Sábado, 3 de diciembre de 2016

| 2016/08/06 23:00

La nueva apuesta por la productividad

El gobierno lanza una estrategia para impulsar el crecimiento industrial, las exportaciones y la competitividad. La política será regional. ¿Cómo asegurar que funcione?

María Claudia Lacouture ( Ministra de Comercio), Bruce Mac Master ( Presidente de la Andi). Foto: Juan Carlos Sierra

Esta semana se reúnen en Cartagena los empresarios en el marco de la asamblea anual de afiliados de la Andi. La acostumbrada cita gremial servirá para ventilar algunos temas calientes de la coyuntura que inquietan al empresariado colombiano.

Las mayores preocupaciones tienen que ver con el aumento de la inflación; con el alza de las tasas de interés decretada por el Banco de la República y el efecto que estas tendrán sobre la demanda interna y las ventas; con la incertidumbre jurídica que está afectando la inversión en muchos sectores; con el proyecto de reforma tributaria que el gobierno presentará al Congreso y, por supuesto, con el proceso de paz y la financiación del posconflicto.

Según el presidente de la Andi, Bruce Mac Master, más que pesimismo, entre los empresarios hay incertidumbre por saber qué pasará con estos temas. El clima de negocios está retratado en la más reciente Encuesta de Opinión Industrial Conjunta (Eoic), en la que se observa que el 66,2 por ciento de los encuestados considera buena la situación actual de su empresa, pero el porcentaje baja al 36,8 por ciento cuando se indaga por sus expectativas para los próximos meses.

Esta percepción de incertidumbre es inconveniente en un momento en el que se espera que los sectores diferentes al petróleo tomen el liderazgo de la llamada nueva economía. Con la caída de la renta petrolera, el reto exportador recae, precisamente, sobre el resto del sector productivo. Por ahora, a pesar de una tasa de cambio de alrededor de 3.000 pesos, las exportaciones siguen en descenso, aunque en lo corrido del año se evidencia una tendencia menos negativa. En el primer semestre de 2016, el país exportó 14.324 millones de dólares, frente a 19.275 millones en el mismo lapso de 2015, lo que muestra que Colombia sigue dependiendo de lo minero-energético. La noticia positiva es que en junio las exportaciones de productos agropecuarios, alimentos y bebidas mostraron un crecimiento del 17,4 por ciento.

El año pasado, por esta misma época, el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, dijo que Colombia se fijó la meta de duplicar las exportaciones no tradicionales de ahora a 2018. Alcanzar este objetivo solo es viable si el país pone en marcha una estrategia de largo plazo para desarrollar el aparato productivo. El año pasado la Andi presentó lo que llamó la ‘Estrategia para una nueva industrialización’ con propuestas concretas sobre las pautas que debe seguir el sector.

Pues bien, el gobierno aprovechará la reunión de los empresarios para lanzar la nueva apuesta para transformar el aparato productivo, contenida en un Conpes que se conocerá esta semana. La idea es no hablar más de política industrial sino de desarrollo productivo, en el entendido de que abarca también otras actividades y sectores de la economía como los servicios, las TIC y el turismo, grandes generadores de empleo que aportan al crecimiento.

La ministra de Comercio, Industria y Turismo, María Claudia Lacouture, dice que la nueva política busca crear un país moderno, pero enfocándose en las regiones. El objetivo es transformar el aparato productivo con más innovación y tecnología. También ampliar la oferta exportadora con mayor valor agregado y con la capacidad de insertarse en las cadenas globales. “El país y los empresarios venían pidiendo una política de largo plazo y ahora la comenzaremos a poner en práctica”.

La nueva estrategia tiene dos ejes principales: la regionalización de la política y las cadenas productivas, concepto que abarca a todas las empresas que participan en un determinado proceso desde los insumos, pasando por la transformación de las materias primas y llegando a la etapa de etiquetado y empaque.

Sobre el pilar regional, la idea es que cada uno de los departamentos se enfoque en sus propias cadenas productivas. Un estudio del DNP ya elaboró el mapa nacional, donde se identifican los productos y cadenas prioritarias en las regiones, con base en factores como su mayor valor agregado y su potencial exportador. La idea también es articular los departamentos para aprovechar las sinergias regionales. Por ejemplo, el Eje Cafetero como región se integra en una cadena turística. Igual sucede en la costa Atlántica. “No estamos hablando solo de las capitales, lo que estamos haciendo es incluir a los municipios más pequeños, donde ya hemos detectado que hay empresas que se pueden integrar en una cadena productiva más amplia”, afirma Lacouture.

Según la funcionaria, en la nueva estrategia regional participarán alcaldes, gobernadores, empresarios, la comisión regional de competitividad, el Sena, las cámaras de comercio y los gremios. Con ellos se establecerán mesas regionales para trabajar desde lo local en variables de innovación, productividad, recursos humanos, calidad, logística, entre otras. Allí se establecerán también qué recursos de capital se necesitan, qué barreras regulatorias hay que derrumbar y cómo se van escalando los requerimientos locales hacia lo nacional.

Desde hace rato, los expertos vienen pidiendo una verdadera estrategia de largo plazo para transformar al sector productivo. Si bien por medio de varios programas el gobierno ha intentado dinamizar el sector, han sido insuficientes. Con la nueva propuesta espera dar el impulso que falta.

Además de solucionar los problemas de competitividad (los impuestos por ejemplo) y las fallas de mercado, los empresarios sugieren construir entre todos una política industrial que busque insertar a Colombia en la cadenas de valor mundial. La idea es que el país se vuelva un jugador importante de los grandes aparatos manufactureros o de servicios del mundo.

Para el presidente de la Andi, el simple hecho de que el país esté hablando de una nueva economía movida por el motor de la industria es una buena noticia, porque significa que ha recapacitado en esta materia. Lo primordial es que las estrategias de política empresarial no se adopten solamente porque bajaron los precios del petróleo. “Por eso es importante que la nueva decisión sea consciente y estructural y que no obedezca a la pérdida de importancia del petróleo”, dice Mac Master. Todo el mundo discute sobre política industrial, y Colombia no se puede quedar atrás.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.