Lunes, 23 de enero de 2017

| 2008/08/23 00:00

El caso Mario Uribe

Contra Mario Uribe se ensañó la Corte por ser primo y aliado del presidente Uribe. Su encarcelamiento fue un golpe bajo contra el gobierno

El caso Mario Uribe

El caso de Mario Uribe es emblemático de los abusos de la Corte Suprema de Justicia y de sus excesos en el curso de la para-política. "Encarcele primero y averigüe después", parece ser su lema. Pero nadie menos que el vicefiscal general de la Nación, Guillermo Mendoza Diago, ha decidido excarcelar a Uribe porque en el expediente no encontró pruebas suficientes para detenerlo ni para mantenerlo encarcelado.

Este senador fue involucrado en la para-política porque Salvatore Mancuso afirmó que se había reunido con él antes de las elecciones de 2002, supuestamente para realizar un pacto electoral. También fue acusado por alias 'Pitirri' de haberse apoyado en los paramilitares para comprar tierra barata en Sucre, Bolívar y Caucasia. Adicionalmente, la votación de Mario Uribe fue considerada "atípica" en Córdoba, dizque porque fue lograda gracias al apoyo de los paramilitares.

Pero todas estas acusaciones resultaron falsas. En efecto, Mancuso posteriormente aceptó que la reunión con Uribe se había realizado después de las elecciones de 2002 y, por tanto, no había tenido motivaciones ni consecuencias electorales. Eleonora Pineda, quien organizó la reunión, a la que llegó Uribe sin conocimiento previo de la presencia en ella de Mancuso, ratificó que en esa reunión el líder paramilitar expresó su voluntad de desmovilizarse y entrar en un proceso de paz, para lo cual esperaba la buena voluntad y reclamaba la cooperación del gobierno nacional.

La ausencia de un pacto electoral entre Mario Uribe y los paramilitares se demuestra solamente al comprobar que mientras Eleonora Pineda, respaldada por los paras en ese departamento obtuvo cerca de 82.000 votos, el senador Uribe sólo aumentó su votación en unos 5.000 votos en comparación con la que obtuvo allí en las elecciones anteriores, en 1998. El incremento lo obtuvo sobre todo en Montelíbano, Sahún, Planeta Rica y Chinú, gracias a alianzas con influyentes políticos locales, ninguno de los cuales ha sido vinculado a la para-política.

La Corte ha basado muchas de sus decisiones en la endeble y falaz "teoría" de las "votaciones atípicas", según la cual quien incrementó su votación en una zona de influencia paramilitar es aliado de los paramilitares (...y el que lo logró en zona guerrillera, ¿es un guerrillero). Sin embargo, esta "teoría" se desmorona cuando se comprueba que ese mismo candidato también obtuvo aumentos de votación en zonas sin influencia paramilitar donde predomina el voto de opinión. Fue el caso de Mario Uribe: entre 1998 y 2002 en Bogotá su votación aumentó nueve veces, y en Cali aumentó 50 veces. Dicha "teoría" no tiene en cuenta la complejidad de los fenómenos políticos, la coyuntura nacional, las dinámicas locales, las estrategias electorales etcétera. Por ejemplo, el apoyo a la candidatura presidencial de Álvaro Uribe les produjo significativos incrementos de votación a muchos candidatos en muchas regiones del país, incluidas zonas con presencia paramilitar o guerrillera, sin que por ello esos candidatos fueran paramilitares o guerrilleros.

De otra parte, 'Pitirri', quien en algunos casos ha dado información cierta y valiosa, ha demostrado que en otros es simplemente un embustero. A 'Pitirri' le interesa conservar a toda costa su condición de testigo para poder preservar su impunidad y mantener protegidos en Canadá a 46(!) familiares suyos. A estos testigos interesados, ambiguos y sórdidos no se les puede dar total credibilidad, ni mucho menos privar de la libertad a personas inocentes sólo con base en informaciones suyas que no han sido suficientemente comprobadas. Mario Uribe demostró no tener tierras donde 'Pitirri' dijo que las había comprado con la ayuda de paramilitares. ¿El falso testimonio no es un delito?

Contra Mario Uribe se ensañó la Corte por ser primo y aliado del presidente Uribe. Su encarcelamiento fue un golpe bajo contra el gobierno. Por si faltaran pruebas, no hay que olvidar que la Corte llamó a indagatoria a Mario Uribe no una hora ni un día antes o después, sino en el preciso momento en que el presidente Uribe hablaba ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. El momento fue escogido deliberadamente para potenciar el escándalo y volverlo internacional. Lo consiguieron. Pero ahora el caso se les devuelve como un bumerán. De los buenos.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.