Lunes, 5 de diciembre de 2016

| 2016/06/03 11:28

Por una ciudad con cero muertes en la vía

La tasa de lesionados por accidentes de tránsito de la ciudad creció aceleradamente en los últimos años.

Diego Molano. Foto: Guillermo Torres - Semana

Siempre se ha dicho que los errores en la vida generalmente se pagan con dinero o con la vida y más si es por un accidente de tránsito. Hoy en día, de cada 5 muertes violentas que hay en Bogotá, una se produce por accidentes de tránsito. No es despreciable este número si tenemos en cuenta que ésta es la segunda causa de muertes violentas después del homicidio. La cifra muestra que la ciudad tiene un reto para reducir la inseguridad vial y, sobre todo, para organizar su movilidad a partir del principio de que cada vida en la vía es igual de valiosa, así cometamos errores al volante. Sin embargo los errores en la vía o  en las calles no deben pagarse con la vida, eso dice Visión Cero, un proyecto de origen sueco, que tiene la idea de que ninguna pérdida de vida en las calles es aceptable. Visión Cero habla de que el sistema de carreteras y transportes no está adaptado al hecho de que los seres humanos nos equivocamos. No existe el ser humano perfecto Es deber de cada ciudad lograr la meta de cero víctimas por accidentes de tránsito mejorando su sistema de movilidad y generando conciencia entre todos los actores de la vía. Este principio implica que pensemos en soluciones integrales.

Visión Cero es un buen ejemplo para replicarlo en Colombia. Así, lo hubiera querido hacer la familia de Rafa, un estudiante de 23 años que como todo joven tenía un mundo entero para explorar y vivir. Un día, como el de hoy, Rafa atravesó la avenida Boyacá en contraflujo, una medida tomada por administraciones anteriores sin las adecuadas señalizaciones que pudieran   evitar  el grave accidente que le cegó la vida, llevando consigo una tristeza eterna para sus padres.

El Instituto Nacional de Medicina Legal arroja datos preocupantes sobre las principales víctimas de accidentes de tránsito. Dos de cada tres víctimas son hombres. Igualmente, casi el 30% de los casos involucran a jóvenes entre 20 y 30 años. Pero lo que más inquieta es que prácticamente la mitad de las víctimas son peatones y les siguen los motocicletas con la cuarta parte de los accidentes.

Aún más alarmante es el hecho de que la tasa de lesionados por accidentes de tránsito de la ciudad creció aceleradamente en los últimos años. En 2011 teníamos 39 lesionados por cada 100 mil habitantes, frente a 88 del resto del país. A 2014 ya eran 89 lesionados, cuando las demás ciudades tuvieron una tasa de 92.

Con cada accidente que resuena en los medios, la prensa anuncia los cruces más peligrosos para la movilidad de la ciudad. Y estos son accidentes que muchas veces se producen por la mala señalización y las condiciones de nuestras vías, no solamente por la imprudencia humana.

Fue el caso de abril pasado con “la esquina de la muerte”, la diagonal 61 con carrera 17, en Bogotá, lugar donde la Secretaría de Movilidad decidió intervenir con nuevas señales como medida preventiva.

Ante estos hechos, pareciera que la solución fuera obvia: educar a la ciudadanía. La educación para una buena convivencia en la vía es necesaria pero no suficiente si queremos proteger las vidas de quienes transitan por las calles. Por ello, es importante que para planear la movilidad de nuestra ciudad pensemos al hacer política pública en perspectivas novedosas como la “Visión Cero”.

Un primer paso es hacer pedagogía para el peatón, el bici-usuario, el motociclista, el conductor y todos los actores de la calle. Pero también se deben garantizar la construcción de vías seguras con buena señalización y medidas de seguridad que consideren que el ser humano también puede cometer fallas. Una distracción no tiene que ser causa de una muerte fácilmente evitable.

La Ciudad viene dando pasos en este camino. La semana anterior contamos con la visita de Anne Eriksson, Suzanne Andersson y Claudia Adriazola, expertas en seguridad vial, quienes vinieron para asesorar a la Secretaría de Movilidad en la incorporación de la Visión Cero. 

En las bases del Plan de Desarrollo nos interesamos por incorporar estas medidas a partir de incidir en el comportamiento con programas de cultura ciudadana y hacer intervenciones viales. Estas medidas favorecen sobre todo a los actores más vulnerables como al  peatón y al bici-usuario, perjudicados en mayor medida por los accidentes. Rafa era uno de  esos peatones convencido de la libertad caminante, Rafa estaría feliz de que en el lugar donde creció se implementara un proyecto de ciudad que podría llamarse “Tráfico Seguro” o “En la vías todos estamos”, así nos enfocaríamos a trabajar, como lo hace Visión Cero a demostrar que la seguridad es una condición para tener buena movilidad y menos mortalidad.

*Concejal de Bogotá

@diego_molano

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