Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

Opinión

  • | 2014/07/19 00:00

    La Unidad Internacional (Y una Post Data)

    De verdad, me descubro con admiración sincera: nunca hubiera creído que fuera posible abrazarse a la vez con gente tan distinta y tan contradictoria.

COMPARTIR

Todos vimos a Juan Manuel Santos hace dos o tres días en las fotos del Brasil, riendo feliz, rodeado de famosos de la revista Hola que le hacían carantoñas. Recibiendo unas palmaditas en la espalda del ruso Vladimir Putin, con su escalofriante cabeza de serpiente que lo identifica como ‘malo’ de película de James Bond. Recibiendo en el hombro, posada con blanda entrega, la mano de la presidenta brasileña Dilma Roussef (no sé qué habrá pensado Tutina del asunto). Y detrás la de Chile, Michelle Bachelet, que no quiere ser menos y también lanza su mano como si tratara de acariciarle lascivamente las partes nobles a nuestro presidente. (De nuevo me acuerdo de Tutina: qué paciencia la que tiene que tener esa mujer, Dios mío). Se nota en las fotografías que el presidente de la China Xi Jinping prefiere no mirar. Y está además el de la India, Narendra Modi, y el surafricano Jacob Zuma, y se anuncia que el venezolano Nicolás Maduro está a punto de llegar, y Raúl Castro, y…

Hace unos días hablaba yo aquí de las selfies que se toma Santos con su telefonito celular. Y vaticinaba –pero me quedaba corto- que lo veríamos –como invitado o haciéndose invitar– con el recién coronado rey Felipe VI de España y con el papa de Roma Francisco (del cual no sé por qué no lleva número: ¿aspira a ser el último?). Me faltaban todos estos que acabo de nombrar. Y ya están anunciados para la segunda posesión presidencial el otro rey de España que acaba de abdicar, Juan Carlos I, y el príncipe de Gales, y el jeque de Qatar. Y me imagino que también la reina Rania de Jordania, algo más ajada sin duda que cuando la invitaba Andrés Pastrana, pero todavía esplendorosa, diga Tutina lo que diga. Y el Dalai Lama. ¿Y la reina Isabel de Inglaterra? ¿Por qué no? Tutina no es tan celosa como cuentan. Y Rafael Correa, y Daniel Ortega. Y el flamante secretario de Unasur, Ernesto Samper. Y Shakira, claro. Y no me extrañaría que vengan también Falcao y James, y, sin duda, Pékerman. Estará invitada, por supuesto, entre otros dirigentes religiosos, la señora María Luisa Piraquive, cabeza espiritual de la Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional. Así como también el presidente norteamericano Barack Obama, que ya ha venido varias veces por aquí a visitar y felicitar a nuestro presidente, y el primer ministro de Israel Benjamín Netanyahu, que le brinda ayuda militar, y el nuevo califa de Irak y del Levante, Abu Bakr al Bagdadí, cuya presencia en la Casa de Huéspedes ilustres de Cartagena será un verdadero hit. Ni la presencia de Timochenko tendría tanto éxito mediático.

No es ya la mera “unidad nacional” de los Ñoños y los Royes Barreras, de los Cristos y los Gerleins, que tanto rendimiento le ha producido ya a Santos, y a la que últimamente se han sumado personas tan disímiles como Clara López del Polo y Gabino del ELN, y, por miedo al retorno de Uribe, inclusive yo. Lo que se viene en este segundo gobierno de Juan Manuel Santos, en este su, digamos, segundo advenimiento, es la unidad internacional. De verdad, me descubro con admiración sincera: nunca hubiera creído que fuera posible abrazarse a la vez con tanta gente tan distinta y tan contradictoria. Nuestro presidente Santos parece tener más brazos que un ciempiés.

Post Data sobre algo que no tiene nada que ver:

El proyecto de ampliación del fuero militar que cursa en el Congreso suena muy bien en palabras de sus defensores. Se trata de que gente que sabe, militares que conocen lo que es un enfrentamiento militar, juzguen los abusos que se pueden cometer en tales casos. Pero no. Se trata de que se sustraigan al juzgamiento penal de los jueces los actos criminales cometidos por los militares, para que los juzguen sus pares. Con la impunidad que es de esperar en consecuencia. El director de la ONG Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, que conoce de sobra a los leguleyos colombianos, ha explicado ya por qué los millares de “falsos positivos”, que son asesinatos fuera de combate, si se aprobara la ampliación del fuero pasarían a la jurisdicción militar, porque en la legislación penal colombiana no existe tipificado el delito de “ejecución extrajudicial”( como no existe tampoco la “ejecución judicial”: aquí no hay pena de muerte). Y en la jurisdicción militar quedarían impunes, como lo muestran ya docenas de casos.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.