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Opinión

  • | 2014/07/14 00:00

    Verdades ocultas en Diomedes Díaz

    En medio de letras de canciones se llega al análisis político y social, entre otras canciones, ‘La ley del embudo’ y ‘Yo soy el indio’ son citadas por el autor para describir un contexto social.

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Leer el libro Diomedes Díaz: Vivir más no pude -escrito por el analista político y periodista Óscar Montes- enriquece el análisis social puesto que combina temas de la realidad política, económica y cultural de la Región Caribe con la vida del cantante. 

El libro muestra de manera clara y muy gráfica, a lo largo de una redacción pintoresca, la vida del cantante y la forma como fue convirtiéndose en un personaje de la vida y la historia del país. La combinación de la realidad con lo grotesco, lo sensato y el costumbrismo crean un ambiente que facilita la inmersión en cada uno de los hechos narrados y se logra conocer también el interés que tuvo el cantante por los asuntos sociales. 

Se puede percibir durante la obra que las costumbres y la cultura son elementos que moldean el diario vivir, pero dependiendo de sus características, los habitantes de una región con respecto a otra logran absorber de manera distinta la problemática social; en este caso es en la Región Caribe. Interesante el fenómeno toda vez que es aquí donde lo malo se puede convertir en bueno. Para la época en la que empezó Diomedes Díaz era usual para los artistas asistir y deleitar las fiestas de los marimberos. 

No es para menos el impacto de estos detalles y la manera como son asimilados por la sociedad. El libro muestra que entre chistes y canciones lo absurdo se vuelve realidad pero también la realidad es asumida con folclor y ello conlleva a que se relajen los asuntos trascendentales que ocurren en el día día. Entonces, el resultado final son anécdotas graciosas e interesantes, y comentarlas pueden hacer parte de cualquier conversación. 

“Compradre, yo no sé usté, pero lo que soy yo, no vuelvo a tocá jamás en este pueblo”. Es una expresión de Diomedes, citada en el libro por el periodista Montes. Fue el comentario del cantante, agobiado por los nervios, a raíz de una balacera que sucedió en un sitio donde cantaba. Semejante acontecimiento, producido por personajes mafiosos con licencia para portar armas y disparar, no era extraño. 

Al mismo tiempo este tipo de hechos dejaban una sensación de poderío de parte de aquellos que podían sacar un armar y disparar; pero, en el entre tanto la autoridad era ausente. Sucesos como este a los pocos días eran narrados de manera espontánea y con matices de honor y valentía. La valentía (asociada también con la sinceridad) en la Región Caribe es un elemento que genera respeto y reconocimiento. 

Estimado lector, con respecto a la valentía puede suceder que alguien de origen costeño se le acerque y le diga: “Lo felicito porque se le paró firme y no se dejó. ”Este tipo de expresiones son lanzadas desde que los niños están en la cuna y cuando se convierten en adultos, representa un honor no dejarse.

Pues bien, la experiencia del autor en la investigación y el análisis político, le permiten crear matices que armonizan mundos diferentes. El libro expone la vida de un artista y logra la combinación de tópicos sociales, económicos y políticos con el folclor.  

La obra ayuda a conocer pensamientos sobre la realidad social. En medio de letras de canciones se llega al análisis político y social. Cita Montes, entre otras canciones, La ley del embudo y Yo soy el indio. Dice el autor que en sus letras se evidencia el descontento de la Región Caribe por la discriminación que en muchas ocasiones se origina desde la administración central. 

Por su lado, los excesos de Diomedes, no estaban tampoco de espalda a la realidad social. Sus múltiples mujeres e hijos reflejan una idiosincrasia regional que tal vez por alguna época era un sello que representó valentía y buscaba ratificar el mando de parte de un género. Ello combinado con falta de formación académica, educación, presiones sociales y unidad de criterio desata emergencias sociales. Después de analizar el libro me atrevo a pensar que Diomedes tuvo un sentimiento de culpa, pues procuró hacer bien las cosas, pero su vida y su nobleza lo fue llevando a tener varias mujeres y muchos hijos y la única solución que encontró fue quererlos mucho a todos y a todas. 

Finalmente, reflexionando sobre la realidad social: ¿Cómo se puede blindar al mundo artístico de los excesos?. ¿Por qué se filtra en muchas ocasiones la mafia y las drogas en el mundo artístico si son ellos, los artistas, los que representan la cultura y el folclor de un país o región?.

*Magister en economía.
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