Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

Opinión

  • | 2017/04/17 07:29

    Maluma y los tontos

    Tontos somos nosotros, que celebramos a los políticos con nuestros votos para que condecoren a quienes les venga en gana y luego, con dineros públicos, sigan dando lora en el poder.

COMPARTIR

El gobernador y la Asamblea de Antioquia y el Concejo de Medellín enfrentan una batalla a ver quién condecora más y quién, entre todos esos “hijos ilustres”, es el más mediático. Porque de eso se trata todo esto: de publicidad política pagada por el Estado. Salvo política, los políticos solo hacen política. Y política para ellos son solo votos. Todo lo que hacen lo hacen solo por beneficio propio. Cuando homenajean al Papa, Ordoñez o J Balvin sus ojos están puestos en las elecciones. Si condecoran a Maluma no es porque les gusten las cuatro babys. Homenajean, en realidad, a los fans de Maluma para que así los fans, juas, voten por ellos. No hay que olvidar que los músicos siempre traen votos bajo el brazo (y más cuando son famosos). Basta recordar que luego del Concierto de conciertos, en 1988, las Juventudes con Andrés llevaron a Pastrana a la Presidencia.

Tampoco hay que olvidar que Antioquia es la sociedad del mutuo elogio: todos son unos verracos. En el resto del país esto es criticable, quizás porque en el resto del país la envidia es el gen nacional y cuando alguien comienza a surgir de inmediato lo hacen caer. Los antioqueños, en cambio, se apoyan entre ellos. Y esto les ha dado resultado. Pero con frecuencia se les va la mano, como en esto de celebrar a Maluma como gran poeta urbano o con lo de compararlo con Débora Arango. Aunque a Maluma luego le fue mal: las redes se volcaron en su contra y no en contra de quien alborotó el avispero.

El que lo alborotó, a quien se le fue la mano en el homenaje, fue al gobernador, pero no se puede negar que resultó ganador porque los medios hablaron de él. Y en política no importa la polémica sino que el nombre entretenga (a propósito, las noticias de los políticos deberían aparecer en la sección “Entretenimiento”). Ya habrá algunos para quienes todo lo que otros juzgan criticable ellos lo juzgan correcto. Y he ahí los votos. Y es que los políticos siempre caen de pie: arrojan al cristiano a los lobos mientras ellos se hacen los tontos y los despojan, así sea por cierto tiempo, de su popularidad.

¿Acaso el tonto del pueblo no sobrevive, precisamente, a fuerza de hacerse el tonto? ¿Qué importa si se burlan de él o se le ríen a las espaldas si al final los piadosos le dan de comer, y hasta cama y cobijo, aun sabiendo que, por ser tonto, no tiene absolutamente ninguna responsabilidad? Solo por el ser tonto puede hacer lo que le da la gana. Agarrar las tetas de las muchachas en flor o carcajearse en medio de la misa. Como en aquel cuento de Cela, en el que un tonto, Blas Herrero Martínez, espera que muera el otro para ser declarado, oficialmente, “Tonto del pueblo”, pues era un pueblo tan pequeño que no daba para dos tontos.

Aquí en cambio hay muchos tontos, pero no son los que están en los concejos, las asambleas, en ambas cámaras, en Presidencia, en la oposición. Más bien ellos son muy vivos y a fuerza de hacerse los tontos nos gobiernan, porque en últimas los tontos somos nosotros, que los celebramos con nuestros votos para que condecoren a quienes les venga en gana y luego, con dineros públicos, sigan dando lora en el poder.

PD. Un hombre muere y, en un desafortunadísimo trino, una periodista aduce su alegría por esa muerte en que el padre de ese joven fue un hombre malo, es decir, critica el odio a la mujer promoviendo el odio hacia la sangre. ¿Qué tanto se defiende con el odio el discurso de la igualdad? ¿Acaso no es caer en lo mismo que se critica? ¿No hay otra manera de sacar adelante este país más que a través del odio? ¿Por qué la necesidad de perpetuarlo ad infinitum?

@sanchezbaute

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1834

PORTADA

El peligro inminente de los otros grupos violentos

La bomba del Andino deja claro que terminada la guerra con las Farc aún quedan otros grupos armados. ¿Cuáles son y qué peligro representan?