Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2016/01/21 18:00

Coaliciones de gobierno en el país eligen órganos de control

Así las cosas no habrán órganos de control para los próximos 4 años. En muchas zonas del país no se vigilaran los recursos públicos. Hecha la ley, hecha la trampa.

Coaliciones de gobierno en el país eligen órganos de control

Aunque se advirtió, se denunció y se mostraron las pruebas, no hubo ningún efecto. Nuevamente las coaliciones de gobierno de los nuevos alcaldes y gobernadores, que se posesionaron en 1 de enero de 2016, lograron mayorías en los cuerpos colegiados, ya sean concejos municipales o asambleas departamentales, y esto a su vez les permitió elegir los organismos de control, como personerías y contralorías. Es decir que no van a haber órganos de control que vigilen y controlen estos mandatarios.

Esta situación se presentó en casi el 80% de las gobernaciones y el 79% de las alcaldías de ciudades capitales. También como era de esperarse, hubo casos escandalosos o al menos dignos de destacar. De hecho, hasta el momento la Procuraduría General de la Nación ha abierto 135 investigaciones relacionadas con los procesos de elección de contralores, quienes serán los máximos responsables del control fiscal de las administraciones departamentales y municipales en el país.

Valdría la pena destacar tres casos. Por un lado, la elección de Emilio Otero como contralor en Córdoba, César Cerchiario en el departamento del Cesar y Ricardo Salinas en Magdalena. A pesar de la reforma de Equilibrio de Poderes que creó mecanismos de elección supuestamente más trasparentes, lo que se produjo fue una festival de las presiones políticas y mermelada local. Donde con promesas de puestos y contratos a concejales y asambleístas se logró elegir al amigo del gobernador como contralor.

Entre otras medidas la reforma estableció un proceso de selección de méritos por concurso público que debía ser evaluado por medio de test de conocimiento y entrevistas. Sin embargo, los nuevos alcaldes y gobernadores se las ingeniaron para burlar y corromper la elección a su favor, de nuevo “yo te elijo, tú me cuidas”. Por ejemplo, contrataron, en muchos casos, universidades de garaje para esta selección.

Emilio Otero, fue elegido por unanimidad (con 13 votos) en la asamblea departamental de Córdoba, el exsecretario del Congreso durante diez años consecutivos, tiempo en el que acumuló 10 denuncias penales y disciplinarias documentadas en contra del funcionario, de las cuales ninguna avanzó, pese a la rigurosidad de las pruebas, actualmente es reconocido hombre de confianza de la red política de Bernardo el “Noño” Elías.

El escandaló inició desde que la asamblea decidió contratar el proceso de evaluación con la Corporación Unificada de Educación Nacional –CUN- entidad que suscribió contratos por un valor de 56.000 millones de pesos a manos de la administración de Alejandro Lyons, aliado de Musa Besaile y de Bernardo Elias, de quien además es cuñado. En el mes de diciembre, la oficina de transparencia de la Presidencia de la República se pronunció sobre los intereses que tenían dirigentes políticos de hacer la contratación con esta entidad universitaria y verse favorecidos, como justamente sucedió.

La elección de Otero es otra muestra del poder departamental de los “Ñoños” quienes con la elección de Otero se blindan de cualquier investigación que puedan tener en su contra y así favorecer a la red de contratistas que les ha permitido crecer en los últimos años. Se ha podido establecer que la elección de Otero, impulsada por Bernardo Elías hace parte de la repartición burocrática que han hecho Musa y Elías, quienes se unieron para apoyar la elección de Edwin Besaile (hermano de Musa), el objetivo es mantener todo en familia.

En el departamento del Cesar, la elección de Cerchiario, es aún más vergonzosa, se dio en medio de serios cuestionamientos que impedirían el ejercicio de contralor por conflictos de intereses. Cerchiario fue gerente de la campaña de Francisco Ovalle actual gobernador. Además hace parte de la casa Gnecco, la cual apoyó con recursos de la administración de Luis Alberto Monsalvo Gnecco de la cual fue secretario general.

Hechos similares ocurrieron en la elección del contralor de Magdalena y Sucre. En el primer caso, Ricardo Salinas fue elegido con el visto bueno de la familia Cotes, el abogado Salinas sería muy cercano al ex gobernador Luis Miguel Cotes, sobrino de la actual gobernadora Rosa Cotes, una de las gobernadoras más cuestionadas en las elecciones pasadas. No se debe olvidar que Rosa Cotes fue apoyada por la parapolítica, su esposo Francisco Chico Zúñiga, condenado por parapolítica fue su jefe de campaña. Además su sobrino, Luis Miguel Cotes, movilizó todo el poder de la gobernación para la elección de Rosa.

Mientras tanto, en el departamento de Sucre, el contralor resulto ser el ex abogado del actual gobernador Edgar Martínez.

Así las cosas no habrán órganos de control para los próximos cuatro años. En muchas zonas del país no se vigilaran los recursos públicos, la contratación y ejecución de obras. Hecha la ley, hecha la trampa.

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