Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2007/05/02 00:00

El boletín del consumidor

El boletín del consumidor

Señor director, no se si me lo merezca, no lo creo por mi desempeño en la entidad, pero si usted no me ayuda con los vicios que tengo, algo en mi explotara y creo que voy a perder el juicio-

-No le entiendo, explíquese mejor. Por favor sea claro-
 
-Resulta señor director, que el dinero que usted me paga no es suficiente para el nivel de vida que me doy-

-Joven… aquí no mantenemos borrachos ni drogadictos, vicios que no pensaba en usted que aparenta ser juicioso, un poco despistado, pero buen muchacho ¡Me decepciona!-

-No es lo que usted cree, es que acceder a la cultura se hace cada día más difícil para quienes no contamos con un buen nivel de ingresos. Déjeme contarle algo: el pasado martes me encontré con el señor ministro de cultura en la feria del libro y pude hacerle entender que la cultura es un derecho de las elites; yo tomaba un café que me costó $ 2.500, repasaba un libro recién comprado por un coste de $ 42.000, ya había hojeado dos revistas que juntas valieron $ 21.950. Esos gastos juntos, más los transportes, $ 2.600, más el almuerzo, $ 8.000, más el café de la tarde, $ 2.500, suman $ 79.550, y eso gracias a que los organizadores me dieron una contraseña de escritor para ingresar a todos los eventos los días que quisiera. $ 60.000 invertidos en cultura quincenalmente es una suma que supera las posibilidades de un profesional que trabaja para el gobierno y por consiguiente las del 80% de los colombianos que se ven impedidos para acceder a la cultura. Tenga en cuenta que las revistas las leo en dos noches y que el libro lo consumo en dos semanas como máximo. Tenga en cuenta además que nada de eso me sirve para lo que estoy haciendo en la entidad. Yo se que usted no tiene la culpa de nada, ya me quejé ante el boletín del consumidor sin obtener una respuesta clara y se lo informé al ministro a quien poco le importo mi comentario. Ahora entiende una de las razones que hay para que los colombianos no compren libros, entiende ahora que el derecho a la educación, la cultura y la información están hechos para un grupo de privilegiados.

Señor director, si usted me colabora, un día, más por la admiración que por agradecimiento le pediré el prólogo para uno de los libros que planeo publicar. No sé si me entienda; no quiero ser farsante, el dinero no me interesa, es un requisito para sobrevivir y para conseguirlo debo trabajar, y para trabajar requiero de su colaboración-

-Valentino, seré directo con usted. Nunca como empleado he considerado que sea bueno, ni siquiera regular, es más, he pensado que es un mediocre, sin embargo la sinceridad con la que se atreve a contarme las cosas, la valentía desafiante que lo tiene frente a mí, merecen un reconocimiento. Soy un convencido del valor de las personas por lo que son y no por lo que demuestran. Nunca me ha interesado que una abogada me recite la constitución nacional y al pregúntale si es feliz en la vida, me responda desviando la mirada y con tono discordante que sí. Detesto la mentira. Prefiero que esa mujer no se sepa artículo alguno de la carta política del país, pero que tenga un hombre a quien querer, que la quiera, y todos los días me muestre su alegría ante la vida y los deseos de superación, siendo capaz de analizar, para recitadores, están ustedes los buenos lectores. Antes que ver cifras de buena gestión, me interesa el nivel de vida de mis empleados, antes de destituirlo por malo, me deleito con sus escritos, me enojo con el trato que le da a las mujeres y a la iglesia, me encuentro representado en algún personaje y discrepo o apoyo sus opiniones frente a la hoja de la revista-

-¿Quiere decir con esto que me aprobara el aumento?-
-Le repito Valentino, los problemas del costo de vida coménteselos al boletín del consumidor y al DANE. Ahora por favor déjeme trabajar y pase por talento humano para que le colaboren. Y agradézcale a quien corresponda el hacer parte de esa elite que tanto critica y haga algo para que quienes no pueden leer lo que usted sí y escuchar la música que usted ama, tengan esa posibilidad.

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