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Opinión

  • | 2015/05/05 17:12

    Saludando al Ejército, a las FARC y al ELN

    Las negociaciones entre el Gobierno y las FARC están sirviendo para generar en zonas de conflicto un nivel de interlocución más cierto y sincero entre comunidad, autoridad local y fuerzas militares.

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La negociación en La Habana produce hechos impensables en la Colombia reciente: “Saludo al comandante de la Brigada móvil No 5 y también a los guerrilleros de las FARC y del ELN”. Estas fueron las palabras de uno de los líderes campesinos al iniciar su intervención en el primer encuentro rural de Puerto Jordán, Arauca, “Hilando sueños, tejiendo paz”.

En este sitio equidistante una hora de Arauca, capital del departamento y de Tame, sitio fundacional del ejército libertador, se llevó a cabo el Primer Encuentro Rural hacia una Política de Paz Municipal el pasado jueves 30 de abril.

Dicho evento liderado por el alcalde de Tame, Octavio Pérez, fue organizado con líderes de 28 veredas y en el mismo participaron cerca de 600 campesinos que representan tres distritos comunales, como llaman allí a un grupo de juntas de acción comunal.

Este tipo de encuentros adquieren mayor dimensión conociendo el contexto de confrontación social y armada que se ha presentado en este departamento donde la debilidad institucional es tan antigua como la presencia del ELN y las FARC, y donde la explotación del petróleo, una fuerte presencia militar y su condición de zona fronteriza se han conjugado para convertirla por décadas en escenario de una fuerte marginalidad, extra-institucionalidad, corrupción y violencia.

El camino de saludar a todos los que participan en el conflicto armado como hace el líder campesino en Puerto Jordán, sus anotaciones para que el plan municipal de paz hable de las vías que necesitan; su afirmación de que las minas y el fin de los combates los definan en La Habana porque, “con los campesinos lo necesario es hablar de cómo mejorar su vida,” ponen en evidencia la necesidad de promover este tipo de encuentro y que los medios nacionales los registren y les hagan seguimiento.

Estos foros y debates también los necesita el país.

Todo indica, que las negociaciones entre el Gobierno y las FARC están sirviendo para generar  en zonas de conflicto un nivel de interlocución más cierto y sincero entre comunidad, autoridad local y fuerzas militares. El saludo simultáneo al Ejército, a las FARC y al ELN, así como la reacción del Coronel Zabala, comandante de la Brigada Móvil No. 5 que en contrario de lo que hubiese ocurrido en otros tiempos frente a ello no sólo escucho atentamente, sino que él y su equipo estuvieron activos tomando nota sobre las necesidades viales y expresando su opinión sobre cómo superar los cultivos ilícitos con proyectos alternativos a la economía cocalera. Todo ello me hacen sentir optimista porque aunque parezca poco viéndolo desde Bogotá, es mucho en medio de la tormenta de verdades a medias, agravios y odio que se nos brinda a diario por parte de las dirigencias nacionales.  El reconocimiento del otro es el principio de la construcción de paz.

Posdata:
Los partidos políticos a pesar de su frágil liderazgo sobre la sociedad, deberían informar de manera pública cuales son las posturas de sus candidatos frente a las negociaciones para el fin de la guerra y cual el aporte que harían los vencedores en las próximas elecciones hacia la construcción de una paz sostenible. De ser así, el escenario para que los electores voten una u otra opción puede ser un menor riesgo.
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