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Opinión

  • | 2007/06/16 00:00

    Diez juanmanueles

    Esa singular destreza para torcer la percepción de la realidad le ha permitido a santos ir creando su leyenda.

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Nadie puede desconocer la habilidad de Juan Manuel Santos para presentar sus peores fracasos como triunfos. Es el caso de la moción de censura en su contra. Descubierto públicamente en sus embustes, salvado por cuenta de las mayorías del gobierno, en deuda con su peor adversario; el Ministro de defensa reclama aplausos por lo que califica como un enorme éxito.

Esa singular destreza para torcer la percepción de la realidad, sumada a un escaso sentido del propio ridículo, le ha permitido a Santos ir creando su leyenda. Juan Manuel cambia fácilmente de principios. Sabe cómo reclamar para sí mismo las victorias y cómo echarles a otros la carga de las derrotas.

A pesar su oportunismo (o quizá gracias a él), Juan Manuel siempre sobrevive. Aquí hay 10 ejemplos.

DIEZ. Durante la primera parte del gobierno Pastrana, Juan Manuel Santos se proclamó salvador del Partido Liberal. Propuso la convocatoria de una Constituyente para rescatar la principal fuerza de oposición. Pero su ímpetu llegó hasta cuando Pastrana le ofreció el ministerio de Hacienda.
 
10 juanmanueles corren mientras llueve, uno se resbala y ahora quedan nueve.

NUEVE. Viudo del poder y buscando el chance de ser alcalde de Bogotá, Juan Manuel se convirtió en un caracterizado opositor de la reelección. Cuando perdió la nominación a la Alcaldía, le dio una patada al liberalismo y voló -sin escalas- al uribismo.
 
9 juanmanueles querían el bizcocho, a uno no le dieron y quedaron ocho.

OCHO. A la hora de armar el Partido de La U, atendió más la conveniencia electoral que la ética. A pesar de las advertencias, Juan Manuel dejó en sus listas a varios políticos cuyos vínculos con los paramilitares han empezado a salir a flote.

8 juanmanueles escarbaban el retrete, uno se amañó y quedaron siete.

SIETE. En plena campaña, buscando repartir el lodo y desviar la atención de la minipurga de los primeros para-políticos de la bancada uribista, preparó el libreto de una rueda de prensa para aniquilar al precandidato Rafael Pardo. Luego se excusó silenciosamente y le dejó el problema al Comisionado de paz.

7 juanmanueles adulaban al rey, uno calumnió y quedaron seis.

SEIS. Cosa parecida hizo con los 'falsos positivos'. Siempre listo para reclamar los méritos por las operaciones, cuando surgió este escándalo, sacó el cuerpo y puso al comandante del Ejército a dar la cara.

6 juanmanueles dieron otro brinco, uno se cayó y quedaron cinco.

CINCO. No ha respondido políticamente por las interceptaciones ilegales. Por lo demás, la única persona procesada es quien presuntamente entregó las grabaciones a la prensa, no quienes las hicieron, y mucho menos quienes las ordenaron.

5 juanmanueles espiaban a ratos, a uno lo pillaron y quedaron cuatro.

CUATRO. Buscando pantalla y ventajas políticas en cada operación, duplicó la cuantía de un cargamento y anunció el mayor decomiso de cocaína de la historia.

4 juanmanueles hablaban a la vez, uno exageró y quedaron tres.

TRES. No ha explicado, hasta ahora, cuál es el origen, ni el alcance de su relación con Víctor Carranza. Lo único claro es que el esmeraldero puede hacerlo llamar a cualquier hora y que él, a su vez, llama a medianoche al Fiscal General para hablarle de un operativo en desarrollo.

3 juanmanueles alzaban la voz, uno intercedió y quedaron dos.

DOS. El fracaso de la moción de censura no prueba la inocencia de Juan Manuel Santos -como él pretende-, simplemente corrobora que el gobierno tiene mayorías en el Congreso y que se vio obligado a usarlas para salvar a su Ministro de Defensa.

2 juanmanueles y un desayuno, la moción fracasa y aún queda uno.

Juan Manuel Santos, que arrancó como mascota del grupo del contralor Rodolfo González, ha paseado por el gavirismo, el pastranismo y el uribismo. Siempre ha sabido bajarse de los barcos y seguramente saltará de este, a tiempo y sin despeinarse, cuando llegue el momento.

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