Lunes, 23 de enero de 2017

| 2016/05/06 14:37

Crimen sin castigo

El vandalismo desenfrenado es el precursor de delitos más graves. Urge aprobar un código de Policía que proteja a los ciudadanos y no a los malandros.

Crimen sin castigo

¡Que lo atrapen, que lo atrapen! ¡Que lo suelten, que lo suelten!  Pocas frases resumen mejor nuestra bipolaridad frente al delito que esas dos perlas colombianas. Pasamos de la angustia de la víctima a la preocupación por el bienestar del victimario. En minutos. Olvidamos que esa permisividad es un incentivo a la comisión de nuevos crímenes. Esa sensación volvió a florecer estos días con el incidente del hombre encapuchado que disparó una pistola hacia agentes del ESMAD (Escuadrón Móvil Antidisturbios). En las primeras horas de conocerse las imágenes y con el anuncio de una recompensa de $20 millones de pesos a quien ayudara identificar al malhechor, era casi unánime el repudio de la opinión pública. Ese consenso comenzó a resquebrajarse cuando el hombre  - “joven” según los medios - se entregó el martes, confesó su participación, explicó que no era una arma letal sino de fogueo y negó ser parte de cualquier organización ilegal.

Y en vez de quedar detenido, fue puesto en libertad por un juez. Poco a poco surgieron otras voces. Que no era tan grave. Que nunca hubo peligro real. Que es exagerado acusarlo de amenazar a la fuerza pública. Que era un arma casi de juguete, ¡por Dios!  Que fue más una tormenta en un vaso de agua creada por el secretario de seguridad de Bogotá. Incluso  circuló la versión de que era un "infiltrado", cuyo fin era deslegitimar la protesta social, etcétera, etcétera.

En un país que aun registra una de las tasas de homicidios más altas del mundo, para muchos es un error dar tanta trascendencia a unos jóvenes tira piedra. Esa visión está lejos de ser minoritaria. Es diciente que en el mismo video donde aparece el individuo echando tiros, hay otros encapuchados con bombas molotov y pasaron inadvertidos. Como si fueran paisaje.

Ese es nuestro problema. Consideramos normal la violación de la ley mientras sea en sus justas proporciones. Numerosos estudios han demostrado que la delincuencia se encona en los lugares donde el riesgo del castigo es mínimo. Es lo que George L. Kelling y James Wilson denominaron la teoría de la “ventana rota”. En síntesis, plantearon que el desorden, la suciedad y el abandono urbano son una invitación abierta al crimen.  Y que  con el tiempo, los delitos menores evolucionan a crímenes más graves como los homicidios.  En la década de los 80 y 90, la alcaldía y la policía de Nueva York probaron esa hipótesis en momentos que la “capital del mundo” estaba siendo carcomida por la inseguridad. Decidieron aplicar una política de tolerancia cero a los delitos menores y emprendieron una campaña masiva de defensa del espacio público, incluyendo un ataque frontal a los grafitis.

También implementaron unas acciones draconianas contra los que acostumbraban colarse en el metro. Los detenían por 48 horas. Encontraron, según The Economist, que uno de cada siete detenidos era pandillero o atracador, algunos incluso armados. Todas estas acciones - sumadas a una permanente y amplia presencia policial- transformaron a Nueva York, que alcanzó parecerse a la Gotham de Batman.

El mensaje era y es de perogrullo: el crimen sin castigo incentiva el crimen. El caos alimenta el caos. Cuando el vandalismo se acepta como el acto de unos jóvenes desocupados y traviesos,  cuando la presencia de encapuchados en marchas no provoca un rechazo general (incluso por los manifestantes) y cuando amenazar a la fuerza pública es sancionada con apenas un jalón de orejas, pierde la ciudadanía y triunfa la inseguridad. Afortunadamente eso lo entienden el Alcalde Enrique Peñalosa y su secretario de seguridad Daniel Mejía. Por eso fueron tan enérgicos en su condena a los actos del encapuchado el primero de mayo. Y por eso exigen la expedición de un nuevo código de policía, versión 2016. Quieren implementar la versión criolla de cero tolerancia a las ventanas rotas. Enhorabuena.

En Twitter Fonzi65

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