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Opinión

  • | 2015/04/06 20:40

    Habló Mora

    En un emotivo discurso, el general augura que la paz se firmará en La Habana.

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Este viernes se inicia un nuevo ciclo de conversaciones en La Habana con las FARC. La ronda empieza con el eco nítido de la oposición que manifiesta su inquietud por la “sacada”, según su versión, del general (r) Jorge Enrique Mora Rangel como negociador plenipotenciario del gobierno nacional.

Las dudas que plantean los más agudos críticos son de gran calado. Así, por ejemplo, Rafael Nieto Loaiza definió la situación, en su columna de El Colombiano, como un “patadón a Mora”: “¿Por qué ahora el presidente saca al general Mora de las negociaciones de La Habana? –se preguntó–. ¿Qué será entonces lo que va a entregar Santos ahora que Mora no está? ¿De qué tamaño será la bajada de pantalones? ¿Qué sapo monumental se cocina a espaldas de las Fuerzas Militares y del país?”.

Juan Lozano, en El Tiempo, también tiene preguntas en su columna ¿Papilla de Mora?: "¿Qué pasó? ¿Pidieron las FARC la cabeza de Mora? ¿Por qué lo maltrataron de esta forma? ¿Por preguntar demasiado u opinar demasiado se les volvió incómodo en Cuba? ¿Les preocupaba que hablara más de la cuenta con Acore y con los oficiales activos? ¿Se opuso Mora a la suspensión de bombardeos? ¿O es que vienen sesiones en las que anticipan decisiones o concesiones que no quieren compartir con él? ¿Qué es lo que quieren ocultarle a Mora, a las Fuerzas Militares y a los colombianos? ¿Por qué en campaña electoral el general era imprescindible prenda de garantía en Cuba y ahora es sacado de taquito y por la puerta de atrás? ¿Por qué nos creen bobos a todos?".

Las dudas fueron alimentadas, en parte, por el silencio de Mora que solo rompió el miércoles santo. Lo hizo en un escenario de enorme significado para él: el fuerte de Tolemaida, la base militar más grande de América Latina. Lo hizo con “sinceridad” y el “honor” de haber llevado el uniforme y con el “alma y el sentimiento del soldado”. En un discurso de 32 minutos habló de su experiencia en la confrontación armada. Desde el primero de enero del año nuevo de 1965, cuando él llegó a esta unidad en condición de subteniente recién salido de la escuela militar con apenas 19 años, hasta hoy.

Ante esos hombres y mujeres que han entregado la vida, que “han vivido el peligro minuto a minuto durante 50 años de conflicto”, el general se mostró un convencido de la salida negociada gracias, según su interpretación, a la victoria de las Fuerzas Armadas en los campos de batalla. Y dijo que en La Habana no se está negociado a espaldas del país y fue más allá al decir que las FARC se convertirán en un partido político para que expongan en democracia sus ideales: “Mañana, con la firma de la paz, las FARC serán un partido político al interior del sistema que ellos combatieron, el sistema democrático”. Por eso, dijo que el país debe acostumbrarse a ver a los miembros de esta guerrilla como a las demás personas : “Se incorporarán a la sociedad colombiana y los veremos en las calles y ciudades de Colombia como un ciudadano común y corriente”.

Explicó que la guerrilla dejará las armas. “Las FARC en La Habana dicen: no van a ver la foto de la entrega de las armas de las FARC. Eso lo dicen ellos, pero para llegar a la paz y para llegar al fin del conflicto. Las FARC jamás volverán a tener un fusil en sus manos, ni una pistola, ni un revólver”.

Y para quienes creen que en la isla se está negociando la estructura de las Fuerzas Armadas, el oficial retirado con mayor ascendencia en la tropa dijo: “No estamos negociando las Fuerzas en la Mesa, no estamos reduciendo a las Fuerzas Militares ni a la Policía. Ni la doctrina, ni el presupuesto. Tendrá que haber un reacomodamiento institucional, pero no en La Habana, jamás en La Habana”.

Así pues, el general Mora habló y sentó su posición. Una postura que pasa por su confianza en la salida negociada al conflicto. Lo dice uno de los hombres más duros y caracterizados. Una persona que ha sido protagonista de los días y las noches de la dureza de la guerra: “Estamos en La Habana buscando el acuerdo con las FARC, para ponerle fin al conflicto en Colombia, para que demos el paso grande, el paso más avanzado para llegar a la paz, las paz que es de ustedes, de los soldados y policías de la Patria”.

Las palabras de Mora –por tratarse de quien se trata– cobran una vigencia trascendental en estos momentos en que se informa que hay militares que muestran su disgusto hacia Santos por haberle apostado a buscar la paz a través del diálogo.

*Director de Semana.com
Twitter: @armandoneira

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