Viernes, 20 de enero de 2017

| 2006/12/04 00:00

Voceros 'paras' advierten ruptura del proceso por encarcelamiento en Itagüí

Aunque el Comisionado de Paz había dicho que no se reuniría con los jefes 'paras' en Itagüí, el Presidente de la República ordenó mantener el proceso con las AUC desmovilizadas y un encuentro con las mismas.

Diego Vecino en el momento de su traslado a la cárcel de Itagüí

Durante tres años, el proceso de paz entre las Autodefensas Unidas de Colombia y el Gobierno ha tenido todas las talanqueras posibles: primero fue el secuestro del político cordobés Pepe Gnecco ordenado en 2004 por ‘Jorge 40’, cuando el Bloque Norte aún no se había desmovilizado. Al año siguiente el jefe paramilitar Diego Murillo, alias ‘Don Berna’, fue capturado sindicado del asesinato de un diputado de ese departamento. Y este año cuando se conoció que ‘Monoleche’, mano derecha de Vicente Castaño, había asesinado por orden de su jefe al líder paramilitar Carlos Castaño Gil.

Sólo por nombrar algunos, estos hechos han amenazado con acabar el proceso, tal como acaba de ocurrir nuevamente con el traslado de 59 ex paramilitares (entre ellos 23 comandantes) que se encontraban en el centro de reclusión de La Ceja desde el pasado 16 de agosto hacia la cárcel de alta seguridad de Itagüí, en Antioquia.

“El proceso está en su etapa terminal y responsabilizamos al Gobierno por este hecho, ya que el Movimiento Nacional de Autodefensas desmovilizadas ha cumplido con todos los acuerdos, ha habido esfuerzos y ha manifestado a través de hechos de paz su compromiso con el proceso”, dijeron en una rueda de prensa Francisco Aponte y David Hernández, voceros de dicho organismo.

Por eso mismo, a través del Alto Consejero para la Reinserción Frank Pearl, el Gobierno anunció un encuentro entre el Alto Comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo y los jefes 'paras'  recluidos en Itagüí, a pesar de que éste se había negado a una reunión con ellos.
 
Los desmovilizados también están preocupados de que los trasladen a cárceles como Cómbita (centro de máxima seguridad ubicado en Boyacá) e indignados con el trato que se les ha dado a veteranos como ‘Ramón Isaza’ o ‘Pablo Sevillano’, quienes padecen enfermedades de sumo cuidado, los voceros protestaron por las condiciones en las que se encuentran los “actores políticos”.

“Todos están en cuarticos de dos por dos metros, una colchoneta y una cobija (...) el gobierno lo que está esperando es que Ramón esté moribundo para sacarlo de allá. Por otro lado, ni sus familias han podido hablar con ellos. Están totalmente incomunicados y esta es la hora que ni el Comisionado de Paz ni el Ministro Carlos Holguín se han hecho presentes para explicar y mostrar las pruebas de, por ejemplo, que desde la Ceja mandamos a matar a otros compañeros (‘Omega’ y ‘Danielito’)”, dijeron los voceros, quienes se preguntaron qué va a pasar con la ayuda humanitaria que el próximo mes de enero se le acaba a 25 mil desmovilizados.

En el comunicado, el Gobierno también anunció que Pearl continuará las reuniones regionales con los desmovilizados para hablar sobre las reformas a los instrumentos que beneficiaran a esta población, entre ellos, la extensión de la ayuda humanitaria para "quienes permanezcan en el proceso y hayan salido recientemente de él, siempre y cuando expresen su voluntad de paz".

El futuro del proceso

Aunque ya han pasado cuatro días desde que la fuerza pública trasladó a los ‘paras’ desde La Ceja hasta Itagüí, todavía los ‘pesos pesados’ encarcelados no han pronunciado palabra. Sin embargo, es probable que su posición sea la misma del viernes, cuando se conoció que ‘Jorge 40’ y muchos de sus compañeros se sentían engañado por el Gobierno y pedían la presencia del Comisionado de Paz o del ministro Holguín para que explicara el sorpresivo traslado. Este último dijo que no descartaba la posibilidad de visitar el centro penitenciario, pero tampoco lo vio como una prioridad.

En diálogo con SEMANA.COM Sergio Caramagna, delegado de la OEA para la verificación del proceso, admitió que éste atravesaba “una crisis difícil”, pero que a su regreso de Montería el próximo miércoles probablemente se reuniría con delegados del Gobierno para hablar sobre el tema.

Las consecuencias sobre la decisión del Gobierno se comenzaron a ver este fin de semana, cuando simpatizantes de los paramilitares desmovilizados bloquearon importantes vías como la que conduce de Medellín a Bogotá, o las marchas de protesta que se vieron en Puerto Triunfo, Antioquia, donde otrora tenía influencia el líder Ramón Isaza.

Sobre el tema, Francisco Pedraza aseguró en la rueda de prensa que los comandantes no tenían nada que ver con estas manifestaciones: “fue iniciativa propia de los desmovilizados que con sus familias vieron la noticias televisión y decidieron taponar las carreteras”. Aún así, es evidente que los comandantes influyen todavía en las zonas que dominaron a nombre de las AUC.

Será determinante que ahora sí la Fiscalía comience a recibir las declaraciones de los jefes ‘paras’. Si se cumple lo dicho por el Ministro, Mancuso, Hernán Giraldo, ‘Macaco’ y los demás podrán irse a centros agrícolas a pagar su pena (máximo 8 años si confiesan todos los delitos). Si se llega a comprobar que en realidad ellos han planeado asesinatos desde La Ceja, la situación se agravará porque la salida de Itagüí será mucho más complicada. Pero como en Colombia todo se resuelve sobre la marcha, habrá que esperar un nuevo pronunciamiento del presidente Uribe.

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