21 febrero 2013

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“Colombia, una ‘ventana de oportunidades’”

Por Laurent Fabius

RELACIONES EXTERIORESEl ministro de Asuntos Extranjeros francés explica la importancia de su visita al país.

“Colombia, una ‘ventana de oportunidades’”. El ministro francés de Asuntos Exteriores, Laurent Fabius

El ministro francés de Asuntos Exteriores, Laurent Fabius

Foto: EFE / Ian Langsdon

“A partir de esta semana, inicio un viaje a tres países de América Latina -Colombia, Panamá, Perú- para trabajar en la reactivación de nuestras relaciones con este continente. Mi visita en la región, luego de los del Presidente y del Primer Ministro, tiene un sentido claro: queremos un acercamiento
duradero con América Latina, que ya constituye un objetivo de primera importancia de nuestra política exterior.

Durante estos últimos años, Francia quiso cultivar sus relaciones con algunos grandes países latinoamericanos, en particular Brasil - era necesario, pero no lo suficiente con los demás. La elección de François Hollande dio lugar en esta región a un verdadero interés: hay mucha gente que sigue con atención el proyecto político que enarbolamos, el compromiso que es el nuestro por la solidaridad y la justicia, la defensa de los Derechos Humanos, la promoción de la democracia. Existe pues una “ventana de oportunidades” para fortalecer nuestras relaciones con este continente cuya importancia, cada vez mayor en el mundo, se afirma.

Ahora bien, desde hace una década, América Latina se caracteriza por tener un crecimiento constante: en la actualidad de aproximadamente 4 %, y a veces mucho más (Panamá). Los países que la componen han logrado, en general, sanear su situación presupuestaria, y tienen la intención de seguir trabajando para que su desarrollo beneficie al conjunto de la población. A fin de alcanzar este objetivo pueden apoyarse en importantes reservas de materias primas (Perú), en una verdadera clase media, en su juventud, en su apertura hacia el mundo. Obviamente siguen teniendo algunos puntos débiles, en particular, en materia de infraestructuras, servicios públicos, formación, desigualdades. Pero, apoyados en su crecimiento, numerosos países latinoamericanos se afirman políticamente: por ejemplo Brasil, México o Argentina, todos ellos miembros del G20, y también Colombia o, de otra manera, Venezuela.

Todo nos incita a fortalecer la presencia francesa. Disponemos de ventajas importantes. Nuestro país ejerció en el pasado, en esta región, una notable influencia. La Revolución Francesa inspiró numerosos movimientos de liberación. El derecho, la ciencia, la medicina se orientaron tradicionalmente hacia nosotros. La cultura francesa dejó una fuerte huella, en particular, gracias a las élites locales masivamente francófonas hasta la mitad del siglo XX. Y, sin embargo, a pesar de estas ventajas, nuestro país ha dado la impresión, durante mucho tiempo, de olvidar este continente.

Deseo mostrar que esta impresión ya no tiene fundamento alguno. Viajo a América Latina con la voluntad de inscribir nuestra relación, de manera categórica, en una nueva perspectiva continental y de asociación a largo plazo. Continental, porque tenemos la vocación de trabajar con el conjunto de los países de esta región, sin que se entienda - torpeza que no siempre se evitó - que solamente los más grandes merecen nuestro interés. De asociación, porque nuestra relación debe ser de igual a igual y rechazar cualquier forma que implique arrogancia.

Esta asociación, la queremos desarrollar en varias direcciones. La primera se relaciona con la respuesta a los retos globales. Ciertamente, estos países avanzan a veces en formación dispersa, por ejemplo con respecto a los retos climáticos; algunos de ellos pueden ser interlocutores difíciles en los foros internacionales. Sin embargo, América Latina puede ser un aliado de primera importancia ante los diversos grandes retos de la mundialización. Estos países se apegan generalmente al marco multilateral, en particular, a las Naciones Unidas. Por su trayectoria democrática y su apertura hacia el mundo, tienen la vocación de ser interlocutores privilegiados en nuestros esfuerzos para mejorar la regulación global en materia política, económica, social, ambiental.

La economía constituye un segundo eje de la asociación que deseamos. Recientemente, Francia pasó a ser, en flujo, el primer inversionista europeo en la región. Nuestras posiciones son fuertes, en particular, en Brasil y Colombia. Nuestras empresas están bien posicionadas para los grandes contratos, en particular en el ámbito militar: América Latina es nuestro segundo cliente después del Cercano y Medio Oriente. Pero, para el comercio común y corriente, la situación es mucho menos halagadora: ¡nuestra cuota de mercado representa menos del 1.,% ! Debemos entonces hacer hincapié en la diplomacia económica, en particular en el desarrollo de la presencia de nuestras pymes.

Tercer pilar de esta asociación: debemos basarnos en la vitalidad de las relaciones entre nuestras sociedades. ¿Sabían que Francia es el segundo país en recibir estudiantes latinoamericanos fuera del continente americano? Hay 3.000 estudiantes colombianos en Francia. El tamaño de la comunidad francesa progresó recientemente en este país. Disponemos in situ de una fuerte red de cooperación, herencia de dos siglos de intercambios humanos y culturales excepcionales: 275 Alianzas francesas, en donde se forman más de 160.000 estudiantes, 37 liceos franceses, numerosos institutos de investigación. El conjunto de estas ventajas debe preservarse, pues nos permitirá intensificar todavía más los intercambios culturales, científicos, universitarios y humanos entre nuestras sociedades.

Queremos establecer con América Latina, con sus grandes y pequeños países, relaciones de igual a igual, inscribiendo el desarrollo de nuestros intercambios económicos en un diálogo más amplio, basado en una comunidad de valores y en el marco del desarrollo de intercambios humanos y culturales. Esta nueva diplomacia latinoamericana forma parte integrante de las decisiones de nuestra política exterior: sí, nos proponemos estar presentes en todas partes en donde se esté construyendo el mundo del mañana.

Francia posee en América Latina ventajas para ser una verdadera potencia de influencia. Mi viaje dará fe de que tenemos, de ahora en adelante, la voluntad explícita y que nos daremos los medios necesarios para lograr estos objetivos.”
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