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Opinión

  • | 2014/09/18 00:00

    ¿Cuál equilibrio de poderes?

    La mezcla del poder Ejecutivo y del Legislativo le hizo mucho daño a la democracia y fue uno de los grandes logros de la Constitución. ¿Por qué volver al pasado?

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Una vez más el gobierno nacional se prepara, no para enfrentar un debate que beneficie al país y le dé verdaderas garantías al ciudadano de a pie, en lo que a participación política se refiere, sino para congraciarse con los congresistas a quienes parece querer tener contentos a como dé lugar, esta vez por cuenta del proyecto de Reforma Política.

Al parecer al gobierno nacional no le bastó con el escándalo que tuvo que enfrentar luego de la conciliación en Cámara y Senado del fallido texto de Reforma a la Justicia, en el que claramente el gran beneficiado eran los congresistas. A ellos, solapadamente, se les garantizaba una especie de inmunidad parlamentaria que en primer lugar evitaba que fueran capturados hasta que no hubiere resolución de acusación en su contra, y en segundo lugar revivía la figura de la suspensión hasta de un año para los legisladores que enfrentaran procesos de pérdida de investidura.

Ahora el presidente Santos presenta a consideración del legislativo un proyecto de Reforma Política con el que supuestamente busca restablecer el equilibrio de poderes, pero que extrañamente dejaría un súper poderoso Congreso de la República con capacidad por ejemplo, no solo para decidir quiénes serían los candidatos a ocupar el cargo de Procurador General de la Nación, sino además también el de elegirlo.

Parece que el Ejecutivo olvida las denuncias que se hicieron desde los medios de comunicación por cuenta de familiares y amigos de los congresistas, nombrados en la Procuraduría en momentos en que Alejandro Ordóñez aspiraba a ser reelegido, como para que ahora no solo le reafirme la misión al órgano más cuestionado del país de continuar eligiendo al jefe del Ministerio Público, sino además también el de escoger a los aspirantes bajo un “concurso de méritos”. ¿Desde cuándo en el Legislativo se escoge a alguien por mérito?

Por otro lado resulta incomprensible que se pretenda restablecer el equilibrio de poderes y se hable o se discuta de la posibilidad de levantar la restricción a los congresistas para ocupar algún ministerio o aspirar otro cargo de elección popular en las regiones. 

Esa mezcla entre el poder Ejecutivo y Legislativo le hizo mucho daño a  la democracia en el pasado y fue uno de los grandes logros de la Constitución Política de 1991, porque terminó con la multiplicidad de cargos que podía tener un senador o representante en un mismo período de tiempo, evitando la concentración del poder político en manos de una persona e impidiendo el surgimiento de nuevos líderes. ¿Cuál es el motivo o la razón de peso para retornar al pasado?

Me pregunto si lo que el gobierno nacional pretende es asegurar a las mayorías en Senado y Cámara regalándoles más chupeta, garantizándoles el paso más seguro para acceder a las grandes decisiones que se toman en un ministerio. Que mejor que esto para alguien como Roy Barreras, Armando Benedetti, Bernardo Miguel Elias o Musa Besaile por ejemplo.

¿Cómo entender que se busca motivar un escenario de paz y postconflicto, donde se garantice una verdadera participación ciudadana en las decisiones del país y desde la política se debatan ideas encaminadas a seguir por el mismo camino del clientelismo y el favoritismo que tanto daño le ha hecho a Colombia?

¿Por qué si se habla de una Reforma Política en ningún lado del texto se habla de  garantías para la oposición, consultas internas de los partidos o mejorar la reglamentación para crear un movimiento o partido político por ejemplo? Más bien lo que se hace es motivar el apetito burocrático de quienes han llegado al Legislativo con el ánimo de fortalecer su situación personal, de sus familiares y amigos, desangrando al Estado, sin importarles el tipo de alianza que deban realizar para cumplir sus fines.

No estoy diciendo que todos los miembros del Congreso de la República procedan de la misma manera, pero es de público conocimiento que la inmensa mayoría no actúa con la rectitud y la ética que el cargo exige. Por eso a diario se les ve llegar a las plenarias y comisiones a registrarse, saludar a uno que otro amigo para luego irse, sin si quiera interesarse por el tema  que se está discutiendo. 

Esta “honestidad” del Legislativo para con el pueblo que lo eligió,  ¿es la  que pretende premiar al presidente Santos aumentándoles el poder con la Reforma de “Equilibrio de Poderes”?

En Twitter: @sevillanojarami
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