Viernes, 31 de octubre de 2014

| 2013/06/02 00:00

Capriles en Colombia

Mucho tiempo faltó para mostrarle a Henrique Capriles lo que es Colombia.

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Mucho tiempo faltó para mostrarle a Henrique Capriles lo que es Colombia, lo que son sus gentes y sus regiones, mucho tiempo faltó para mostrar la institucionalidad y la dinámica de un país que pese a tantos inconvenientes en seguridad y gobernabilidad, se esfuerza por ser adalid de Desarrollo y riqueza en valores democráticos.

Y no era para menos que Colombia como pueblo y Estado recibiera en el seno de palacio de gobierno a quien con tanto esfuerzo, tesón, esmero y convicción trata de sacar a Venezuela de la oscuridad, de esa triste perspectiva de la polarización, los odios, el populismo y la pobreza marginal en la que cayó gracias a un régimen que mucho hace por engordar sus extractos personales, pero muy poco por la calidad de vida de su pueblo. Tristemente eso hoy es Venezuela. Un país que en los ochentas fue vanguardia de la democracia y la opulencia, paradigma democrático en el hemisferio junto con Colombia y Costa Rica, esto para que recordemos la triste realidad de la región en los setentas.

Es por eso que no es para menos sentar un gran precedente de aceptación e identidad de lo que es hoy Henrique Capriles, nuestro deseo que siga siendo por mucho tiempo lo que hoy representa y lo que motiva. 

Chávez movió con mucha aceptación su proyecto político hace 15 anos por cuenta de una clase política corrupta, sucia y amañada, eso motivó que cientos de miles de venezolanos apoyaran su proyecto político de la V Republica, ilusión de muchos y aderezo de buena vida para pocos. 

Recordemos la interesante suma de dinero que dejó Chávez para sus sucesores, cerca de $1.400 millones de dólares que propiamente no fueron resultado de una actividad impoluta de gobierno y de un actuar administrativo ejemplar.

La solidaridad y el cariño con Henrique Capriles y con el pueblo venezolano no es en vano, muchos apostábamos a la irrefutable victoria del “flaco’’, situación que no se dio por cuenta del apaño y las poco sanas prácticas democráticas del régimen que somete al hermano pueblo de Venezuela. Independiente a la intensión del presidente Santos o de las consecuencias previsibles al recibir a Capriles en palacio de Nariño, quedan claras dos situaciones. La primera es que el pueblo de Colombia reconoce en Capriles un luchador democrático, un patriota, un estandarte de la democracia en la región, pues sesudamente y siendo consciente de su calidad de victima del régimen venezolano, sigue en su papel de hombre democrático y respetuoso de la democracia. 

La segunda situación es que al gobierno Santos no le cabe ninguna duda de que el régimen usurpador de Maduro de alguna manera le hizo “trampa” a las reglas de la democracia venezolana, a los países de la región y a su pueblo que tantas angustias está pasando, es decir, Santos y su gobierno no se creyeron mucho el cuento de que Maduro ganó las elecciones, o al menos así lo entendemos, ¿cierto?

Capriles hoy se identifica con la Democracia latinoamericana, con la fuerza de los latinos. Su persistencia y resistencia crean hoy una gran simpatía con el pueblo colombiano y solidaridad con el mismo pueblo Venezolano. Es inapropiada y desestimada la declaración del inmaduro, el rechazo del régimen venezolano por parte de su arista en el gobierno y sus trapisondas a lo que llaman “proceso de paz” en Colombia, no solo es un absurdo y vulgar discurso sino también una clara intromisión en asuntos propios de la soberanía del pueblo colombiano, actos que nuestra nación claramente rechaza, ¡Maduro por qué no te callas!

¿Cuándo Colombia o su gobierno hizo condicionamiento al pueblo venezolano en momentos en que recibía a intrigantes del Estado colombiano? ¿Hubo protesta alguna cuando recibían a “Teodora, Márquez” y compañía en casa de gobierno de Venezuela?

No basta con que Santos reciba a Capriles, pues no sabemos realmente las motivaciones de su acto de bondad, de “timidez” o “solidaridad”, lo único cierto es que esto se queda muy pequeño para lo que el pueblo venezolano merece entorno a la solidaridad de Colombia. Qué bueno sería hacerle a Capriles un homenaje en Bogotá con Busto y todo, que bueno sería crearle en Bogotá en su nombre un centro de pensamiento, que bueno sería que no se quedara nuestra solidaridad solo con el recibimiento del Presidente Santos.

*Abogado, Gobierno Seguridad y Desarrollo, Exmiembro directorio nacional conservador. Twitter: @g_rodriguezm

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