Domingo, 22 de enero de 2017

| 2016/04/23 00:00

“¡No abduzcamos a Echeverry, sargento!”

No tiene pies ni cabeza, como nosotros: ¿a qué se refiere con que el profesor debe ponerse en su mismo nivel? ¿Por qué quiere que el profesor descienda tan bajo?

Daniel Samper Ospina. Foto: Guillermo Torres

Mientras el Presidente de Ecopetrol Juan Carlos Echeverry argumenta ante un profesor universitario que hay más secuestros de humanos por alienígenas que pozos de agua secados por la explotación petrolera (acá puede ver el famoso video), dos extraterrestres de una lejana galaxia sobrevuelan la Tierra para abducir un terrícola y estudiar la posterior destrucción de nuestro planeta.

–Capitán, ya estamos encima de la zona tropical del planeta Tierra…

–Qué lugar más hermoso: nunca había visto algo semejante… Ni en los anillos de Saturno…

–Sí: se llama Caño Cristales…

–¿Tenemos algún hombre infiltrado entre esos terrícolas?

–Sí, capitán: está camuflado entre los humanos bajo el nombre de Gabriel Vallejo.

–¿Y no se han dado cuenta de que es uno de los nuestros?

–No todavía, capitán, pero desde que lo nombraron ministro de Ambiente, ya todos saben que vive en otro planeta…

–Sí, sí, ya sé cuál es… Uno gordito.

–Es uno de nuestros mejores agentes, capitán: está acabando con ellos…

–¿Y no tenemos otros infiltrados?

–Sí, mire el holograma… tenemos otro agente bajo el nombre de Alfredo Barraza.

–¿Y no podía disimular, sargento? ¿No podía mimetizarse con las formas de los terrícolas? ¡Qué mediocridad de trabajo!

–Se le dijo, pero es muy dado a su parecer…

–Pues a su parecer uno de nosotros, justamente, sargento, pero bueno: vamos a la abducción de hoy… ¿A quién nos vamos a llevar?

–Hay varios candidatos, capitán: mire la pantalla del panel…

–¿Nombre?

–Villegas, Luis Carlos …

–¿Y por qué no tiene forma humana?

–La tiene, capitán, sino que en el monitor apenas cabe el primer tercio abdominal…

–Dudo que la nave consiga remontar vuelo con tanto sobrepeso, capitán…

–Entonces tenemos este otro candidato…

–¿Nombre?

–Santos. Juan Manuel Santos. Es su líder.

–¿Este es su líder?

–Pues es un decir… Pero sí.

–¿Y ha tenido encuentros del tercer tipo?

–Pues el tercer tipo es el que puso en la terna de la Fiscalía: Néstor Humberto Martínez, pero no recomiendo abducirlo: es para líos, tiene demasiadas incompatibilidades éticas.

–¿Qué tantas?

–Las suficientes para que lo nombren fiscal…

–¿Qué tan fácil es abducir a su líder, entonces?

–Fácil: solo es recogerlo de salida, porque él vive en la luna…

–¿Pero cumple con el perfil que nos dieron en la jefatura?

–¿Cuál perfil, capitán, discúlpeme?

–¡Lea los informes, sargento! Debemos abducir un terrícola con las siguientes características, acá lo dice: tecnócrata, de alta estatura, que mire con desdén el medioambiente y que hable como gomelo…

–Lo tengo, capitán: el computador arroja este resultado, obsérvelo en el holograma: se llama Enrique Peñalosa.

–Según la misión, además de esas características, debe tener grandes méritos académicos…

–Pues este tiene un doctorado en París.

–¿Está seguro?

–Claro: y una maestría en la universidad Elite, de Álvaro Uribe…

–¿Y ese quién es?

–Es como el Darth Vader de esta zona.

–Pero, lea, sargento: la misión dice que el humano debe tener conocimientos en culinaria: ¿este señor Peñalosa los tiene?

–Mmmm… de golpe solo en botánica, capitán, lo siento… Pero el seleccionador robótico nos indica que hay otro perfil… Mire, este es el hombre… lo estamos monitoreando en tiempo real.

–¿Nombre?

–Juan Carlos Echeverry.

–¿Y cumple con las características?

–Claro que sí, con todas… Mire cómo humilla a ese profesor universitario…

–¿Tiene conocimientos culinarios?

–Sí: le gustan los crudos… e inventó la mermelada.

–¿Mermelada?

–Una comida que a la vez es un método de gobierno…

–Qué curiosos personajes los terrícolas…

–¿Qué ordena, capitán, lo abducimos?

–Déjeme oír antes lo que están diciendo…

–“… una persona que con una tarjeta de profesor descubrió que el agua moja… ”

–Por el dios de la galaxias, ¡es insoportable!

–Sí, capitán: ¿abro la compuerta, preparo la absorción a través del ducto láser?

–Espere, déjeme oír más… El petróleo debe de ser muy importante para esta gente, por lo que entiendo…

–Así es, capitán.

–¿Eso que bebe es un vaso de petróleo?

–No, capitán: de agua. El agua es como el éter cósmico para nosotros.

–¿Pero entonces por qué este hombre prefiere el petróleo al agua?

–Porque el petróleo sirve para que salga pelo, capitán: es la única explicación.

–Qué tonito el de ese tipo… ¿Y qué es el tal Google del que habla?

–Un instrumento de comunicación arcaico, como el de nuestros antepasados…

–Dios mío, este hombre es infernal. ¿Seguro es humano?

–Sí, capitán, ¿por qué?

–Por lo que dice: no tiene pies ni cabeza, como nosotros: ¿a qué se refiere con que el profesor debe ponerse en su mismo nivel? ¿Por qué quiere que el profesor descienda tan bajo?

–No lo sé, capitán, pero ¿lo abducimos para interrogarlo?

–No, no, sargento: ¿está loco? ¿Quién se lo aguantaría?

–Tiene razón, capitán, discúlpeme…

–¿No se da cuenta además de que está trabajando para nosotros? Con este señor, y aquel otro, el del doctorado… se me va el nombre…

–¿Peñalosa?

–Así es, y con el agente secreto Vallejo, no necesitamos acabar con el planeta: ¡ellos ya lo están haciendo!

–¿Entonces qué hacemos?

–Irnos. Y volver en unos años, cuando ya no quede vida, sino un desierto pedregoso como el que se ve en el monitor…

–No es un desierto, capitán: es otro tercio abdominal de Villegas, Luis Carlos.

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