Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

Opinión

  • | 2004/08/29 00:00

    Ciertamente, Dios nos perdona

    El sacerdote jesuita Carlos Novoa le responde a Carlos Cortés, el autor de 'Que Dios me perdone', la columna sobre la forma como los jóvenes ven la religión que generó controversia entre los lectores de SEMANA.COM.

COMPARTIR

'Que Dios me perdone', es el título del artículo que apareció en esta misma sección la semana pasada, el cual contiene una dura crítica al catolicismo y señala por qué su autor se alejó de Dios y la Iglesia. En este mismo sentido se mueven muchos de los comentarios a este texto publicados en SEMANA.COM. He leído con honda atención y gran respeto este artículo y se me hace presente las muchas ocasiones en las cuales Juan Pablo II, de forma pública, le ha pedido perdón a Dios y la humanidad por los graves pecados de la Iglesia Católica.

Asimismo viene a mi mente una cuestionante afirmación del Concilio Vaticano II donde señala que integrantes del catolicismo son causa del ateísmo contemporáneo, "en cuanto que, con el descuido de la educación religiosa, o con la exposición inadecuada de la doctrina o incluso con los defectos de su vida religiosa, moral y social, han velado más bien que revelado el genuino rostro de Dios y de la religión".

Certifica el columnista cómo los sermones dominicales son insulsos, la celebración de la misa es aburrida y la enseñanza religiosa comunica dogmas y doctrinas absurdas e ininteligibles para la sensibilidad contemporánea. Lamenta también que el catolicismo vea la sexualidad como un tabú y algo peligroso, su rechazo a la importancia del placer y el gozo y la vigencia de ciertos 'milagros' y 'apariciones marianas' de un talante muy discutible. En síntesis, "el distante discurso de la Iglesia, su moral vetusta y sus pocas respuestas" son el blanco de las críticas del artículo al que me estoy refiriendo.

Hasta la realización del Concilio Vaticano II (1962-1965), muchos de estos hechos negativos eran reales. Luego de este Concilio, la Iglesia se ha venido renovando a sí misma en todo sentido y creo que hemos logrado buenos avances a este propósito. Sin embargo, en algunos sectores del catolicismo actual los mencionados hechos negativos aún permanecen. Sin lugar a dudas, la crítica del abogado y periodista Carlos Cortés y la de sus corresponsales se constituye en un provocador examen de conciencia que los ministros servidores y todos los integrantes de la comunidad cristiana debemos tener en cuenta.

Doctor Cortés, percibo en su columna una gran sed de autenticidad y amor por la verdad transparente e integral. Lo felicito y comparto con usted estos valiosos sentimientos. En aras de esta autenticidad e integralidad lo invito a que veamos también la otra cara de la moneda.

Musulmanes, ateos y agnósticos reconocen y admiran el compromiso de la Madre Teresa de Calcuta y su ejército de religiosas y religiosos que renunciando a los justos placeres de la vida que todos merecemos y solamente armadas/os de su gran pasión por los miserables y excluidos, viven sumergidos en las más insoportables cloacas de la humanidad rescatando a los parias del mundo de un infierno en vida, en el cual los ha colocado una sociedad insensible y excluyente.

Vivimos un mundo que llaman globalizado, de la globalización de la miseria y la opresión, que somete a condiciones de vida infrahumanas a más de la mitad de la humanidad y a más del 60 por ciento de los colombianos.

Detrás de esta hecatombe se halla el endiosamiento de los mercados y de la acumulación de riqueza en manos de unos pocos a costa de la miseria de millones, la que se afinca empecinadamente con la imposición de un sistema donde solo decide la gran potencia unipolar, sus aliados y sus multinacionales, castigando de las más diversas maneras a quienes se atreven a disentir de ellos. A pesar de esto, Juan Pablo II vive levantando su voz de protesta contra toda esta iniquidad, señalando el carácter pecaminoso y perverso de este neoliberalismo imperante, y reivindicando las justas luchas y derechos de los pobres de la Tierra.

