Domingo, 22 de enero de 2017

| 2016/07/02 00:00

Los pastores descarriados

Los miembros de la piadosa rosca recibieron más de 15.000 millones de pesos en contratos de la alcaldía de Bohórquez.

Daniel Coronell. Foto: John Calson

La Unidad Investigativa del diario Vanguardia de Bucaramanga descubrió un carrusel de contratación en esa ciudad que merece atención nacional. Los implicados tienen tres características: la primera es que son familiares o allegados al poderoso exalcalde de Bucaramanga Luis Francisco Bohórquez,
la segunda es que fueron favorecidos con contratos durante la administración del alcalde Bohórquez y la tercera es que todos pertenecen -y varios son pastores- de la Iglesia Manantial de Amor.

Tres días después de la publicación de Vanguardia, uno de los señalados fue asesinado. La noche del partido de la Copa América que Colombia perdió frente a Chile, dos motociclistas llegaron a una de la sedes de la Iglesia Manantial de Amor, en el barrio Café Madrid. Uno de los hombres entró al templo y sin mediar palabra le disparó en la cabeza al pastor Óscar Leonardo Rodríguez. Una feligresa que lo acompañaba resultó herida.
La Iglesia Manantial de Amor intentó inmediatamente relacionar el crimen con la investigación periodística, mostrando un llamativo afán para que cesen las publicaciones.

El pastor Óscar Leonardo Rodríguez, que en paz descanse, recibió -a través de Einsa, una empresa creada por él- más de 7.000 millones de pesos en contratos durante la administración del alcalde Luis Francisco Bohórquez. Esos contratos tienen objetos tan disímiles como podar árboles, modernizar alumbrados o hacerle interventoría a la construcción de un muro.

El multifacético pastor Óscar Leonardo Rodríguez era el esposo de Rocío Méndez, hermana del también pastor Félix Méndez, máximo jerarca de la Iglesia Manantial de Amor.

El pastor Félix Méndez está casado con la pastora Teresa Pedraza, quien es tía del exalcalde Luis Francisco Bohórquez. La pastora Teresa fundó hace 15 años la Iglesia Manantial de Amor junto con sus hermanas Blanca Marina y Verónica.

Está última hermana, Verónica Pedraza, estuvo casada con su sobrino el exalcalde Luis Francisco Bohórquez con quien tiene tres hijos.
Tal vez a esta altura, a usted le sirva devolverse unos párrafos para entender este árbol genealógico –quizás sea más preciso llamarlo matorral- que junta familia, religión, política y negocios. Las relaciones han sido tan intrincadas que en algún momento el alcalde Bohórquez fue tío político de sí mismo.
Otra de las hermanas Pedraza, la pastora Flor Alba, está casada con Leonardo Luna Escalante quien, además de devoto predicador, fue el jefe de empalme del alcalde Luis Francisco Bohórquez y tuvo un papel importante en su administración.

Todos ellos y otros miembros de la piadosa rosca recibieron más de 15.000 millones de pesos en contratos durante la Alcaldía de Bohórquez. Una de las sociedades favorecidas se llama Probraco y fue fundada por la prima del alcalde la pastora Zayda Judith Cristancho Pedraza y por su tía la también pastora Blanca Marina Pedraza.

Las acciones de la empresa han cambiado de mano en mano hasta llegar a Andrea Liliana Parra Ramos, otra líder de la Iglesia Manantial de Amor, que a la vez trabaja en Paviacom S.A.S., compañía que pertenece en un 100 por ciento a Leonardo Luna Escalante.

Leonardo Luna Escalante es también conocido en la Iglesia Manantial de Amor con el nombre profético de Azarías. Casualmente otra de las empresas favorecidas por esta multiplicación de los contratos se llama Azarías S.A.S. y recibió algo más de 3.000 millones. De acuerdo con los documentos mercantiles fue fundada en la casa de Lucila Pedraza de Cristancho, madre de la pastora Zayda y de la pastora Milena.

Pero no vayan a creer que Azarías S.A.S. pertenece a quien usa su nombre profético. Según los papeles, el dueño es Uriel Ávila Méndez un sencillo maestro de obra cercano a la Iglesia Manantial de Amor a quien no se le nota la prosperidad con la que ha sido bendecido.

La humildad parece caracterizar a los feligreses de Manantial de Amor. Óscar Mauricio Benavides, un muchacho que maneja los computadores de la iglesia, compró hace un tiempo una lujosa casa en el campo de golf de Ruitoque, quizás el sector más exclusivo de Bucaramanga.

Sin embargo, Óscar Mauricio ha preferido seguir viviendo en el modesto barrio La Cumbre de estrato 2 y destinar su bonita casa de Ruitoque para que sea el sagrado hogar del pastor Félix Méndez y su esposa la pastora Teresa Pedraza. Definitivamente, los caminos del Señor son misteriosos.

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