Domingo, 22 de enero de 2017

| 2002/04/08 00:00

Colombia, Belleza a Montones

Colombia, Belleza a Montones

Tengo la fortuna de conocer todos los países del orbe y el orgullo de haber caminado a Colombia a pie, desde la Sierra Nevada de Santa Marta, que con sus 5.770 metros es la montaña más alta del mundo a orilla del mar, hasta las profundidades de la selva amazónica y desde las playas de ambos océanos hasta el mar sin límite que son los Llanos Orientales. Mi alma y mi archivo fotográfico reúnen ya tres millones de diapositivas de la Naturaleza del planeta.



Escribí una vez para la revista de vuelo de Iberia un artículo sobre los lugares más bellos de Colombia. A la vuelta de varios años atraídos por mi artículo han venido a Colombia más de 5.000 viajeros ilustrados, de muchos países, viajeros que son amplios conocedores de la belleza del mundo sobre el que vivimos. Les he abierto el libro de Colombia y ya desde sus países al regreso me han enviado sus comentarios de prensa, que se resumen así: hemos visitado el país más variado, rico y bello del planeta. Lo han dicho ellos. Y lo saben mis ojos, mis pies, mis sudores y mi cámara fotográfica.



Constantemente estoy dando a conocer lugares que sólo yo he conocido y visitado, perdidos muchos en la entraña de la selva.



Jirijirimo es una cascada del río Apaporis y fue escogido para un libro como el lugar más bello del planeta. El exotismo de la cascada y el túnel por el que más adelante el río desaparece por un trecho confiere a este rincón categoría de belleza suma. El Apaporis hace límites entre el Vaupés y el Amazonas.

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El río que se escapó del paraíso, así llamé a Caño Cristales, el río de los cinco colores y lo he dado a conocer a todo el planeta. Amarillo, azul, verde, negro y rojo, son sus cinco colores escandalosos. Pertenece a la Sierra de la Macarena.

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El río Inírida, en el departamento del Guainía, posee los más bellos rápidos y raudales de Colombia: Salto Gloria, Raudal Largo, Raudal Morroco, Raudal Kualet, Raudal Zamuro, además de brindar chorros de adrenalina a los viajeros, encarnan el binomio belleza- riesgo. Raudal Alto de Caño de Mina, afluente del Inírida, es una cascada de aguas rojas de impecable factura.

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La serranía de Chiribiquete, consagrada hoy como Parque Nacional Natural, ubicada entre Caquetá y Guaviare es un universo de tepuyes o cerros tabulares que se levantan en medio de la planicie ilímite de la selva. Constituyen el último mundo por descubrir en el planeta. Este territorio es hermano en belleza y topografía del Parque Canaima de Venezuela.



Cerca de Puerto Inírida, en el Guainía, se yerguen tres cerros llamados Mavecuri. Desde ellos se atalaya la selva hasta el infinito verde.

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El Parque Nacional Tuparro en el Orínoco de salvaje belleza, posee al impresionante raudal de Maipures, formado, según la leyenda, por la indiecita Mapiripana que es la creadora del agua de la selva.



Muy dentro de la jungla del Vaupés, el osado aventurero luego de varios días de marcha encuentra las cascadas de Wicoco y Golondrinas, de agua rojas en la caída y negras en las pocetas.

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Estas son algunas de la belleza de la manigua. Colombia lo tiene todo: la selva del Choco, la más importante del planeta, la amazónica, Llanos, tres cordilleras, desiertos e islas, además de 1600 ríos permanentes. En un minúsculo territorio de apenas 1.300.000 kilómetros cuadrados, lo que a duras penas alcanza el 0.8% de la superficie emergida del mundo, Colombia posee entre el 15 y el 20% de todas las plantas y animales del planeta.



Montañas de belleza suma son la Sierra Nevada del Cucuy, en Boyacá, donde se reúnen todos los atractivos de la orografía: picos, nevados, paredes de vértigo, lagunas de ensueño, vegetación exótica. La Sierra Nevada de Santa Marta, que también es Parque Nacional Natural, es un macizo único en el planeta; posee todos los pisos térmicos, desde el calor húmedo del mar hasta las nieves eternas, todas las agriculturas, etnias maravillosas, sitios arqueológicos de primer orden en el concierto mundial y plantas y animales de todos los estratos altitudinales.

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Los Llanos Orientales son los territorios donde el viento cabalga libre y el sol impera majestuoso; y por las noches el domo celeste parece doblarse por su peso de estrellas. Los Llanos marcan a los hombres, marcan su corazón y su trapío.



Nada falta a Colombia, ni siquiera desiertos como el de la Guajira. Allí el mundo cambiante de las dunas y los espejismos se apodera tanto del paisaje como del alma del visitante. Una etnia enigmática y maravillosa lo habita: los wayúus .

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Colombia es poseedora casi única de un ecosistema que los científicos admiran: los páramos, los tenemos a lo largo y ancho de nuestras cordilleras. Ocetá, Chingaza y Sumapaz son los más bellos del planeta.



Hay dos paisajes campestres, domados por el hombre, de los que los extranjeros se enamoran en Colombia: la zona cafetera, con la simetría de los sembrados de café y la arquitectura colorida y típica de las haciendas cafeteras, y el paisaje del altiplano nariñense en la ex -provincia de Obando, con centro en Ipiales. Las cuadrículas del minifundio, sembradas en papa, trigo, cebada y habas forman tapices de idílica belleza.

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En Boyacá y Santander viven con buena salud pueblos coloniales de memorables estampas. Barichara, el pueblo más bello de Colombia parece un retazo vivo de la colonia.



Casi todos los pueblos de Santander, amen de Villa de Leyva en Boyacá, .Jardín en Antioquia, San Juanito en el Meta, son pueblos que la retina del alma nunca olvidará.



El mar nos lleva a islas tan exóticas como bellas: Gorgona, el islote de Malpelo, las Islas del Rosario. "Colombia es la casa de la esquina", decía el Sabio Francisco José de Caldas, por sus miles de kilómetros en ambos mares. Las arenas del Caribe (Atlántico) son blancas y amarillas y las del Pacífico, negras y bellas como el cuerpo de sus habitantes.

Foto 23



Nada le falta a Colombia. Todo lo tiene a puñados. para no ser egoísta en mis "orgasmos cómicos" por la geografía del país, todos los diciembre llevo a los compatriotas que quieran adentrarse conmigo por la profunda Colombia desconocida.



*Doctor en literatura, periodista, educador y fotógrafo





Página web de Andrés Hurtado

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