Sábado, 25 de febrero de 2017

| 2016/04/22 18:15

La situación económica no es como la pintan

El 2015 fue un año duro para la economía colombiana.

Eduardo Pizano. Foto: Esteban Vega La-Rotta

El país que en años anteriores se había habituado a recibir importantes ingresos provenientes de la venta de hidrocarburos, vio descender los precios de los mismos en los mercados internacionales, lo cual se vio reflejado en la reducción del valor de las exportaciones, de las regalías y en un menor recaudo del impuesto de renta. El PIB en el IV trimestre del año anterior, como variación anual, creció al 3,3%, cifra por debajo de los crecimientos de los cinco años previos. Se creó una sensación que por la importancia que tenían los recursos petroleros en la economía, la situación económica en el año 2016, se iba a complicar en mayor medida.

Finalizado el primer trimestre de este año, se evidencia una desaceleración, pero no del tenor y la magnitud que se presagiaba.

- El recaudo tributario creció en el primer trimestre el 4,1%, frente al mismo período del año 2015, lo que demuestra una economía dinámica.

- Los desembolsos bancarios se han pausado, pero mantienen un crecimiento del 7% (más de dos veces el PIB). Esto permitirá seguir irrigando crédito.

- La producción industrial, en el primer bimestre, creció un 4,2%. Las ventas totales el 5,1%, dentro de las cuales, las domésticas aumentaron el 8,1%. La capacidad instalada que estaba en el mismo período del año 2015 en 70,4%, llegó a un 73,4%. Este mejor desempeño se confirma con el Índice de Confianza Industrial de Fedesarrollo, el cual es de un nivel muy superior al observado hace un año.

- El comercio también ha evolucionado favorablemente. En los dos primeros meses del año, las ventas reales aumentaron el 3,3% respecto del mismo período del año anterior, con casi todos los segmentos creciendo, salvo vehículos y motos.

- Lo que está sucediendo en la Bolsa de Valores de Colombia es remarcable. El índice COLCAP (20 empresas más grandes) ha aumentado cerca de un 30% en los últimos tres meses. El índice COLSC (empresas de pequeña capitalización), en este mismo período también ha crecido cerca del 20%. Los inversionistas están viendo una realidad, que otros dejan de ver o se niegan a ver.

- El promedio de las proyecciones sobre crecimiento del PIB para el año 2016, todos los analistas locales y externos, lo sitúan en 2,55%.

- El peso que vio acelerar su devaluación, ha vuelto a unos niveles cada vez más razonables y ajustados.

A pesar del moderado optimismo que se puede tener al observar las cifras indicadas, es importante no olvidar que aún existen algunas nubes negras en el horizonte.

- El presupuesto nacional está desfinanciado y requiere mayores ingresos o castigo de egresos.

- La cuenta corriente ha seguido mostrando un déficit preocupante, el cual se debe ir remediando con reducción de importaciones, aumento de exportaciones y entrada de capitales.

- El costo de vida está disparado. Esta debe ser la principal preocupación de las autoridades económicas. La inflación es el impuesto más regresivo y afecta especialmente a aquellos que viven de ingresos fijos.

Se exponen estas reflexiones, porque algunos no están viendo las cosas como realmente son. Estos se han sentado a llorar y a renegar del Gobierno Nacional. Mientras tanto, hay otros muchos que han entendido que el entorno económico que se vivió hasta el año 2015 cambió, y que hay que dedicarse a trabajar acorde con un nuevo contexto. Los que así lo han asumido, hoy están estructurando y desarrollando los negocios que liderarán la economía en los próximos años.

*Exministro

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