Domingo, 22 de enero de 2017

| 2016/07/01 02:03

Centro de Estudios Colombianos apoya proceso de paz

Centros de investigación: científica, social y académica, como lo es el: C.E.C., no pueden permanecer indiferentes al proceso de paz, sin que ello implique comprometer su independencia.

Uriel Ortiz Soto.

El Centro de Estudios Colombianos, C.E.C, con más 55 años de existencia, es una tribuna donde se debaten los más importantes temas nacionales e internacionales, por allí han pasado los más importantes líderes de la vida nacional: presidentes, parlamentarios, ministros, embajadores, banqueros y destacados dirigentes de la empresa pública y privada, de donde han salido soluciones Y conclusiones a los mas neurálgicos problemas del país.

Actualmente el Centro de Estudios Colombianos, CEC, se encuentra regentado en calidad de presidente por el doctor Horacio Gómez Aristizabal: humanista, abogado penalista y escritor, con varias obras sobre tratados de derecho y en general sobre los principales problemas del país, además, esta secundado por un grupo de prestigiosos profesionales de todas las ramas del saber: abogados, economistas, administradores del empresas, médicos y verdaderos conductores de la vida nacional que desempeñan o han desempeñado altos cargos en el gobierno y en la empresa privada.

Uno de los principales objetivos del Centro de Estudios Colombianos, es el de la investigación, especialmente sobre las problemáticas sociales que agobian a las comunidades, pero con mayor énfasis en el sector agropecuario, actualmente es poseedor de una importante investigación sobre la agroindustria en Colombia, soportado por los canales de comercialización tanto en los mercados nacionales como internacionales.

Por lo tanto, consideramos que dada su experiencia en estas prácticas, con justificada razón su junta directiva ha acordado vincularse al proceso de paz, haciendo mayor recomendación en la etapa posconflicto, puesto, que, es de donde depende el sostenimiento de los acuerdos firmados en La Habana-Cuba, entre el Gobierno y la guerrilla de las FARC.

Si miramos el procesos de paz que está a punto de firmarse, tenemos que ser conscientes que después de logrado el primer objetivo, viene la etapa posconflicto, que es precisamente la más importante, pero, a la vez neurálgica, puesto que va a poner a prueba qué tan bien cimentado ha quedado el acuerdo de paz para que los exguerrilleros y reinsertados procedan a vincularse a un proyecto productivo posconflicto que les permita subsistir en su nueva vida dentro de la sociedad civil, con el sagrado compromiso de no reincidir en las prácticas de: extorción, el chantaje, el secuestro, desplazamientos forzados, violaciones a mujeres campesinas, reclutamiento de menores, atentados contra la infraestructura del país, y en fin, de todas aquellas prácticas que han sembrado de dolor y lágrimas vastas áreas urbanas y rurales de nuestra geografía nacional.

Hablar de paz y casarnos con ella, es sumamente fácil, lo difícil va a ser sostenerla, por eso, la etapa posconflicto a la cual nos estamos refiriendo y que el Centro de Estudios Colombianos, C.E.C., dada su experiencia en estas lides, quiere colaborar, es fundamental: no es suficiente que lleguen buenos recursos, lo más importante es saber encausar el recurso humano producto de lo que queda de la guerra con las FARC, por los diferentes procesos de desarrollo, en este campo no podemos improvisar, se requiere de organizaciones académicas muy bien experimentadas en procesos de desarrollo, con el fin de ubicar a cada quién en el proyecto que sea de sus afectos y conocimientos.

Para lo anterior, se requiere de todo un trabajo de inducción, motivación, preparación y capacitación, el recurso humano para nuestro caso, jamás debe desvirase de los objetivos que pretende ser el reinsertado, puesto que hacerlo, lo desmotiva y empieza a actuar en forma diferente, fácilmente desertando del trabajo que inicialmente se le ha asignado.

Para lograr el anterior objetivo, el Centro de Estudios Colombianos, sostendrá varias reuniones con el alto gobierno, pero muy especialmente con el ministro consejero posconflicto, doctor Rafael Pardo, con el fin de enterarlo de nuestros propósitos, poniendo a consideración varios proyectos de desarrollo productivo posconflicto, con el fin de empezar a valorar el recurso humano frente a los diferentes procesos de desarrollo.

En este campo no se pueden cometer improvisaciones como las del Caguán, donde aparecieron de primera mano una serie de entidades fantasmas constituidas a primera hora, simple y llanamente para robarse los dineros aportados por los gobiernos extranjeros, razón por la cual, sería muy importante examinar con lupa cada una de estas entidades que se han constituido en los últimos meses, para evitar repetir el mismo sainete de vergüenza nacional e internacional.
Los proyectos productivos deben tener tres ingredientes fundamentales: recurso humano, recurso natural, y voluntad del gobierno y las partes en definir cuáles son los productos que van a alimentar los proyectos productivos, los cuales deben estar soportados por un profundo estudio de cadenas productivas y alianzas estrategias, esto con el fin de lograr la autosuficiencia tanto en el mercado nacional como internacional.

urielos@telmex.net.co

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