Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2016/07/28 17:40

Los nuevos paradigmas empresariales

El mundo empresarial está dando un cambio fundamental. Los paradigmas están cambiando y el avance de la tecnología y de la inventiva van a barrer con todo.

Eduardo Pizano (*) Foto: Esteban Vega La-Rotta

Ya vimos las primeras muestras: hotelería y transporte. Dos negocios regulados, que requerían permisos para su operación.

Con la aparición de la aplicación airbnb, el número de habitaciones y apartamentos disponibles en alquiler creció exponencialmente, pero además, las nuevas unidades trabajan por fuera de la regulación, ahorrando impuestos, registros y demás obligaciones que los hoteles tienen que pagar. Eso le permite desarrollar sus actividades con costos más bajos, desbancando el alojamiento tradicional. Lo propio pasó con el transporte de pasajeros, donde a través de la plataforma Uber, sin necesidad de pagar una afiliación millonaria a una empresa, el propietario de un vehículo sale a prestar el servicio de transporte. Todo gestionado por las redes digitales, con inversiones mucho menores. Para defender su negocio, los hoteles y taxis tratan de dar una pelea que les será imposible ganar.

Esta nueva realidad económica no se limitará a los anteriores. En muchas áreas imperará la tecnología por encima de lo existente. En el sector eléctrico, donde empresas generadoras hoy suministran su electricidad a las líneas de transmisión y luego a las empresas de distribución, para que éstas se la entreguen a los usuarios finales, se presentará un corto circuito, en razón a que sus clientes poco a poco autogenerarán su propia energía. En este mismo frente energético, los vehículos a gasolina y diésel que son hoy los grandes consumidores de petróleo, ya están viendo la irrupción de los vehículos eléctricos, hoy más costosos, pero que con los avances, dentro de unos años van a tener unos valores similares, con la ventaja de menores costos de combustibles, por cuenta de la autogeneración eléctrica. Aunque parezca increíble, esta realidad puede llevar a desaparecer el mercado del petróleo.

Y qué decir de las fábricas y oficinas donde muchas de las actividades desarrolladas por seres humanos están siendo reemplazadas por robots, máquinas o equipos electrónicos. Investigadores americanos¹ presagian que los empleos con salarios mínimos (en ese país) van a estar en un alto riesgo. En el reporte del Consejo de Asesores Económicos de los Estados Unidos, del año 2016, al Presidente, se estima que el 83% de los empleos con salarios inferiores a los $20 dólares por hora, pueden ser automatizados. Dichos expertos saben, que solo así podrán ser competitivas las industrias de los países desarrollados, frente a aquellas ubicadas en países en desarrollo. Este nuevo entorno, lo tendrán que entender los empresarios colombianos que hoy acceden a esos mercados y aquellos que compiten en el mercado local con productos importados de esos países. El menor valor de la mano de obra local ya no será una ventaja competitiva.

En el sector financiero, los pagos electrónicos cada vez sustituyen más empleados bancarios. Esta misma tendencia empieza a crecer en el comercio con las compras de bienes y servicios en línea. Va a ser muy difícil mantener un almacén de ventas al detal.

Esta situación va a llevar a que en Colombia el concepto histórico de empleo va a cambiar. Trabajo va a existir, pero cada vez será más limitado bajo la figura del empleo, y con mayor razón en países como los nuestros, en los que la contratación laboral conlleva muchos otros costos adicionales al salario, que hacen muy gravoso para una empresa mantener trabajadores de planta.

Esta sustitución intranquiliza a todos los que dependemos de un empleo para subsistir. Al igual que los negocios, vamos a tener que reinventarnos. Tener una buena preparación académica no va a ser suficiente, se requerirá iniciativa individual y capacidad para adaptarnos al nuevo entorno. Solo así será posible mantener nuestros ingresos.

Estos cambios serán retos muy grandes. Son momentos en que los países pueden quedarse atrás, anclados en modelos empresariales clásicos, o pueden ser de crecimiento, si se adaptan a la nueva realidad.

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1. Human Work in the Robotic Future, Andrew McAfee y Eric Brynjolfsson, Foreign Affairs, Julio/Agosto, 2016, página 139.

* Ex ministro de desarrollo

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