Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2015/10/14 12:10

El acuerdo de justicia, una conquista de las víctimas del conflicto armado

Sin lugar a dudas este acuerdo pone en el centro los derechos de las víctimas, lo cual es vital para la construcción de una paz sólida.

Andrés Ucrós. Foto: Archivo Particular.

En tan solo horas se volvió cliché decir que el acuerdo que crea la Jurisdicción Especial para la Paz es un hecho histórico sin precedentes para Colombia y para el mundo. Sin embargo, vale la pena explorar tres razones para hacer tan categórica afirmación:

Es importante entender que la Jurisdicción Especial para la Paz es solo una parte del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, del cual también hacen parte la Comisión de la Verdad y otras medidas de satisfacción de los derechos de las víctimas. El Sistema Integral de Justicia Transicional es el mecanismo escogido por las partes para luchar contra la impunidad y al mismo tiempo, lograr la terminación del conflicto armado por la vía del diálogo. Este es sólo el primer paso, pues dicho Sistema será sometido a la opinión de todos los colombianos al momento de la refrendación.

El acuerdo anunciado por el Gobierno y las FARC en el tema de justicia, será un precedente para muchos otros procesos de paz a nivel global. Actualmente existen cerca de 20 procesos de paz activos en el mundo. En todos, las partes han cometido crímenes internacionales (Genocidio, Crímenes de Lesa Humanidad y Crímenes de Guerra) y cualquier solución de paz en esas latitudes tendrá los límites impuestos por el derecho internacional.

El acuerdo anunciado da luces e ideas a todos estos procesos y naciones pues abre el camino para que exista un balance entre la justicia y la paz en el marco del derecho internacional. Colombia encontró que al poner en el centro los derechos de las víctimas, la ponderación moral, política y jurídica de la búsqueda de la paz y el logro de la justicia eran posibles de forma simultánea.

Sin lugar a dudas este acuerdo pone en el centro los derechos de las víctimas, lo cual es vital para la construcción de una paz sólida. En los próximos años, Colombia estará compartiendo y explicando por el mundo su modelo de justicia transicional y su proceso de paz, tal y como hoy en día lo hacen los sudafricanos, los argentinos o los irlandeses con sus propias experiencias.

Otra razón por la cual el anuncio es histórico, tiene que ver con el encuentro de dos mundos, de dos épocas. Por un lado, el viejo mundo de la Guerra Fría y por otro, el mundo de la lucha contemporánea contra la impunidad. Ver a Raúl Castro y a Timochenko juntos con el Presidente Juan Manuel Santos anunciando un acuerdo sobre justicia es la concreción visual de dicho encuentro.

En la Guerra Fría, las guerrillas marxistas justificaban todos sus actos y abusos con el derecho a la rebelión tomando la narrativa heroica de la Revolución Francesa. Para las guerrillas no había valor o derecho en el mundo que triunfara sobre el derecho universal a rebelarse contra un “orden injusto”. Sin embargo, con el anuncio sobre el acuerdo de justicia podemos estar viendo una fractura de dicha doctrina dominante dentro de las FARC.

El acuerdo anunciado implica que las FARC reconocieron que, aun partiendo del derecho a la rebelión, hoy en día los derechos de las víctimas limitan su ejercicio y alcance. Con el anuncio de hace unos días, los rebeldes aceptaron que el mundo ha evolucionado y que el derecho internacional prima sobre el núcleo moral de toda lucha revolucionaria. Debido a esta fractura en la narrativa dominante de las FARC, veremos a sus hombres participando en un Sistema de Justicia Transicional frente a sus víctimas. Algo que se pensaba era verdaderamente imposible.

La última razón por la cual la Jurisdicción Especial de Paz es inédita, tiene que ver con su alcance subjetivo, es decir, a quienes puede ser aplicada. El acuerdo es claro en señalar que el Sistema de Justicia Transicional no será únicamente aplicado a las FARC, también podrán acceder agentes del Estado que estén dispuestos a reconocer responsabilidad por haber cometido crímenes internacionales y a contribuir a los derechos de las víctimas. No es una exageración decir que es la primera vez en la historia de Colombia y del mundo que se busca que los agentes del Estado contribuyan decididamente al proceso de paz y reconciliación.

En todos los procesos anteriores, tanto de transiciones de la dictadura a la democracia o de la guerra a la paz, nunca se habían incluido de forma sistemática y ordenada a los agentes del Estado que cometieron abusos. La participación de todos los actores del conflicto en el Sistema contribuye a los derechos de las víctimas y al mismo tiempo genera seguridad jurídica. Acá la innovación del Sistema colombiano es total. Y también es un mensaje para el mundo. Hoy en día, no hay inmunidad para aquellos que teniendo el mandato constitucional de proteger a la población civil, hicieron lo contrario. Sin embargo, el alcance y detalle de la aplicación de estos procedimientos para agentes del Estado se discutirá en el Congreso, el foro natural y legítimo para tratar este crucial tema.

Así las cosas, el acuerdo anunciado en los temas de justicia es la puerta de entrada a la transición colombiana. Es el vehículo con el cual haremos el tránsito de la guerra a la paz y una conquista esencial de los movimientos de víctimas en Colombia. Sin el trabajo incansable de muchos movimientos de víctimas en los últimos 20 años, este acuerdo no sería realidad. El Sistema de Justicia Transicional es sin duda una conquista de las víctimas. Vendrán momentos difíciles, momentos simbólicos poderosos y seguramente catarsis colectivas a nivel nacional, regional y local. De eso se trata este proceso. De quitarnos el lastre de la terrible guerra para evitar futuras víctimas, liberar toda la energía reformadora de la paz y caminar juntos por el camino de las transformaciones, el respeto y la reconciliación.

@ucrosandres

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