Por esto mismo, el papa Wojtyla, con gran coraje ha condenado la infame invasión militar contra Irak, la que califica de "injusta, inmoral e ilegal", constatanto que "la administración Bush es una democracia imperial". Muchas católicas y católicos de todas las nacionalidades, tanto laicos (o sea que no son curitas ni monjitas) como sacerdotes y religiosas, dedican su vida al servicio desinteresado a todos y en especial a los más necesitados, lo que en no pocas ocasiones les ha costado terribles padecimientos, incluyendo la tortura y el asesinato. Quisiera relatarle más casos concretos en este sentido, pero comprenderá que no puedo abusar de la generosidad de la revista SEMANA con el espacio que brinda a mi artículo.

"Cada uno habla de acuerdo a como le va en la feria", reza el proverbio castellano. Percibo doctor Cortes que usted se topó en su vida con una esquina retardataria y oscurantista del catolicismo. De verdad que lo lamento, y vea usted las paradojas de la existencia humana, ya que mi caso es el absolutamente contrario. Yo también estudié en un colegio de padres y ellos desde el año 1966 se quitaron la sotana, vestían como cualquier persona y nos pedían que los llamáramos por su nombre y los tuteáramos. Brillaban por su buen humor y su cercanía y calidez con sus estudiantes.

Ellos eran los que invitaban a niñas de otros colegios a tener convivencias con nosotros, y organizaban las fiestas en las cuales administraban el bar y nos enseñaban a disfrutar un buen trago con alegría y mesura. Desde el año 1968 estos mismos sacerdotes nos daban clases de educación sexual sin ningún tabú, con un hondo sentido humanista y haciendo recurso a los más recientes avances de la medicina y la sexología. Recuerde que la educación escolar sexual se oficializó en este país 30 años después.

Desde la misma época la participación en la misa nunca fue obligatoria sino totalmente voluntaria; y en mi secundaria nuestros maestros clérigos también nos enseñaron que el relato bíblico según el cual Dios crea al hombre soplando un muñeco de barro era una elaboración simbólico-teológica que necesitaba una interpretación adecuada y que en nada se oponía con la teoría de la evolución de las especies, totalmente válida desde la ciencia biológica. Por supuesto, los 80 compañeros de bachillerato y yo guardamos los mejores recuerdos del colegio, y tenemos en alta estima al catolicismo y la maravillosa presencia de Dios en nuestras vidas.

No se nos olvide que el cristianismo es ante todo una práctica cotidiana del amor, la ternura, la solidaridad y el perdón con todo ser humano, para lo cual ayuda la celebración de la misa y los sacramentos, que deben ser realizados de manera creativa, festiva y participativa, evitando al máximo todo aburrimiento o monotonía. "Un solo mandamiento les doy, que se amen unos a otros como yo los he amado. No hay mayor amor que el de aquel que da la vida por sus amigos", nos dice Jesús en el evangelio. "Dios es amor y todo el que ama está en Dios y Dios en él", nos recuerda el Nuevo Testamento.

Todo esto nos muestra que también hay una Iglesia empeñada en la fascinante y gozosa práctica de la solidaridad, cuya moral lejos de ser vetusta ante todo es un comportamiento que responde a los grandes anhelos y dolores de las mujeres y hombres de hoy, dando de esta forma no pocas sino muchas y contundentes respuestas a los acuciantes retos de la sociedad contemporánea. Por ende, no solo existe un distante discurso eclesial, también se da un discurso y ante todo una práctica muy cercana de amor y transformación social por parte de la comunidad cristiana. Y doctor Cortes, no se angustie, ya que ciertamente Dios lo perdona y nos perdona a todos, porque Él es ante todo compresión y misericordia infinitas.

* Sacerdote jesuita, doctor en teología
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1829

PORTADA

Gran encuesta presidencial

Vargas Lleras arranca fuerte, Petro está estancado, Fajardo tiene cómo crecer y los partidos tradicionales andan rezagados. Entre los uribistas, Ramos se ve fuerte. Y Santos tiene 35 por ciento de aceptación. Gran encuesta de Invamer para Caracol Televisión, Blu Radio y SEMANA.