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Opinión

  • | 2007/12/15 00:00

    Cómo evitar una hecatombe

    Óscar Fernando Sevillano no le cree al presidente Uribe cuando afirma que no aspira a un tercer periodo presidencial. Aquí explica por qué.

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Aunque en Colombia es muy prematuro hablar sobre personajes de la política nacional que podrían ser los sucesores del presidente Álvaro Uribe para el periodo 2010-2014, hoy ya se empiezan a escuchar los nombres de quienes podrían competir por el primer cargo del país.

Dentro de la baraja de quienes se postularían se encuentra también el mismo presidente Uribe, quien en varias ocasiones ha negado estar interesado en buscar una segunda reelección y en los últimos días aseguró no estar de acuerdo con quienes pretenden perpetuarse en el poder, pues según él, no es sano para la democracia, aunque para ser sincero, lo tengo en duda, pues si nos remitimos a su primer gobierno, cuando se planteó la posibilidad de extender el periodo presidencial, nos encontraremos con frases similares que el mismo Uribe pronunció, y además de eso aumenta mis dudas el encontrar vallas en distintas parte de Bogotá, con la frase “Adelante Presidente”, frase que utilizó en su campaña para su reelección.

Debo reconocer que tiene razón el primer mandatario, por lo que estoy convencido que en el caso de que a último momento éste cambie de opinión, se debe conformar una coalición de centro izquierda que le dé paso a otro proyecto de nación, pero que además detenga el continuismo de la coalición uribista en el poder, y no permita que suceda una hecatombe en el orden constitucional que permita que una persona se perpetúe en la presidencia.

Dicha coalición de centro izquierda se podría conformar mediante una alianza entre el Polo Democrático Alternativo (PDA) y el Partido Liberal Colombiano (PLC), pero para que esa alianza tenga éxito en las urnas, ésta no debe ser propuesta ni a dedo, ni con pasiones, debe pensarse con cabeza fría, y medida milimétricamente, cosa de que no se cometan errores en el camino.

En esta unión solo una persona podría asegurar el triunfo para los partidos de oposición al gobierno Uribe, y es nada más y nada menos que el saliente alcalde de Bogotá, Luis Eduardo Garzón, por ser la única persona en política que une al oficialismo liberal en pleno con el PDA, y quien además cuenta con la experiencia como gobernante, en lo que el PDA aún es muy nuevo. Por eso no es prudente el distanciamiento que se ha visto en los últimos días entre el burgomaestre saliente con su partido, debido a la frialdad con la que recientemente este último lo ha tratado, ya que no se puede menospreciar el capital que él posee tanto como gobernante, como político que los colombianos admiran y reconocen. El Polo Democrático debe reconsiderar la manera como actuará frente a él, luego de que éste termine su alcaldía, pues no puede caer en el error de pensar que con un nuevo mandato en la capital del país y una sola gobernación, más un segundo lugar en votación en las pasadas elecciones presidenciales, son suficientes para asegurarse la presidencia, mucho menos con el fantasma de una segunda reelección.

Es bueno que el PDA comience a recuperar la sencillez que parece haber perdido luego de ganar de manera consecutiva la alcaldía para Bogotá, porque le puede pasar lo mismo que al liberalismo, al que tres periodos consecutivos en el poder, (Barco, Gaviria, Samper), le hicieron daño y terminó por convertirse en el partido del pueblo manejado por y para las elites.

Y en el caso del liberalismo es necesario que se zanjen las diferencias que existen en el momento por la pérdida del discurso del mismo, situación que tiene molestos a quienes dirigen el plan B liberal, y que le reclaman a César Gaviria por tomar decisiones de manera unilateral, sin consultar con las bases liberales.

Como se puede ver entonces la decisión no es fácil, si se llegase a dar la posibilidad de una segunda reelección de Álvaro Uribe, pero lo cierto es que mientras este fantasma exista, es bueno que se vaya pensando la forma de enfrentarlo, cosa de que el orden constitucional no se vea afectado por una hecatombe continuista que le haría daño a la democracia colombiana.

sevioscar@hotmail.com
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