Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2015/10/31 22:00

Lasso de amistad

No se conoce ninguna investigación contra el coronel José Luis Palomino. El hermano del director de la Policía estará en Argentina hasta diciembre con gastos pagados por los contribuyentes.

Daniel Coronell Foto: John Caslon

La historia de hoy es un retrato de la doble moral. La Policía Nacional reclamó respeto para dos patrulleros suyos que fueron desobedecidos e insultados por un joven embriagado que se negó a identificarse. El caso de Nicolás Gaviria se volvió emblemático de la expresión “usted no sabe quién soy yo” y el protagonista fue objeto de un inmenso escarnio social.

Lo que la Policía calló es que esa misma semana dos oficiales allegados al general Rodolfo Palomino, director de la institución, protagonizaron un episodio similar.

Los hechos, que la Policía ocultó celosamente, vinieron a conocerse en una de estas columnas llamada ‘La ropa verde se lava en casa’.

Los involucrados fueron el asistente personal del general Palomino, el capitán Jhonn Jorge Lasso, y el propio hermano del general, el coronel José Luis Palomino.

Esa madrugada un hombre manejando un BMW desobedeció la orden de pare de dos patrulleros. Cuando lo alcanzaron –unas cuadras adelante– y le pidieron que se identificara, llegó otro carro al lugar. En el informe del patrullero Julián Andrés López quedó registrado que de ese automóvil “Desciende 01 sujeto el cual se encontraba en alto grado de exaltación y aparente estado de embriaguez donde nunca se nos quiso identificar”. (Ver informe)

El sujeto era el capitán Lasso que, de acuerdo con el reporte policial, gritaba “Ustedes no saben quién soy yo, no saben con quién se están metiendo (…) alegando ser un oficial activo de la Policía en el grado de capitán de apellido Lazo (sic) y quien es el secretario privado de mi general Z-1”. (Ver informe)

Z-1 es la clave para identificar al general Rodolfo Palomino.

Minutos después varias unidades llegaron al sitio para –en teoría– respaldar la acción de los sencillos patrulleros: “De igual forma llega al lugar mi coronel J-4 MEBOG”. (Ver informe)

En las claves de identificación de la Policía “J-4 MEBOG” es el comandante nocturno de la Policía Bogotá, una responsabilidad que es rotada. Esa noche “J-4” era el coronel José Luis Palomino, hermano del general Palomino.

El alto oficial no llegó a respaldar a los patrulleros sino a sacar de problemas al asistente de su hermano: “Llega al lugar mi coronel J-4 MEBOG donde viendo el sujeto la presencia de apoyo se toma de una manera más tranquila y deciden ingresar a su lugar de residencia, de igual forma ingresando al conjunto residencial Espacio 7. Como constancia de los 05 ciudadanos solo se nos identifica con cédula el señor Pedro Pablo”. (Ver informe)

Los patrulleros desautorizados y decepcionados pasaron el informe. Nadie les hubiera prestado atención si no llega a hacerse público.

Cuando estalló el escándalo, el general Palomino prometió que los hechos serían investigados de manera independiente y los responsables sancionados. La verdad es que los responsables resultaron premiados. (Ver noticia)

No se conoce ninguna investigación contra el coronel José Luis Palomino. El hermano del hombre más poderoso de la Policía disfruta de una comisión en el exterior. Estará en Argentina hasta diciembre con gastos pagados por los contribuyentes. (Ver folio)

El capitán Jhonn Jorge Lasso fue removido de su cargo de asistente personal del general Palomino y enviado a vacaciones para que pudiera asumir su defensa. Escogió China como su destino. (Ver folio)

El proceso arrancó y en primera instancia se ordenó su destitución. Así alcanzó a quedar registrado en documentos oficiales. (Ver destitución)

Sin embargo la medida fue prontamente revocada. De manera inusualmente ágil, la segunda instancia determinó que hubo un error en la tipificación de la falta y en consecuencia anuló todo lo actuado. (Ver anulación)

Ahora Lasso espera un proceso en la Procuraduría que va en cámara lenta. Mientras tanto lo acaban de nombrar en la oficina de Ameripol, la comunidad de cuerpos de Policía del continente. (Ver documento)

PS: Es difícil creer en investigaciones contra mandos de la Policía y menos contra el director de la institución. Gracias a Vicky Dávila –y al equipo de periodistas de la FM– se hizo público que el teniente coronel Reynaldo Gómez denuncia que ha sido víctima de una persecución laboral por parte del general Palomino, a quien señala de haberlo acosado sexualmente hace años.

Un mayor y dos coroneles que pretendieron desaparecer la denuncia de la supuesta víctima fueron removidos de la Policía. No obstante el general Rodolfo Palomino, rápida y convenientemente, ha tratado de tipificar la falta de ellos como un simple “asesoramiento indebido”. El único favorecido con la operación delictuosa es el general Palomino.

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