la segunda vez que la secuestraban.

“En el video aparecía ella con una sábana blanca de fondo diciéndonos que tuviéramos paciencia y que por favor hiciéramos lo que los secuestradores pedían”, relata uno de sus primos mayores a quién Sory Jazmín le pedía en el video que cuidara a su familia.

Los secuestradores pedían una cifra millonaria por la liberación de la joven.

El secuestro de Sory Jazmín fue el último hecho de una cadena de tragedias para la familia que ha padecido desde 1986 el drama del secuestro. El 28 de julio de ese año el padre de Sory Jazmín, Francisco Calderón Rincón fue asesinado en un intento de secuestro. 

La familia Calderón no tuvo descanso ni tiempo de recuperarse de ese dolor. Quienes habían intentado secuestrar al padre de la familia decidieron que no cederían en sus pretensiones. Apenas 20 días después del asesinato de Francisco, sus dos hijas Sory Jazmín, que entonces tenía apenas 11 años y su hermanita de 5 años, Jakelin, fueron secuestradas en Bogotá.

La angustia duro 25 días exactos. El F-2, en ese entonces el servicio de inteligencia colombiano, logró liberar a las dos niñas en Albania, departamento de Santander.

A raíz de la marcha de este 20 de julio por la liberación de todos los secuestrados, la madre de Sory Jazmín espera volver a tener noticias de ella. Pero sobre todo que la liberen de inmediato. También recordó el día en la que la separaron de su hija. “En el momento del secuestro nos trasladaron a mi hija, a un amigo de la familia y a mi a una finca cercana a Funza. Ahí nos tuvieron unas 4 horas. A las 7 de la noche nos separaron y a mi hija la subieron en un auto con otros captores. Fue la última vez que la vi”.

Jakelin, la hermanita de Sory, tuvo que irse del país pues se supo que los secuestradores también estaban tras ella.

El caso quedó en manos del Gaula del Ejército. Hubo capturas de miembros de una banda de delincuencia común que trabajaba en el Meta que presuntamente estuvieron relacionados con el secuestro, pero nunca se tuvo razón del paradero de Sory Jazmín. También se especuló que la tenía el frente 22 de las Farc. Años después, según versiones de algunos paramilitares desmovilizados, Sory Jazmín estuvo en cautiverio en alrededores de Monterrey, Casanare.

“Uno guarda la esperanza de que aparezca”, dice el primo de Sory Jazmín aunque reconoce que a medida que pasa el tiempo, esa esperanza a veces flaquea.

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