Viernes, 2 de diciembre de 2016

| 2016/03/14 11:21

Apagón a Cuenta Gotas

Al parecer el apagón ya inició, sino que se está haciendo soterradamente.

Diego Molano Aponte. Foto: Guillermo Torres

Los  8 millones de bogotanos no somos los responsables del apagón y ya no lo están aplicando a cuenta gotas. Desde octubre del año pasado, cuando surgieron las primeras señales de un probable racionamiento, los principales afectados fueron los usuarios, a quienes se les aplicó un incremento en las tarifas de energía para dar estabilidad financiera al sistema. Ahora que los embalses siguen en su nivel más bajo y se requiere más ahorro de energía, porque los planes de contingencia e inversión del gobierno no han funcionado, una nueva medida de incentivos y sanciones nos será aplicada.

El país confiaba en que después del racionamiento del año 1991, las instituciones hubiesen aprendido la lección y se hubiera creado un sector eléctrico que tuviera la suficiente capacidad de planear, prever y superar fenómenos climáticos como el del “Niño”.  A pesar de que se cuenta con la Ley Eléctrica y la de Servicios Públicos y un sin número de resoluciones y disposiciones sobre la materia, lo mismo que un entramado institucional conformado por el Ministerio de Minas y Energía, la Comisión de Regulación de Energía – CREG, la Unidad de Planeación Minero Energética y la Superintendencia de Servicios Públicos, lo que es evidente es que estamos ante un inminente apagón.

Los factores estructurales que han llevado a la debilidad del sistema eléctrico son varios; demora en la decisión de la política de precios de gas, lo que se tradujo en retrasos en la ampliación de gasoductos; la alteración de los cronogramas de proyectos de generación y el inadecuado estado de las redes de transmisión regional. Si a ello se suma, que las medidas adoptadas por la CREG como el “cargo por confiabilidad y el precio por escasez”, que pagamos todos los usuarios,  y se suponen permitirían hacer las inversiones para tener un sistema robusto para periodos de sequía, no funcionaron, entonces de lo que realmente estamos hablando no es d el fenómeno del “niño” sino de la irresponsabilidad de todas las entidades del sector eléctrico.

Lo peor es que el Gobierno Nacional esta semana hizo caso omiso de la recomendación del Consejo Nacional de Operación del Sistema Eléctrico, ente que congrega a todas las empresas del sector, el cual sugirió aplicar un racionamiento preventivo del 5% por seis semanas con el fin de incrementar ahorro de agua ante la situación de los embalses, disminuir presión sobre las empresas de generación térmica y reducir riesgos de un racionamiento más fuerte. La decisión del Gobierno fue trasladar a los usuarios la responsabilidad de si habrá racionamiento o no.

Al parecer el apagón ya inició, sino que se está haciendo soterradamente.  Esta semana se presentaron cortes en varios sectores de la ciudad de Bogotá y en los municipios aledaños. De hecho, al preguntarle a los ciudadanos sobre esta situación a través de las redes sociales me encontré con las siguientes respuestas:

Luisa Vargas: Barrio Santander (Antonio Nariño) trabaja como satélite de costura, el día 10 de marzo, a raíz de interrupción durante toda la jornada, no pudo hacer entrega del pedido.

Nicolás Sosa Beltrán: Barrio Santa Teresa, Norte. Desde el día viernes 11 de marzo empezó la falla, la electricidad estaba baja sin suficiente carga para prender las bombillas. Siendo las 6 pm del 13 de marzo se restableció el servicio.

Carlos Pineda: Engativá Pueblo. Comerciante. El 2 de marzo desde la 2 pm hasta las 7 pm tuvo corte de energía , perdió ventas en su negocio de cabinas telefónicas e internet.

Laura Camila Sanabria: El Mirador (Engativá) manifiesta que semanalmente se va la luz por lo menos una vez. El 25 febrero, 6 horas sin servicio.

Jaime Molina: La Candelaria (Centro) El 12 de Marzo, se fue alrededor de 12 veces la luz durante el día.

Fabian Manrique: Barrio El Encanto (Engativá). Dos veces en la semana del 7 al 11 de marzo

Esteban Cuervo: Barrio Bachué (Engativá). 29 de febrero, sin servicio eléctrico toda la tarde.

Después de las tormentas eléctricas de esta semana, se han presentado varios cortes en los municipios de la Calera y otros del oriente cundinamarqués. ¿Serán fallas en los transformadores? ¿O ya se están produciendo cortes y apagones por la debilidad del sistema y que no son informados a la ciudadanía?

El Director del IDEAM, Omar Franco, manifestó que a pesar de las lluvias recientes, estas solo amortiguaron el déficit que se venía presentando en los ríos que alimentan los embalses para generación, que solo están en un 27.5% y que se requiere por lo menos 20 y 30 días de lluvia significativa para lograr una verdadera recuperación y eso sería durante marzo y abril, solo hasta mayo estarían en los niveles adecuados.

Como las lluvias actuales no son suficientes para evitar el racionamiento, lo que ha hecho el gobierno es descargar la responsabilidad sobre los ciudadanos, a través de un programa de incentivos y sanciones; en el cual se estipula que si el consumo de marzo es menor que el de febrero, se tendrá una rebaja, pero si es superior, se tendrá un incremento tarifario de $450 por cada Kilovatio/hora adicional. Otra vez serán los ciudadanos a los que les es transferida los costos de la irresponsabilidad de las instituciones. ¿Quién controlará estas medidas y no permitirá los abusos por parte de las empresas?. Si la Superintendencia no fue capaz de controlar y dar respuesta respecto de los “cargos por confiabilidad” que nos cobraron, ¿será que es posible que haga que este nuevo esquema funcione?

Diera la sensación de que el gobierno pospone la decisión de un racionamiento para después de las marchas del 17 de marzo y del 2 de abril, esperando un mejor ambiente político y una recuperación de la imagen y confianza de los ciudadanos. El sistema eléctrico atraviesa por una situación crítica y es necesario tomar decisiones que permitan superar las dificultades estructurales y coyunturales por el Fenómeno del “Niño”. Lo que no se puede permitir es que no se tomen decisiones y toda la responsabilidad y los costos los asuman los ciudadanos. Al final lo que ha venido pasando, es que los bogotanos hemos venido asumiendo un apagón a cuenta gotas; o  porque pagamos más tarifas, o porque sectores tienen mal servicio o cortes frecuentes o porque al final, se va asumir un racionamiento que el gobierno no ha querido aceptar.

*Concejal de Bogotá

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