Opinión

  • | 2009/12/19 00:00

    Cantinflarias

    Dos años antes del escándalo y ante la pregunta "¿Cuándo ha dado papaya?", Arias respondió: "cuando he querido dar ayudas a quienes no lo necesitan"

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El disparatado discurso del inmortal Mario Moreno 'Cantinflas' está reviviendo en Colombia por cuenta de un candidato presidencial de repuesto. Andrés Felipe Arias, quien para asemejarse a su modelo fue capaz de ruralizar su acento, adquirido en el exclusivo Columbus School de Medellín, ha incurrido en los últimos días en tantos despropósitos, que ya es difícil saber cuándo está hablando en serio.

La última de sus salidas fue anunciar que -en un hipotético mandato suyo- impulsará un indulto para los militares procesados por las desapariciones y torturas de civiles en el Palacio de Justicia. Sin embargo, pocos días después, y con las revelaciones de la llamada Comisión de la Verdad, vio la oportunidad para sacarse un clavo con su contendora en la carrera conservadora y ya no le pareció que lo sucedido allá fuera tan perdonable. Por lo menos no para su adversaria política.

Arias pidió que Noemí Sanín fuera investigada por la censura de información que como Ministra de Comunicaciones impuso durante la toma del Palacio. El hombre que encontraba necesario el perdón para los que "nos defendieron", sin sonrojarse sostiene ahora que su contradictora lleva "por siempre esas vidas en su conciencia".

"Porque yo como digo una cosa digo la otra, jovenazo".

Para completar su cantinflada, Arias pide que la antigua censuradora sea procesada por la risible Veeduría Ética del Conservatismo. Sin embargo, 72 horas antes celebraba como un triunfo que el presidente de su partido le hubiera ordenado a la misma instancia que cesara las investigaciones contra él por el escándalo de Agro Ingreso Seguro (AIS).

"¿No que no, chato?".

Justamente ese escándalo les dio la mejor ocasión a las ocurrentes afirmaciones del candidato muleto. Mientras las investigaciones periodísticas ponían en evidencia que buena parte de los recursos se había quedado en manos de financiadores de las campañas políticas de Uribe, en numerosos miembros de unas cuantas familias de terratenientes y aún en personas con deudas con la justicia, Andrés Felipe Arias alegaba que el programa había sido construido "con paredes de cristal".

Enfrentado a las protuberantes evidencias, empezó a reclamar como mérito suyo el descuido de algunos beneficiarios de los millonarios recursos de Agro Ingreso Seguro.

El caso más vistoso fue el de la mamá de alias 'Gordo Lindo', a quien le aprobaron dineros de AIS, a pesar de que años antes había sido señalada por la Presidencia de la República como testaferro de su hijo. La mujer aparece en los listados oficiales como beneficiaria del programa, pero no llegó a cobrar los dineros porque presentó extemporáneamente un papel. A pesar de que esa es la única razón, Arias alega en su defensa que "nunca-nunca-nunca" se le entregó la plata porque el gobierno se la negó.

La premeditación de Andrés Felipe Arias en AIS fue tan evidente, que en una entrevista publicada por la revista Caras, en febrero de 2007, dos años antes de que estallara el escándalo, y ante la pregunta "¿Cuándo ha dado papaya?", respondió: "Cuando he querido dar subsidios y ayudas a quienes no lo necesitan".

Pues bien, ahora entre los aportantes de su campaña están varios beneficiarios de esos subsidios no reembolsables de AIS, entre otros el grupo Mayagüez.

"Ahí está el detalle, mi cuate".

Por último, para esquivar una pregunta de Gustavo Gómez en SEMANA, Arias aseguró que a Juan David Ortega, el jefe político de su campaña, sólo "lo han llamado a los procesos de la yidis-política como un testigo más". Esa afirmación es falsa.

En las páginas 104 y 105 de la sentencia de la Corte Suprema de Justicia que condena a Teodolindo Avendaño, los magistrados ordenan compulsar copias a la Fiscalía para que investigue penalmente a Juan David Ortega por su posible participación en la entrega de prebendas a los congresistas que aprobaron la primera reelección.

"Orale, hay momentos en la vida que son verdaderamente momentáneos".
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