Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

Opinión

  • | 1998/10/19 00:00

    EL CARCELAZO

COMPARTIR

Mucho me temo que lo que se pretende con Alvaro Leyva Durán sea llevarlo con guardias y verlo subir, una y otra vez, los escalones de la Fiscalía, como tuvieron a Santiago Medina los noticieros por más de un año. Y no es que Medina fuera llevado a la Fiscalía todos los días, sino que las imágenes de archivo se repetían y hasta por humor se lo ponía a caminar de adelante para atrás,mediante manipulación electrónica. Aunque es medida cautelar o de aseguramiento, tomada sólo por indicios, el efecto sicológico en el individuo es definitivo y el que se produce ante la opinión nacional equivale al de un descalabro personal, social y político. Es la justicia por demostración, especie de juicio popular, y es el estilo de los que se adelantan de un tiempo para acá en el país. Nada se ha probado aún, pero demostrar después la inocencia será labor de una vida.La Fiscalía de Ernesto Samper _puesto que es de terna suya, de escogencia entre los abogados de sus ministros_ se muestra especialmente exigente con este ciudadano, que a su vez es demasiado cercano a la Casa Pastrana. En efecto, Leyva Durán fue secretario privado de Misael Pastrana y virtual consejero de la paz naciente que lidera el actual presidente. Personaje ideal para la revancha del samperismo en materia de 8.000, proceso que ha sido bien escaso en personalidades conservadoras.Muy pronto se le dictó medida de aseguramiento, cuando lo que se ha conocido públicamente es que el dinero recibido está justificado, en apariencia, por una operación real y por una transacción de negocios. No hay aquí tapices persas ni obras de arte rellenando las sumas recibidas de modo sospechoso.Por supuesto que quien esto escribe no conoce el expediente, ni tiene auxilio informativo distinto de lo divulgado profusamente por la prensa. Pero considera de obcecación persecutoria _propia del sistema de Fiscalía_ que a quien recibe un dinero se le involucre automáticamente con el girador del mismo y con la cuenta bancaria de donde procede, sin que nadie esté obligado a investigar el origen de los fondos con que se le hace un pago. Debería presumirse la buena fe, aunque en el actual sistema, se obliga al ciudadano a demostrarla, después de su paseo ante las cámaras, ávidas de escándalo, llevado preso por gendarmes y resguardado en cárcel precautelativa. En el diario de Bavaria se decía que tanto Leyva como el girador del cheque andaban huyendo. Sugestivo. Como si hubiera entre ellos concierto delictivo, cuando ni se conocen.Aquí, por lo demás, el daño político que se alcanza a hacer es de proporciones y tiene en vilo hasta los acuerdos de paz con las Farc. No parece que la actividad de Leyva esté encaminada a la codicia personal, ni a la llamada receptación de dineros para campañas políticas. Se le ha visto actuar, en misteriosa clandestinidad, es verdad, pero encaminada a contactos con las fuerzas rebeldes, desde su posición de político conservador (de izquierda), obsesionado con el tema de la paz. También debería avalarlo el pertenecer a la más conspicua Comisión de Conciliación que funciona por ahora en el país.No ha sido solamente este columnista. También María Isabel Rueda ha advertido acerca de fuerzas de oposición, que se encuentran acampando en los cuarteles de la Fiscalía General y de la Procuraduría de la Nación. Hago memoria, una vez más, ambos son funcionarios, nombrados por las Cortes o el Congreso, pero claramente escogidos _puestos de primeros en terna_ por el principal sindicado y absuelto del 8.000, el inefable Ernesto Samper. Y lo que nadie me podrá explicar: ambos, altos funcionarios de Estado, venían de ser defensores de causas incriminatorias, dentro del mismo proceso del cual ahora son promotores y jueces.Y Leyva se asiló. Pero, claro, si uno es conservador ('godo' vuelven a decir ahora los mismos que, por oponerse a los godos, levantaron el Llano en los años 40); si uno es amigo de Pastrana y ministro sin cartera para lo de la paz; si uno tiene línea directa con las Farc y le ha caído la Fiscalía de Ernesto Samper, por un cheque desafortunado recibido de quien no se conocía, uno pide asilo. Toda una vida los asilados políticos han sido acusados y acosados judicialmente por delitos comunes. Siendo la institución de asilo únicamente para delitos políticos, un eventual perseguidor puede envolver su mala intención en una causa criminal corriente. Es el Estado asilante el que debe calificar la legitimidad y oportunidad del asilo, por el procedimiento unilateral de la 'convicción', y su decisión, según los Convenios de Ginebra, es irrebatible en el derecho internacional. Aquí el caso es atípico. Ni que se hubiera elegido a un tirano para que pretendan asilo Marta Catalina, de un lado (aunque no se confirmó), y _lvaro Leyva del otro. Las cortes de justicia y las fiscalías colombianas deberán ser analizadas por los países asilantes, en cuanto a su origen y grado de politización, pues, de todos modos, cada país es autónomo para llegar a una convicción y conceder o no el asilo. El país que reclama en extradición debe respetar el criterio del asilante.Bendita institución, la del asilo, que evita la utilización de la justicia como látigo.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1829

PORTADA

Gran encuesta presidencial

Vargas Lleras arranca fuerte, Petro está estancado, Fajardo tiene cómo crecer y los partidos tradicionales andan rezagados. Entre los uribistas, Ramos se ve fuerte. Y Santos tiene 35 por ciento de aceptación. Gran encuesta de Invamer para Caracol Televisión, Blu Radio y SEMANA.