Sábado, 3 de diciembre de 2016

| 2016/05/30 22:03

La esperada reglamentación para los taxis de lujo

El Ministerio de Transporte expidió la Resolución 2163 que obligaría a Uber a convertirse en una empresa de transporte.

Dentro de la reglamentación se establecen los requisitos, procedimientos y pautas de la forma como debe funcionar el sistema electrónico para solicitar y pagar el servicio por parte de los usuarios. Foto: Bloomberg

Por meses, los taxistas y los conductores afiliados a plataformas estaban a la expectativa de conocer la reglamentación que, en la práctica, permitiera que los agremiados pudieran trasladar pasajeros. La respuesta se conoció este viernes.

Un documento con el que se esperaba llenar vacíos jurídicos que se habían hecho visibles con la entrada en funcionamiento de la plataforma tecnológica Uber. Pero el documento siguió dejando más dudas que certezas.

De acuerdo con lo que informó el Ministerio, “las plataformas tecnológicas serán el soporte de las empresas de transporte debidamente habilitadas que harán la gestión y atención del servicio”. Este punto resulta ser la manzana de la discordia entre el Estado y la plataforma, todo bajo la mirada de un gremio que, como el de los taxistas, sigue en pie de lucha.

Uber ha insistido una y otra vez en que no es una empresa de transporte y no piensa transformarse. Mientras que el Ejecutivo volvió a instar a la multinacional estadounidense para que haga los trámites y pueda funcionar legalmente. La Resolución sigue dejando un vacío para los conductores de lujo de Uber.

Ante el anuncio del Ministerio, Uber se mostró cauteloso. Voceros de la plataforma señalaron que “aunque la reglamentación de taxis de lujo, que define estándares para las empresas de taxi, es un paso inicial para nuevas formas de movilidad en Colombia, la naturaleza de la resolución restringe esta categoría a los actuales propietarios de taxis amarillos y al sistema de cupos existente”.

Requerimientos

La resolución establece el tipo de vehículos que podrán ser usados y deberán atender las exigencias de comodidad y seguridad para los usuarios. Ya el Decreto 2297 del 2015 determinó que estas plataformas sólo se podían utilizar a través de medios tecnológicos y que el pago se realizará por medio electrónico.

La citada Resolución va más allá. Lo más sobresaliente de este documento es que obliga a las plataformas a migrar al Sistema Inteligente Nacional para la Infraestructura del Tránsito y Transporte (SINITT), que se encarga de centralizar la información del transporte en el país. En otras palabras, el Estado, por medio del Ministerio de Transporte, ejercerá un control, por lo que este servicio no se podrá prestar sin su autorización.

“La información generada por la prestación del servicio deberá estar disponible para el control de las autoridades locales y nacionales”, se lee en uno de los apartes de la Resolución.

El Ministerio se encarga de autorizar la creación de dichas plataformas para las empresas del servicio de transporte de lujo que sólo podrán ser utilizadas para este fin. Es decir, no podrán realizar transporte colectivo o de carga.

Dentro de la reglamentación se establecen los requisitos, procedimientos y pautas de la forma como debe funcionar el sistema electrónico para solicitar y pagar el servicio por parte de los usuarios.

Estos vehículos tendrán una identificación propia. Quedó previsto que sean de color negro con franja de color gris que los atravesará en los costados.

En adelante, los conductores deberán acreditar competencias laborales para el transporte de pasajeros, cursos que tendrán que ser certificados el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA).  

El Ministro de Transporte, Jorge Eduardo Rojas, señaló que su cartera cumplió el proceso de socialización en el que las partes interesadas tuvieron la oportunidad de expresar sus observaciones.

Además, la Resolución entrega herramientas para que se preste el servicio en igualdad de condiciones. De paso, entregó una sentencia: los vehículos particulares no pueden prestar servicio de transporte con pago bajo ninguna “circunstancia”.

Para el representante del gremio de taxistas Hugo Ospina, este es el principio del fin de la ilegalidad de las plataformas. “Esta es una solución de raíz al problema porque obliga a todas las aplicaciones a habilitarse ante el Ministerio de Transporte y solicitar permisos ante las autoridades locales”. Dijo además que la resolución, expedida el 27 de mayo, es de inmediato cumplimiento, por lo que espera que el Ministerio de las TIC las desactive.

Para algunos la reglamentación pone en cintura a Uber. La empresa consideró que se definen los estándares para las empresas de taxi y se restringe esta categoría a los actuales propietarios de los amarillos al sistema de cupos existente.

Lo cierto es que la normativa no terminó de cerrar la brecha entre lo que está en las leyes y lo que ocurre día a día en las vías del país.

Los enfrentamientos entre taxistas beligerantes y conductores de Uber y otras plataformas se multiplican en varias capitales ante la mirada de las autoridades, que no definen de fondo la disyuntiva entre las aplicaciones y los servicios.

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