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| 6/17/2014 12:00:00 AM

Lo bueno no dura

¿Dónde queda la importancia de la de la atención a las víctimas del conflicto armado si no se da continuidad a los buenos procesos?

En un momento coyuntural como este, en el que la búsqueda de la paz se ha impuesto y las víctimas se han convertido en el epicentro de este proceso, ocurren situaciones que no dejan de sorprender: El  tres de mayo de este año, escribí “La historia de La Fiscal que parece psicóloga”, (Ver artículo) En él resalto el trabajo de Esmeralda Issa Martínez con las víctimas, de cómo su actuar transforma la institucionalidad y logra conectar a quienes hemos padecido el conflicto con un Estado en deuda con la reivindicación de nuestros derechos, que su rol la ha llevado a romper con el esquema de re-victimización y en su lugar a tender sus manos para devolvernos la Esperanza y por qué no decirlo, confianza en esas instituciones que tiene enormes desafíos en aras de una adecuada atención basada en el trato digno que merecemos. 

Esmeralda ha sido trasladada de su cargo en el Grupo de Orientación, Registro y Asignación de casos de Víctimas en el marco de la Justicia Transicional, sede Montería, es decir, ya no estará en el rol de escuchar, orientar y atender a las víctimas, de tenderles la mano y abrirles los brazos en un afán protector que acompaña esos dolores que salen a flote y los cambia inclusive por sonrisas. Justo allí, desde ese lugar, se convirtió en una aliada y una amiga para las víctimas. Ella representa un Estado preocupado por acoger y dar respuesta a la gente, ese ideal del deber ser, que construye país y resulta heroico en medio de una sociedad enquistada por muchos males, con una fuerte tendencia a perpetrar la violencia. 

Entonces no comprendo cómo la Fiscalía toma la decisión de trasladar a esta mujer de su cargo, cuando se supone que lo lógico es fortalecer el trabajo que se hace con las víctimas porque cobra un significado reparador y pone a la víctima en el centro y mitiga el daño que se la ha ocasionado. Dónde queda la importancia de la atención a las víctimas si no se da continuidad a los buenos procesos? Hoy comparto la tristeza de las miles de víctimas de Córdoba que reclaman los abrazos sanadores de la doctora Issa, que no comprenden las decisiones que se toman al interior de las instituciones, pero que sin duda les afectan. Gracias, gracias Esmeralda, por ese trabajo incansable y maravilloso,  que sin duda es un ejemplo para la humanidad. 

*Estudiante de Derecho y víctima del conflicto armado
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