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Opinión

  • | 2007/05/26 00:00

    El excarcelador

    ESTán presentando la ‘muerte política’ como si fuera una severa pena alternativa a la cárcel y no una consecuencia natural y ya existente en la ley

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La liberación de un grupo de guerrilleros de las Farc es sólo un pretexto. La propuesta de excarcelación que está haciendo el gobierno busca únicamente favorecer a los para-políticos y a sus jefes. Nada cambiará para los secuestrados en poder de las Farc con el anuncio de la liberación de Olivo Saldaña y sus amigos, por ejemplo. Saldaña es el guerrillero de utilería que se ha desmovilizado dos veces ante el Comisionado de Paz, que devolvió un avión que ya estaba decomisado y que condujo la entrega de una llamativa columna de las Farc, cuya existencia desconocía el Ejército antes de la rendición. Olivo le sirve mucho a la propaganda oficial -incluso a la guerra sucia contra miembros de la oposición-, pero no ha sido, ni será, un factor para el canje.

En cambio, la excarcelación de los políticos y revivir la promesa de las 'colonias penales agrícolas' (es decir, la finca por cárcel) para los paramilitares, disminuirá o acabará la presión sobre el alto gobierno.

Todo esto sucede porque las declaraciones de Mancuso ya involucran a integrantes del círculo inmediato del Presidente. Y porque las investigaciones de la justicia se vienen aproximando peligrosamente a miembros de la familia del mandatario, como el primer primo Mario Uribe.

No es raro, entonces, que el gobierno busque desesperadamente la forma de evitarles la cárcel a unos, aliviársela a otros, y garantizar el silencio de todos.

Lo curioso es que pretendan venderle al país esta serie de beneficios -con dedicatoria para unos presos específicos- como una patriótica contribución a la verdad, cuando lo que buscan es exactamente lo contrario.

Quieren interferir las investigaciones para lograr que, a cambio de esos beneficios, la 'verdad' se mantenga en los límites manejables. Sin ninguna vergüenza, están presentando la 'muerte política' como si fuera una severa pena alternativa a la cárcel y no una consecuencia accesoria, natural, y ya existente en la ley, para los condenados por la justicia.

La urgencia de esta tarea de silenciamiento no ha reparado en formas. Al gobierno lo ha tenido sin cuidado mostrar el cobre de sus incoherencias. Mientras en Washington el vicepresidente Francisco Santos se jactaba de la derrota de la impunidad, el Presidente, en Colombia, anunciaba un plan para sacar de la cárcel a los políticos asociados con el paramilitarismo.

El demacrado Presidente olvidó súbitamente lo que sostuvo desde su primera campaña presidencial. Recuerdo lo que predicaba, de pueblo en pueblo, con un librito que él llamaba "Manifiesto Democrático", y que la gente recuerda como los 100 puntos. El punto 25 establecía el compromiso de "eliminar el beneficio de la casa por cárcel para los corruptos".

El 17 de enero de este año, Juan Gossaín en RCN, le preguntó al presidente Uribe sobre la posibilidad de que los para-políticos tuvieran casa por cárcel. Sin vacilación respondió: "No, Juan, mire, yo me comprometí cuando era candidato a la Presidencia, que los privilegios carcelarios los acabaría, que esos clubes de cinco estrellas donde había algunos presos en Colombia, se iban a acabar".

Así pensaba en ese momento. Le parecía -con razón, digo yo- un privilegio excesivo concederles el beneficio de casa por cárcel a esos políticos. Cuatro meses después, propone ir más allá y otorgarles la excarcelación.

¿Qué razón habrá recibido para cambiar, de manera tan radical, su pensamiento?

¿Por qué él -que reclamaba "severidad" para afrontar el "terrorismo, la corrupción y el narcotráfico"- de repente se ablanda frente a quienes están involucrados en esas tres conductas?

¿Por qué pagan 10 años de cárcel los hambrientos soldados que se apropiaron de parte de una guaca de las Farc, mientras estos políticos, consentidos del poder, saldrán pronto o no pisarán siquiera una cárcel?

Sólo tengo respuesta para la última pregunta, y es fácil: Ninguno de esos soldados puede dañarle el caminado al gobierno, ni tiene prima ministra, ni hermana ex canciller, ni compadre Presidente.
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