Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2008/06/04 00:00

Universidad discutida

El Presidente de la República invitó de improviso a un representante estudiantil a discutir con él frente a miles de personas, en la Conferencia Regional de Educación Superior, las diferencias entre el Gobierno y la Universidad Pública. Mientras tanto los estudiantes en Bogotá volvieron a marchar y a exigir la autonomía de las universidades.

Universidad discutida

Aún con los rezagos vivos de los estragos que causaron las protestas de los estudiantes de las universidades Nacional y Pedagógica en Bogotá, Cartagena de Indias fue el escenario de otro enfrentamiento. Esta vez el Presidente de la República fue el que se ensañó en una discusión pública con un estudiante ante más de 3.000 ministros, viceministros y expertos de educación superior de Latinoamérica.

Álvaro Uribe asistió en la mañana al auditorio Getsemaní, del Centro de Convenciones de Cartagena, para inaugurar la Conferencia Regional de Educación Superior, que reúne a los mayores expertos de Latinoamérica y el Caribe. En la entrada, un pequeño grupo de estudiantes lo recibió con la consiga: “Los estudiantes no somos terroristas. Terroristas el gobierno que asesina y desaparece”.

Tras saludar de mano a los ministros y delegados de educación de los 34 países que abordarán los problemas más importantes del sector, Uribe se dirigió a los estudiantes y les pidió escoger un representante para que subiera al escenario y discutiera sobre los problemas que los llevaban a gritar esas consignas.

Pasado el acto de inauguración, Guillermo Baquero, estudiante de ingeniería de medio ambiente de la Universidad de La Guajira, subió al escenario, no sin ser requisado antes por los escoltas presidenciales.

Con un discurso atropellado, el estudiante habló de cómo “la bota militar” está causando muertos y desplazados en las universidades publicas, protestó por la decisión del presidente Uribe, de permitir el ingreso de la fuerza pública cuando los “terroristas” y actos vandálicos se tomen las universidades públicas, y planteó algunas necesidades que tiene la comunidad universitaria del país, como la de acabar el autoritarismo del Estado.

La intervención, que generó algunos aplausos entre los asistentes, fue interrumpida por el Presidente cuando dijo que en Colombia no se podía hablar de bota militar, como sí las hubo en otros países donde la protesta estudiantil, las ideas y la confrontación académica fue acallada por los militares. Después explicó que los actos de la fuerza pública lo que buscaban, precisamente, era enfrentar los poquísimos terroristas que se quieren tomar las universidades para afectar la autonomía universitaria y la normalidad académica del grueso de los estudiantes.

“Cuando el Estado, a través de las autoridades entra a las universidades, no puede tildarse de autoritarismo sino de un acto de autoridad para hacer respetar el derecho de las mayorías a estudiar”, dijo Uribe.

En una aplaudida intervención Uribe dejó a un lado el discurso que tenía preparado y aprovechó el escenario para hablar de los logros que su política de seguridad democrática ha tenido en el país y de los notorios avances que sus casi seis años de mandato han tenido en la educación.

Precisamente, Colombia fue escogida como sede de la Conferencia, que se celebra cada 10 años, por los rápidos avances en cobertura, evaluación y sistemas de información que ha tenido en los últimos años.

Ese y otros temas que son comunes a la educación superior de Latinoamérica y el Caribe, están siendo discutidos para crear políticas regionales. Propuestas que serán llevadas a la Cumbre Mundial de la Educación se celebrará el próximo año en París.

En la confrontación con el estudiante de la Universidad de La Guajira, Uribe le pidió dejar a un lado la retórica y hacer planteamientos precisos de los problemas y soluciones. Pero Baquero fue sorprendido y dijo que se las discutirían y se las harían llegar por escrito.

Al final, el estudiante bajó de la tarima y Uribe terminó su intervención casi que haciendo un miniconsejo comunitario de rendición de cuentas.

Los asistentes, en su gran mayoría rectores, académicos y expertos en educación, quedaron sorprendidos con el impase y con la intervención de Uribe. Buena parte del auditorio aplaudió de pie por más de un minuto al primer mandatario.

Pero mientras Uribe aprobaba su curso en Cartagena, en Bogotá la crisis de las universidades continúa y no se sabe qué nota le dará al Presidente esta situación.
 
Esta mañana estudiantes de las universidades Nacional y Pedagógica de Bogotá marcharon por las calles para protestar la decisión del presidente la semana pasada de que la fuerza pública pudiera entrar a las universidades a controlar las protestas violentas. El anuncio lo hizo el mandatario luego de que en las últimas semanas estudiantes de universidades en distintas ciudades del país agredieran a miembros de la policía con ácidos o con fuego.
 
Algunas avenidas principales como la calle 45 y la carrera 30 fueron cerradas por corto tiempo, pero la caminata fue pacífica. Luego participaron en un foro por no oficial por la autonomía de las universidades, según rezaban los volantes. El foro empezó a las 2 de la tarde en el auditorio León de Greiff de la Nacional. Los estudiantes habían invitado a la senadora Piedad Córdoba, el alcalde de Bogotá Samuel Moreno, el concejal Jaime Caicedo, Carlos Ossa, asesor del Polo Democrático y Victor Manuel Moncayo, ex rector.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.