La ex representante Muriel Benito Rebollo fue privada de la libertad este miércoles por funcionarios del Departamento Administrativo de Seguridad, DAS, en cumplimiento de una orden de captura emitida por la Fiscalía ante su inasistencia a una indagatoria en el proceso que se le sigue por vínculos con el paramilitarismo. Rebollo, quien está en el ojo del huracán por sus nexos con las autodefensas de Sucre, no se presentó ante el fiscal de la Unidad Nacional de Derechos Humanos que lleva el caso de la paramilitarización del departamento.
La ex representante argumentó “problemas familiares” para faltar a la diligencia, en la que se pretendía esclarecer por qué su nombre aparece mencionado en el computador del jefe paramilitar Rodrigo Tovar Pupo (Jorge 40), que fue decomisado a alias Don Antonio y que se convirtió en una de las principales pruebas contra los políticos de la Costa Atlántica.
El fiscal del caso no consideró válida su disculpa y el miércoles por la tarde fue emitida la orden de captura en su contra para que la ejecutara el Cuerpo Técnico de Investigaciones de la Fiscalía, pero fue el DAS quien la apresó. La captura de Rebollo se suma a la de cuatro diputados de Sucre en plena sesión de la duma, ocurrida hace mes y medio, y la orden de detención contra los congresistas Jairo Merlano, Álvaro García y Erik Morris, el último de los cuales ya se entregó. Todos estos dirigentes, más dos ex gobernadores y varios ganaderos del mismo departamento están investigados por paramilitarismo y hacen parte del escándalo político más grande desde el desatado hace 10 años por la infiltración de dineros calientes a la campaña presidencial de Ernesto Samper, hecho histórico conocido como el proceso 8.000.
El caso Rebollo
Benito Rebollo fue acusada hace más de año y medio en pleno debate ante la Cámara de Representantes, con transmisión en directo por televisión, de tener vínculos con alias Diego Vecino y alias Cadena (el temible matarife de San Onofre). El promotor de ese debate, senador Gustavo Petro, la conminó a que reconociera su relación con los ‘paras’, pero ella lo negó tajantemente. En su momento la entonces congresista atribuyó las versiones de Petro a un complot para difamarla y ganar protagonismo.
A comienzos de 2006, en plena campaña para el Congreso, Petro viajó hasta San Onofre (municipio sucreño en el cual nació y tiene su fortín electoral la ex congresista y famoso por ser escenario de las más cruentas masacres paramilitares), y dijo en la plaza pública que entre más avanzaba en sus investigaciones más evidencias encontraba de los vínculos de paramilitares con los políticos de la región, entre los cuales citó a Rebollo. De nuevo la aludida negó la veracidad de las acusaciones.
Sin embargo, meses después el nombre de Muriel Benito Rebollo apareció en el computador de Jorge 40 (sobre el cual Semana informó hace más de dos meses) en el cual se le señala como la candidata al Congreso del ex jefe paramilitar Diego Vecino, para las elecciones de 2006.
Benito no logró mantener su curul en el Legislativo y en la región se comenta que ello se debe a que alias Jorge 40 le arrebató el poder a los hombres de Diego Vecino (entre los cuales estaba el sanguinario Rodrigo Mercado Pelufo, alias Cadena, desaparecido hace más de un año) y se hizo al control de las rutas de Sucre para la exportación de la droga y de sus principales cuadros políticos.
El terror que antes sembraba Cadena con sus masacres y ejecuciones ordenadas a la sombra de un palo de Caucho en la finca El Palmar (San Onofre) lo ejerce ahora el Cabo Guerrero, quien sigue instrucciones directas de Jorge 40, según los habitantes del pueblo. Durante sus cuatro años como congresista, Benito Rebollo no promovió un solo debate de denuncia sobre las arbitrariedades de los hombres de Diego Vecino ni de Jorge 40 en la región.
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