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Opinión

  • | 2015/02/21 22:00

    Una inducción en La Sabana

    Esperemos que la carrera que hoy comienzan los convierta en científicos críticos, capaces de derrumbar el darwinismo y demás mitos aberrantes.

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Un alumno de la Universidad de La Sabana grabó su primer día de clases y filtró la grabación a esta columna, que la publica en exclusiva.

Queridos estudiantes, bienvenidos a la Facultad de Ciencias de la Universidad de La Sabana. Soy monseñor Escrivá de Balaguer y seré su maestro de ceremonias en su primer día de esta nueva etapa de sus vidas. Como primera medida, les presento al decano de la Facultad, el exbailarín, exafro y exhomosexual, Nerú: todo un ejemplo de superación. De rodillas.

Buenos días, estimados estudiantes.

Para mí es un honor recibir esta procesión de futuros científicos para demostrar que el estigma de que nuestra universidad está sesgada por la religión es simplemente eso: un estigma. Como los que tenía Nuestro Señor en sus Santas Manos.

Para darles la bienvenida, voy a valerme de la principal arma de la ciencia: el testimonio de fe. Como algunos saben, yo vivía en pecado contra Natura, hasta que me sentí tocado por el Señor. Paradójicamente. Desde entonces vivo en la gracia de dios y, de la mano del doctor Pablo Arango, descubrí que, al igual que la intolerancia a la lactosa, la sodomía es una enfermedad. Ahora veo al homosexual como si fuera un queso: antes me daban ganas de meterle el diente, pero ahora solo quiero que se cure. Porque me gustan los quesos curados.

En un rato conocerán el campus, las salas de castigo y la enfermería, donde a lo mejor tengan la suerte de observar el exorcismo a un homosexual. Mientras tanto, los dejo con la directora de Bienestar, doña Viviane Morales.

Buenos días, jóvenes hijos de papá y mamá. Esperemos que la carrera que hoy comienzan los convierta en científicos críticos, capaces de derrumbar el darwinismo y demás mitos aberrantes. La metodología de convivencia en la Facultad es muy sencilla: al igual que yo, esta es una Universidad liberal, que cree en la democracia, y por eso someteremos los derechos de las minorías a referendos mensuales. El primero de ellos determinará si los indígenas tienen alma; el segundo, si los ateos deben ser quemados; el tercero, si los homosexuales pueden adoptar como si fueran seres humanos. De entrada les anticipo que nuestra posición democrática y científica es que no: si adoptan, después van a querer votar. Creemos en las familias óptimas: padre, madre e hijo; o bien, madre virgen, papá paloma e hijo que convierte el agua en vino. Lo normal. Porque, pónganse a pensar, ¿qué tipo de aberrado saldría de la crianza de dos mamás o dos papás? Como siempre le digo a Carlos Alonso, mi marido: “Gordo, menos mal tú eres hijo de papás normalitos, porque si no habrías sido capaz de asociarte con la guerrilla, los paras, los narcos y hasta de ser congresista”. Luego desarrollamos la idea. Por ahora, les presento al profesor Mora Restrepo, decano académico.

Gracias, doña Viviane.

¡Buenos días, bienvenidos al apasionante mundo de la ciencia! Detallitos que deben conocer: dentro de la Biblia de cada uno está la lista de útiles. Ouijas, velas, escapularios y astrolabios los venden acá, en la universidad, pero, ojo, es importante que cada uno traiga su propio cilicio por cuestiones de aseo. Y que por cuestiones de aseo también permitan que de vez en cuando les lavemos la cabeza.

Materias obligatorias del primer semestre, tomen nota: Anatomía y pecado; Caverna I; Propedéutica de la censura (con prácticas en El Colombiano); e Introducción al derecho (y no al revés). Esta introducción es entre heterosexuales, que quede claro. La electiva de Teología es obligatoria: se trata de un espacio para debatir preguntas capciosas, como si una relación homosexual constituida por dos sacerdotes también es pecado, y cosas semejantes. Bienvenidos, pues, y los dejo con el prefecto de disciplina, monseñor Ordóñez.

Seré breve, porque tengo mucho que hacer. Primero: quien esté enfermo de homosexualismo debe tomar una terapia que inicialmente consistirá en hacer planas. Planas, sí, como la tierra. Si no funciona, será remitido a tratamiento de electrochoques hasta que sane. (Allá, el alumno César Mauricio: dijimos que los cilicios eran personales, devuélvalo). Dos: como estamos limitados de espacio, la asignación de cupos para ‘el potro del tormento’ es por parejas, pero, atención, sin contactos corporales. Seremos muy severos. No con las mujeres, porque su sexo es inane como bien lo afirmó el decano del medio, don Roberto Gerlein, quien se excusó de venir por motivos que él llamó excrementales. Pero sí con los hombres. Hombre que tenga sexo con otro hombre después puede tenerlo con animales o incluso con comunistas, y corre el riesgo de que el doctor Uribe le dé en la cara. Quedan advertidos. Tres: en la biblioteca no se aceptan mujeres, solo seres pensantes. Y cuatro, y esto para quienes se decanten por la elaboración de vacunas y otro tipo de extorsión: está prohibido experimentar con micos, salvo los que abundan en el Plan de Desarrollo de Simón Gaviria.

Les informo que esta noche habrá una fiesta de celebración del fallo de la Corte Constitucional y una quema de integración, para que vayan eligiendo el libro que llevarán. De una vez advierto que me pido la Constitución.
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