Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

Opinión

  • | 2015/09/08 10:26

    Colombia y Cuba: “dejación de armas” en la mesa de Dubrovnik

    Durante la madrugada del 6 de septiembre sucedieron hechos relevantes para la historia del desarme y las relaciones internacionales de los latinoamericanos.

COMPARTIR

En Dubrovnik, Croacia, a orillas del Adriático, en medio de la crisis europea de la migración y todos sus debates, se adelanta por parte de Naciones Unidas la Conferencia de Revisión de la Convención que prohíbe las bombas tipo cluster o bombas de racimo.

Allí, en nombre de Colombia y luego de siete años de discusiones con diplomáticos y organizaciones de la sociedad civil como la Campaña Colombiana Contra Minas, el General Óscar Naranjo anunció la decisión de nuestro Estado de convertirse en el número 96 entre los que prohíben las bombas tipo cluster o racimo.

Estas bombas son aquellas que luego de ser expulsadas del avión y a determinada altura liberan cientos, miles de bombas más pequeñas que al tocar tierra, estallan arrojando fragmentos metálicos en todas las direcciones. De ellas, las que no estallan, quedan en el terreno convertidas en minas antipersonal por su carácter indiscriminado y letal.  (Video ref. sobre bombas de racimo).

Para el caso de Colombia, esta decisión es una corrección histórica luego de los repudiables y ya juzgados hechos sucedidos el 13 de diciembre de 1998, en Santo Domingo, Arauca, donde la Fuerza Aérea causó la muerte a 17 civiles, entre ellos cuatro niños y dos niñas y heridas a 27, entre ellos cinco niñas y cuatro niños.

Vale la pena recordar que por estos hechos fue condenado el Estado Colombiano en la Corte Interamericana de Derechos Humanos, cuando se probó que “los miembros de la fuerza pública que tripulaban las aeronaves tenían conocimiento de la calidad de civiles de esas personas. Así mismo se consideró probado que con posterioridad a la explosión los sobrevivientes y heridos fueron atacados con ametralladoras desde un helicóptero cuando trataban de auxiliar a los heridos y escapar de la vereda”.  (Ver pág. 4 y 5)

Aunque el anuncio se esperaba, su confirmación en la sala fue recibida con alegría y aplausos.
Las novedades no pararon allí. En representación de Cuba habló  nada menos que el diplomático Rodolfo Benítez quién junto con Dag H Nylander, de Noruega, integra el equipo de garantes en las negociaciones del gobierno colombiano con las FARC en la mesa de La Habana.

Tener en esta sesión de alto nivel la presencia del General Óscar Naranjo por Colombia y al embajador Rodolfo Benítez como delegado de Cuba fue trasladar parte del escenario de la mesa de anuncios sobre las negociaciones entre el Gobierno y las FARC desde La Habana a Dubrovnik.  Pues bien, rompiendo con la lógica que ha dominado la historia de la diplomacia cubana de no adherir tratados de desarme sin que sus contradictores (léase Estados Unidos) lo hayan hecho, el embajador Benítez anunció que Cuba se adherirá también a esta convención durante este mes, con lo que Latinoamérica se aproxima a ser una región libre de este tipo de armamento.

Con la presencia de los representantes de Colombia y Cuba para el proceso de paz en La Habana como mensajeros de estas buenas noticias en materia de desarme, hay un avance por parte de los estados en la “dejación de armas” que matan indiscriminadamente, violan principios y normas de DIH. Esta sumatoria es un paso más en la construcción de un escenario de paz y convivencia para la región fundada en el desarme y la diplomacia que debe servir de referencia a quienes insisten en exacerbar el odio en el vecindario.

@alvarojimenezmi
ajimillan@gmail.com
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

TEMAS RELACIONADOS

EDICIÓN 1855

PORTADA

Exclusivo: la verdadera historia de la colombiana capturada en Suiza por ser de Isis

La joven de 23 años es hoy acusada de ser parte de una célula que del Estado Islámico, la organización terrorista que ha perpetrado los peores y más sangrientos ataques en territorio europeo. Su novio la habría metido en ese mundo.