Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1999/08/23 00:00

EL ESPEJO RETROVISOR

EL ESPEJO RETROVISOR

El termino se ha puesto de moda por cuenta de los enemigos del gobierno, que le reclaman al
Presidente el frecuente uso del espejo retrovisor para referirse al desastroso legado que recibió de su
antecesor.Pero de no haber sacado el espejo retrovisor, serían muchas las cosas escandalosas
cometidas bajo el gobierno Samper que todavía no sabríamos. Veamos algunas de esas perlas.Los fondos de
cofinanciación: se ha venido a saber que Samper entregó por lo menos 800.000 millones en la modalidad
de dichos fondos para conseguir los favores del Congreso.Planiep: al plan de electrificación de la Costa se
le invirtieron 250 millones de dólares mediante un crédito de la FES a Corelca con la garantía de la Nación.
Cuando Corelca no pudo con la deuda, a la Nación le tocó asumir su servicio, que le vale 120.000 millones
cada año. Y ni siquiera es claro que las obras se hicieron, pero sí hubo varios políticos muy bien
premiados.Seguro Social: el hueco que dejó el gobierno Samper en dicha entidad es de 1,4 billones de
pesos. Y para completar, se le acaban de descubrir 700.000 millones más en contratos que su funesto
gerente, Carlos Wolf, hizo a última hora, de manera atolondrada, y sin contar con la respectiva apropiación
presupuestal...Foncolpuertos: este fortín de Marta Catalina Daniels, con el que Samper pagó la ley de
televisión y el aceite de uno de los principales motores de su absolución, le ha costado al país hasta ahora un
billón de pesos por concepto de sentencias que en su mayoría han resultado 'chimbas'.Inurbe, Icetex: se
perdió la platica, se perdió... La primera entidad invirtió 40.000 millones presupuestados para la
financiación de vivienda en una cooperativa con la que sus directivos estaban coludidos. La segunda perdió
por el mismo camino 12.000 millones.Banca oficial: los investigadores de la Contraloría advierten que todavía
no se conoce la magnitud del desastre, puesto que los escándalos de los malos manejos van surgiendo a
medida que se vencen los créditos que no pueden ser pagados, y que fueron otorgados sin garantías o
con la modalidad de los infames 'carruseles'.Caja Agraria: se liquidó con 350.000 millones de patrimonio
negativo más un pasivo laboral de más de un billón. Perdía diariamente 1.000 millones de pesos, bajo la
administración de un gerente que nunca pudo ser removido, se decía en su momento, ''porque era
recomendado de un hermano del Presidente". Se sabe de casos como el de un miembro de la junta directiva
y candidato al Senado que se hizo adjudicar préstamos a él, a su esposa, a varios miembros de su familia y
a su chofer con la garantía de una empresa cuya sede resultó siendo la misma de su campaña.Fondo
Nacional de Regalías: manejada por expertos que resultaron ser los más avezados políticos, invertía 250.000
millones anuales a través de intermediarios financieros de dudosa moralidad que colocaban la plata por debajo
de las tasas del mercado y después se partían la diferencia: millones de pesos perdió la entidad a través de
dichas transacciones.Los escalofriantes resultados de este breve repaso del espejo retrovisor contrastan
con la seriedad y la valentía con la que el actual Ministro de Hacienda ha concebido lo que él mismo ha
bautizado como el "presupuesto de la verdad". Juan Camilo le anuncia en él al país que el problema
estructural de las finanzas públicas requiere medidas radicales y de fondo, que este gobierno, no importa
cuan impopulares resulten, se prepara para hacer, con el objeto de que Colombia tenga en el año 2001 una
salida fiscal sostenible.Para lograrlo, no sólo hay que destapar la corrupción del gobierno anterior y ponerle
fin a los abusos, sino corregir los vicios con los que el Estado colombiano viene manejando su
presupuesto. Uno: la disponibilidad presupuestal no consulta la situación de tesorería porque el presupuesto
de rentas de la Nación siempre está sobreestimado. Dos: el país no puede seguir endeudándose para pagar
inclusive los gastos operativos. Tres: los pasivos contingentes (pasivos pensionales de entidades
descentralizadas y territoriales) ascienden a 200 billones de pesos que no existen en el registro
presupuestal y que por consiguiente atentan gravemente contra la estabilidad fiscal. Cuatro: hay que
ponerle fin a la modalidad del 'comprometa ahora y pague después' que el gobierno Samper aplicó a cabalidad.
Cinco: a costa de los sacrificios que sean necesarios, hay que frenar la expansión del gasto y el déficit fiscal
para que el pago de los compromisos del Estado no se desplace continuamente de una vigencia fiscal a
otra.A esto denomina Juan Camilo "sincerar" el presupuesto, algo insólito en un país acostumbrado a que
sistemáticamente le digan mentiras. Y con ello, le está dando una gran lección a los opositores del gobierno: el
espejo retrovisor se saca para saber por qué estamos en las que estamos. Pero se vuelve a guardar
nuevamente a la hora de gobernar.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.