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Opinión

  • | 2015/04/18 22:00

    Tres semanas que estremecieron a Colombia

    Cuando ya terminaba la grabación, y ante una pregunta mía para reiterar en cámara las condiciones de publicación del video, ella sorpresivamente añadió otra: “si no me cumplen”.

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Hoy se cumplen siete años exactos desde la publicación del video en el que Yidis Medina me contó cómo le compraron su determinante voto para aprobar la reelección. Esta semana, finalmente, la Corte Suprema de Justicia condenó por cohecho a los funcionarios mencionados por ella en esa declaración: el ministro del Interior Sabas Pretelt, el ministro de Protección Diego Palacio y el secretario general de la Presidencia Alberto Velásquez.

Quiero compartir unos recuerdos sobre lo que pasó en los días de la publicación y de algunas presiones para impedir que esa prueba –que resultó definitiva– saliera a la luz.

No me centraré en persecuciones, amenazas y campañas de desprestigio. Solamente hablaremos de las primeras tres semanas en abril de 2008.

Al terminar marzo, Yidis Medina y un escritor que trabajaba con ella en la elaboración de un libro dieron entrevistas a La FM de RCN y al diario El Espectador, y allí revelaron la existencia del video grabado casi cuatro años antes que había permanecido en reserva por un acuerdo de protección de la fuente entre la excongresista y yo.

El video había sido grabado el 8 de agosto del año 2004, cuando Yidis Medina temía que la mataran por las amenazas que había recibido, entre otros de quien fuera su jefe político Iván Díaz Mateus. La condición previa a la grabación había sido que solo se publicaría si ella o algún miembro de su familia eran víctimas de un atentado, o si ella decidía romper el secreto de la existencia de esa declaración en video.

Cuando ya terminaba la grabación, y ante una pregunta mía para reiterar en cámara las condiciones de publicación, ella sorpresivamente añadió otra: “Si no me cumplen”.

Del video se hicieron tres copias: el original quedó en una caja fuerte en Colombia, la primera copia la deposité en una caja de seguridad en Londres con una carta de instrucciones a un colega en caso de que llegara a pasar algo, la tercera la entregué a Yidis Medina y la cuarta la puse en mi morral y la llevé a todas partes por casi cuatro años.

El 2 de abril de 2008, me reuní con Yidis y le expliqué que yo estaba relevado del compromiso por haber ella publicado la existencia de la prueba. Ella aceptó que había roto el acuerdo y me pidió un tiempo para resolver asuntos familiares porque sabía que iría a la cárcel. Al día siguiente por teléfono acordamos que el plazo fuera de dos semanas. Los detalles están en la columna ‘La historia no contada’ publicada por SEMANA la primera semana de abril de 2008.

Me fui a Estados Unidos a cumplir un compromiso, decidido a publicar el contenido del video el 20 de abril tanto en SEMANA como en Noticias Uno. Pero unos días antes, el 15 de abril, recibí una extraña carta de Yidis Medina diciéndome que ya no quería que el video se hiciera público.

La comunicación se basaba en un argumento absurdo. Decía que el video era de su propiedad y que me prohibía publicarlo. (Ver carta de Yidis Medina)

Le respondí con otra carta en la que le mencionaba que se trataba de material periodístico que había permanecido en reserva por varios años por un acuerdo que ella había roto, pero que seguía siendo de Noticias Uno y sería publicado. (Ver respuesta)

El 18 de abril terminé y envié la columna. Estaba en un restaurante con mi esposa y unos amigos cuando una colega me llamó desde Colombia para avisarme que la Casa de Nariño sabía del video y que publicaría un comunicado para desacreditarme y descalificar la prueba antes de que apareciera. Minutos después sucedió así. (Ver comunicado)

La carta de Yidis Medina era evidentemente producida por el gobierno. De hecho la Corte Suprema encontró indicios de la participación de Hernando Angarita, antiguo asesor de Sabas Pretelt, en su elaboración. Eso y el comunicado me hicieron pensar que Yidis Medina y el gobierno se habían puesto de acuerdo.

A las 0 horas del domingo 20 de abril, SEMANA publicó la columna ‘O el que paga por pecar’. La tormenta se desató y Yidis Medina seguía sin aparecer.

La decisión de publicar el video esa noche en Noticias Uno estaba tomada. Para colmo de confusiones a las cinco de la tarde, la entonces directora de la Comisión de Televisión anunció que el gobierno haría una cadena nacional justo a la hora del noticiero.

Sin embargo, dos horas antes de ir al aire llegó una carta manuscrita de Yidis Medina autorizando la publicación. (Ver carta manuscrita)

La anunciada intervención del gobierno por televisión jamás ocurrió. Lo demás ya ustedes lo saben.

P.S.: ¿Quién está matando indígenas en el Cauca?
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