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Opinión

  • | 1997/11/24 00:00

    ¿ CULILLO O ALGO MAS ?

    Serpa se parece al jugador que al recibir malas cartas se retira del juego.

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DE MODO QUE A ULTIMA HORA, Y bajo el disfraz de una propuesta, Horacio Serpa ha decidido no participar en la consulta liberal. Su inesperada decision vino precedida de un anuncio algo agorero de su fiel D'Artanan que como es bien sabido, tiene sus mejores fuentes de informacion y de inspiracion en los almuerzos de Palacio. Alli, entre un plato de esparragos gratinados y un róbalo a la plancha, palpa decires e inquietudes y nos los sirve como cosa propia en sus columnas. Al buen Roberto le pareció una torpeza que el nombre de Serpa estuviese involucrado en la consulta liberal, sobre todo despues de que Santos politizara, según sus propios terminos, el tema de la paz, del cual era dueño hasta entonces el candidato oficial y ex ministro del Interior. "Si se ha de montar una gavilla contra Horacio Serpa =escribió= hay que actuar con olfato y precaución ".
Y Serpa le atendió aquel consejo olfativo a su amigo, dando como pretexto menesterosas razones financieras. Oyendolo, piensa uno en el famoso verso de Pombo de la pobre viejecita sin nadita aue comer. Primero. Porque la campaña para las presidenciales y la campaña para la consulta popular son, a fin de cuentas, una sola en dos etapas; y luego porque no es exactamente dinero lo que les hace falta a sus mas entusiastas amigos, los grandes barones electorales o al generoso Augusto López, que nunca ha tomado demasiado en serio los vibratos populistas de Horacio y su intención de propiciar un mejor reparto de la riqueza.
No, la decisión de retirarse de la consulta esta mas cercana a las inquietudes expresadas por D'Artagnan. Hay allí algo de lo que este considera buen olfato político y que otros malintencionados llaman simplemente culillo. Quizas Juan Manuel Santos, con su sonada propuesta de paz, la unica concreta hasta ahora, le movió a Serpa el tapete bajo los pies. Quizas esta iniciativa suya, espectacular, lo convirtió en un rival de mas cuidado y, en esta perspectiva, sembró en muchos liberales y conservadores la tentación de servirse de la consulta para montarle una gavilla al continuismo.
Con su retiro, Horacio elude, pues, un riesgo, pero deja en el ruedo algunas plumas. No llegara el a la primera vuelta como candidato oficial del Partido Liberal, título que electoralmente, aun en estos tiempos tan esquivos con el fervor partidista, significa mucho. Todavía en nuestras provincias es el signo de identificación, la impronta que necesita el liberal raso para saber por quien debe votar. Los barones ya no podran envolver su comercio electoral con la bandera de la unica candidatura liberal legítima y estatutaria. Ademas, la muerte de la consulta popular del liberalismo sera vista por muchos liberales como un golpe a la memoria de Galan y una traición. ¿No fue acaso la consulta la condición que el impuso par volver a su partido de origen? ¿No era la sustitución democratica de las amañadas convenciones? ¿No fue el ex presidente Turbay el garante de dicho acuerdo?
Todo eso va a dejar un mal sabor, especialmente entre los herederos de Galan y del llerismo. Y por ello mismo representara un costo político para Serpa. Es una grieta que revela por primera vez la vulnerabilidad de su candidatura, así se mantenga en el primer lugar de las encuestas como expresión emblematica de la clase politica y del gobierno. Su gesto es el del jugador que, al recibir malas cartas, retira su apuesta de la mesa. Serpa sera visto como el político para quien la consideraciones de conveniencia prevalecen sobre la palabra empeñada. Todo obedece a un juego: debilitar en la primera vuelta cualquier opción liberal distinta a la suya, sobre todo la de Valdivieso, dejando que en ella participen los huerfanos de la consulta, para quedarse de unico dueño del trapo rojo y sacarselo al que que de, sea Pastrana, Noemí o Bedoya. Se trata desde luego, de un recurso gastado, propio del viejo país que Serpa representa, pues el país nuevo, joven, urbano y cada mas independiente, no es sensible ni al trapo rojo ni al azul.
Lo que no veo, francamente, es que podran hacer los demas aspirantes=Juan Manuel, Juan Guillermo Angel y María Mercedes Cuellar= ahora que el contendor al que pretendían desafiar tiró la toalla y se bajó del ring. En esas condiciones, su precandidatura o su insistencia en la consulta perderían significado. Sera como una corrido con muchos novilleros en la arena, pero sin toro. Lo unico posible, en estas circunstancias, es doblar el capote y volverse a hotel, defraudados, porque lo unico que podría matarlos seria el ridículo de quedarse en el ruedo.
De ir a la primera vuelta, el único papel de estos aspirantes sería el de debilitar la opción anticontinuista de Valdivieso partiendo en cinco lo que ahora esta partido en do Ademas, no hay que olvidarlo, la polarización inevitable, la necesidad del voto util pueden convertirse en una aplanadora para sus aspiraciones. Lo ocurrido en Bogota con los candidatos liberales distintos a Peñalosa es un ejemplo diciente. No estamos, en realidad, para juegos de vitrina. La estocada mortal dada por Serpa a la consulta liberal lo cambia todo y lo que cuenta es que con estos ardites de político profesional no se salga con la suya.
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