Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2016/10/14 11:15

Del posconflicto al posplebiscito, o de la paz territorial a la paz nacional

El pacto de partidos es insuficiente en una sociedad altamente dividida y con una crisis de representación tan profunda como la que padecemos. ¡El pacto debe ser social y político!

Álvaro Jiménez Millán.

Las movilizaciones han sido magníficas, no sólo por la vitalidad que expresan sino porque rompiendo todos los códigos, sectores que critican cada marcha de protesta ahora validan la expresión ciudadana y salen a vitorear, entregar flores a los marchantes y expresarles apoyo. Es toda una novedad para un país donde las movilizaciones terminan en peleas con el Esmad.

Debemos alegrarnos de esta novedad.

Estamos en una situación, a la “colombiana”: las FARC conservan sus armas, abandonan su decisión de confrontar al Estado militarmente y esperan en sus campamentos ya no el inició del posconflicto sino la resolución del posplebiscito.

Al mismo tiempo y como para no creer, la principal preocupación hoy del ejército y de las fuerzas armadas es la seguridad de las FARC y el destino de sus hombres.
Una preocupación patriótica que se siente y expresa por los altos mandos. Y no es para menos, la palabra empeñada del presidente y los altos mandos debe hacerse valer. Por ello la decisión sobre el cese bilateral y definitivo suscrito, que ahora es definitivo hasta el 31 de diciembre.

¿Y el mundo?: mira perplejo.

¿Ahora qué? Lo de siempre: La comisión presidencial designada para discutir con el No se amplía, los negociadores del acuerdo son ya minoría en la misma. La fotografía de liberales, Cambio Radical, verdes, la U, y hasta un representante de Opción Ciudadana sentados a manteles con los del No muestra que este chico se alargó en detrimento del acuerdo firmado. Las FARC verán desde sus campamentos pasar las semanas o meses mientras el “país de los partidos”, el que no se movió para sacar el Sí en el plebiscito adelante, decide que pasa con su futuro.

Con lo anterior varias cosas quedan claras:
la primera es que el acuerdo entre los partidos será el que vaya a la mesa de La Habana. De salir bien esto le dará solidez a un acuerdo más allá del Gobierno.

De salir mal, tendremos un escenario que definirán las FARC o huyendo hacia delante o devolviéndose a una guerra sin futuro.

Lo segundo: las calles ya dieron lo que iban a dar. Lo que pueden venir son repeticiones de lo vivido la anterior semana o, marchas del No si consideran que les mamaron gallo y como bien dice el profesor Moisés Wasserman: “no quiero imaginar los conflictos que se generarán en el país si se desconoce el plebiscito”.

Lo tercero: de haber acuerdo entre los partidos del No con los partidos del Sí y las FARC tendrían que definir un mecanismo para refrendar el nuevo acuerdo. ¿Cuál? Vía plebiscito dicen los menos, vía congreso los más. Lo cierto es que de no preguntarle a la gente, regresamos al odioso pacto de élites que muchos tememos. El punto 1 de la agenda convenida con el ELN puede brindar una herramienta eficaz por los temas de participación de la sociedad que siempre ha reivindicado.

El presidente tiene una carga enorme sobre sus hombros, la calle lo está apoyando y lo que se ve es que le está entregado la voz de la calle a los partidos.

Eso es un error presidente, los partidos no expresan la marcha de los jóvenes ni tampoco la de los indígenas en la que su esposa entregó flores a quienes vinieron de las regiones a apoyar la paz. Usted muestra un liderazgo distinto al mesiánico de Uribe pero las formas son tan importantes como el fondo y cuando usted llama a mantener la movilización callejera, cuando usted se sienta con los indígenas en su casa o con los estudiantes, las organizaciones sociales, de derechos humanos y movimiento campesino le hemos creído.

Hemos aprendido a creerle.

Por eso y ante la cadena de sucesos vale la pena advertir que el pacto de partidos es insuficiente en una sociedad altamente dividida y con una crisis de representación tan profunda como la que padecemos. ¡El pacto debe ser social y político!

* ajimillan@gmail.com - @alvarojimenezmi

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