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Opinión

  • | 2014/03/29 00:00

    CAR: responsable por catástrofes medio ambientales

    Los responsables por catástrofes ambientales y cambios climáticos hay que buscarlos en las corporaciones autónomas regionales (CAR).

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Después de ver por los noticieros de televisión los macabros paisajes que se están registrando en Casanare con miles y miles de especies agonizando en las lagunas de aguas estancadas, y en el Chocó por la destrucción de más de 3.500 hectáreas de bosque, nos damos cuenta que estamos en pañales para enfrentar los cambios climáticos y las olas de calor o de invierno.

Fue desastroso ver cómo en las anteriores temporadas invernales que azotaron la mayor parte de nuestras regiones, estos entes administrativos no mostraron ninguna capacidad de maniobra en medidas preventivas o de acción en las zonas de inundación, deslizamientos  o de conflagración por las excesivas olas de calor. 

Ninguna CAR muestra programas de prevención para contrarrestar las inclemencias de los cambios climáticos que ya empiezan a acosar al mundo a pasos agigantados, en varios países, la polución y el aire contaminado está afectando la población con diferentes enfermedades muy difíciles de tratar. 

Es urgente que el gobierno empiece en primera instancia a meter en cintura a las multinacionales que explotan nuestros recursos naturales a cambio de pírricas regalías pero a costos muy altos para la salud de sus moradores y los inmensos daños ecológicos en las narices de las corporaciones autónomas regionales, que según reportes, muchas de ellas se venden por un plato de lentejas para así tolerarles la violación de  normas esenciales para expedirles la licencia de funcionamiento.

La ley 99 de 1993, que creó el Ministerio de Medio Ambiente, le da facultades para organizar la gestión, conservación y preservación de los recursos naturales renovables y para organizar el Sistema Nacional Medio Ambiental (SINA). 

De aquí nacen las corporaciones autónomas regionales, que según la ley son entes corporativos de carácter público, dotados de personería jurídica, autonomía administrativa y financiera, patrimonio propio, encargados de administrar dentro de su área y jurisdicción el medio ambiente y los recursos naturales renovables. Es decir, que son las máximas autoridades medioambientales del país. 

¿Pero qué tan cierto es que en conjunto o individualmente sean la máxima autoridad medio ambiental del país, si están desparramadas por todo el territorio nacional y muchas actúan como ruedas sueltas sin ningún control y vigilancia? A duras penas los organismos de control regionales, les harán algún seguimiento que posteriormente resultan fallidos por orden de los gobiernos departamentales o locales de turno a donde pertenecen. 

Lamentablemente estas instituciones de vital importancia tienen un manejo político y en muchas de ellas no se puede tomar ninguna de decisión de tipo administrativo sin el consentimiento del gamonal de turno. Las plantas de personal son surtidas por recomendaciones políticas sin importar qué tan preparado está el candidato para desempeñar el cargo.  

A la fecha existen 34 corporaciones autónomas regionales, cada una con un tren burocrático y administrativo que no se compadece con la pobre función y casi nulos resultados que están mostrando en materia de adoptar medidas preventivas, mensajes de inducción en los centros de formación, creación de patrullas juveniles medioambientales en coordinación con los establecimientos educativos y en fin, todo lo que tenga que ver con la conservación y preservación del medio ambiente y las especies tanto vegetales como animales, siempre buscando un equilibrio con el ecosistema en general. 

Estoy absolutamente seguro de que con excepción de unas cuantas corporaciones autónomas regionales, si se les hace una evaluación de las labores realizadas en los últimos años, en su mayor parte se rajan, puesto que no tienen una proyección presente, ni futurista, de lo que debe ser tan importante actividad en la vida del ser humano y el medio ambiente que nos rodea, tanto en el presente como e n el futuro. 

Considero que con todo lo que está pasando y lo que está por venir, los gobiernos no deben seguir jugando a la politiquería con temas tan fundamentales para el futuro de las regiones, y más bien buscar la forma de una reorganización los más técnica posible, con organismos encargados de supervigilar el medio ambiente, con el fin de entregarlos a empresas especializadas que conozcan del tema y sepan responder con profesionalismo frente a las situaciones difíciles que se están presentando, y que con las sorpresas que nos está dando el comportamiento del Planeta Tierra a través de su cambio climático, no podemos seguir improvisando.  

Tienen una función tan importante estos entes reguladores en el futuro de la actividad humana, que no existe profesión por insignificante que sea exenta de esta responsabilidad. Por eso se requiere tener mucha visión, misión y compromiso para desarrollar los programas de conformidad con el medio que nos rodea, sin descuidar los factores de desarrollo que siempre deben estar enfocados a la preservación de nuestros recursos naturales. 

Las áreas rurales, junto con sus campesinos son un factor preponderante en esta tarea, se hace indispensable que las corporaciones autónomas regionales empiecen a evaluar el recurso humano frente a sus diferentes procesos, pero, lo más importante que a través de sus juntas de acción comunal, levanten el inventario de los  recursos naturales que rodean las veredas y los municipios, esto con el fin de exigir de las autoridades competentes los medios necesarios para su conservación.  

No olvidemos que los niños y los jóvenes deben crecer dentro de sus instituciones educativas con un compromiso de responsabilidad, competencia y preservación de los recursos naturales. Considero que llegó la hora para que las autoridades educativas institucionalicen la cátedra de recursos naturales y medio ambientales en escuelas, colegios y universidades, pero, así mismo toda actividad de explotación industrial y comercial debe tener dentro de sus funciones esta obligatoriedad.  

urielos@telmex.net.co
urielos@hotmail.es
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