Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

Opinión

  • | 2001/09/17 00:00

    Cuestión de principios

    El terrorismo se define exclusivamente por sus métodos y sus métodos lo hacen absolutamente inaceptable

COMPARTIR

Una injusticia no justifica otra injusticia. Si tomáramos en serio esta obviedad, nos libraríamos de muchas injusticias o, por lo menos, de mucha retórica.

Nos libraríamos, por ejemplo, de la retórica de Bush, la de Sharon, o la de Castaño. También nos libraríamos de la retórica de Ben Laden, la de Hamas, la de ‘Gabino’ y la de ‘Marulanda‘. Vea usted:

—La masacre de Afganistán, que es una injusticia, no se justifica por la masacre de las Torres Gemelas, que fue otra injusticia. Ni el ataque del 11 del septiembre podía justificarse por las injusticias de los gringos con los árabes.

—El bombardeo de Gaza y Cisjordania, que es una injusticia, no se justifica por el asesinato del ministro Zeevi, que es otra injusticia. Ni el asesinato de Zeevi se justifica por las injusticias de Israel con Palestina.

—Cada asesinato de Castaño es una injusticia que, por eso mismo, no se justifica por cada asesinato de ‘Marulanda’ o ‘Gabino’. Y viceversa.

Yo no digo ¡Dios me libre! que el presidente Bush sea comparable con Ben Laden, que Israel y Hamas sean iguales, que las AUC tengan más o menos razón que la guerrilla. Digo precisamente lo contrario: digo que las injusticias no deben compararse, porque compararlas es comenzar a justificarlas.

Lo cual implica que cada injusticia debe ser juzgada en sus propios términos. No importa si guarda o no proporción con la injusticia de la otra parte; importan la magnitud del daño, la indefensión de las víctimas, la ilicitud de los medios, la calidad del autor, sus intenciones. Sobre estas bases, no sobre la bestial Ley del Talión, se debe decidir cuál de las partes —y en cuáles casos— merece más o menos censura.

Tampoco digo yo que toda guerra merezca censura. Digo justamente lo contrario: digo que la guerra sólo es justa cuando resiste la injusticia. Justo fue, por ejemplo, que Bush padre obligara a Irak a retirarse del Kuwait que había invadido injustamente. Pero no es justo arrasar un país para darle captura a un terrorista.

Ni es justo utilizar medios injustos. Si esta otra frase se tomara en serio, acortaríamos la discusión sobre quiénes son o no son “terroristas”. La esencia del acto terrorista es producir deliberadamente la muerte de civiles no combatientes. Que los muertos sean muchos, que el acto sea espectacular, que sea sorpresivo y que los autores no den la cara, son rasgos comunes pero no esenciales al terrorismo.

Sobre todo: no importan los motivos, la ideología, la justicia de la causa, ni la imposibilidad de luchar por otros medios. El terrorismo se define exclusivamente por sus métodos y sus métodos lo hacen absolutamente inaceptable. Así que Al Qaeda, Hamas, las AUC, las Farc o el ELN son organizaciones “terroristas” en cuanto lleven a cabo actos terroristas —y no son terroristas si combaten o en cuanto combatan por medios distintos del terrorismo—.

Claro que usted y yo podemos tener opiniones distintas sobre qué es “justo” o “injusto” en los casos anteriores. Y claro que los Estados o actores implicados cuentan con argumentos abundantes y complejos en cada situación. Precisamente por eso hay que tomar en serio otro principio: someter los conflictos a jueces competentes.

Y si me dice que los jueces son humanos y falibles, tendría que traer a cuento otro principio: jueces que proceden con acuerdo a reglas predeterminadas y universales. Más allá de este punto no puede llegar el homo sapiens.

A donde sí hubiéramos podido llegar —y no llegamos, por miopía de Bush— era a fortalecer la justicia mundial como nunca antes. ¿Qué tal si, apoyada por todas las “potencias”, la ONU emprende una gigantesca operación de polícía contra Ben Laden y sus cómplices? ¿Si se crea un tribunal internacional en el que también haya jueces árabes? ¿Si, igual que hará en Afganistán, la ONU entra en Palestina y, por qué no, en Colombia?

Cualquier lector realista me dirá que la justicia es incompatible con la guerra. Pero ¿por qué usted y yo creemos que unas guerras y unas formas de guerra son justas y otras son injustas?
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1855

PORTADA

Exclusivo: la verdadera historia de la colombiana capturada en Suiza por ser de Isis

La joven de 23 años es hoy acusada de ser parte de una célula que del Estado Islámico, la organización terrorista que ha perpetrado los peores y más sangrientos ataques en territorio europeo. Su novio la habría metido en ese mundo.