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Opinión

  • | 2011/07/05 11:00

    El gran contraste de la economía mundial

    El debate económico mundial está cambiando. El poderío económico de Estados Unidos y la Unión Europea ahora se ve opacado por el potencial de crecimiento de América Latina y Asia.

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La crisis financiera de 2008 a 2010 fue un terremoto que sacudió a la economía mundial en lo más profundo de sus cimientos. Más allá de obligar a que se replanteara el paradigma económico reinante, labor en la que se ha fracasado hasta el momento, la crisis ha cambiado el equilibrio en el poder económico mundial.
 
Lo que comenzó como un problema del sector privado, de los sistemas financieros desarrollados y del mercado inmobiliario en una docena de países del planeta, se ha transformado con el paso del tiempo en un problema crítico de finanzas públicas. La discusión ha dejado de versar sobre si se debe permitir que uno u otro banco se quiebren, o si se debe suavizar la política de reposesión de las viviendas hipotecadas; ahora la discusión se refiere a las finanzas mismas de los Estados. Si bien en su momento lo único que parecía viable era aumentar el gasto público, el valor de los rescates que gobiernos como el de Estados Unidos inyectaron a su economía para salvar a los bancos causaron una contingencia fiscal que ha puesto en duda la viabilidad misma de sus finanzas. Ahora, tan sólo 18 meses después del primer programa de “quantitative easing”, en Estados Unidos se discute si se eleva el monto máximo de endeudamiento como porcentaje del producto interno bruto. De no hacerlo el presupuesto del país no sólo se vuelve inviable sino que se ponen en riesgo los pocos logros alcanzados en la vía de la recuperación.
 
La situación Europea es incluso peor. Varios países de la Zona Euro, que comprende 17 de los 27 países de la Unión Europea, están en serios aprietos fiscales. El caso más renombrado ha sido el griego, cuyo nivel de deuda ronda el 150% del producto interno bruto y enfrenta un déficit fiscal cercano al 14%. Esta situación, que por sí sola parece insostenible, ha requerido dos paquetes de rescate desde mayo de 2010 y aun así parece no solventarse sino con draconianos ajustes a las finanzas públicas. A causa de esos planes de ajuste, que implican reducciones al salario mínimo, mayores impuestos, mayor edad de jubilación y una reducción en el tamaño del Estado, se han visto manifestaciones y levantamientos civiles en las principales ciudades griegas. El problema radica en que si bien Grecia es el más crítico y visible de los casos, no se puede olvidar que Irlanda, Portugal, Italia y España ya han llegado a los titulares de los principales periódicos económicos del planeta por motivos similares: alto nivel de endeudamiento, altos déficits fiscales e incumplimiento general con los criterios requeridos para seguir perteneciendo a la eurozona.
 
La crisis financiera, sin embargo, tuvo efectos positivos en otras economías. América Latina y Asia, con sus regulaciones financieras más rígidas, no tuvieron exposiciones importantes a los activos tóxicos que causaron la quiebra de importantes entidades financieras en Estados Unidos y Europa. De ahí que, en la mayor parte de estos dos continentes no se requirieran planes de rescate al sistema financiero. Por eso hoy en día se evidencia en estas economías un crecimiento sólido, si bien modesto en la mayoría de los casos. Así en el escenario económico mundial se le otorgan grandes posibilidades de crecimiento a dos grupos de países: los BRICs – Brasil, Rusia, India y China – y los CIVETs – Colombia, Indonesia, Vietnam, Egipto y Turquía. Los primeros han sido tenidos en cuenta como países en vía de desarrollo desde muy temprano en la década de 1980. Los segundos son una categorización más reciente en la que generan dudas Egipto y Turquía a causa de las recientes revueltas sociales que han causado una profunda inestabilidad política.
 
La situación para estos siete países no podría ser mejor, al menos desde la perspectiva de los inversionistas internacionales. Si bien los BRICs y CIVETs comparten características económicas similares, el caso de Colombia es uno de los más interesantes.
 
El país está creciendo a un ritmo del 5.1% anual. Además, organizaciones como la ANDI esperan que el desempleo llegue a un dígito en octubre. Por otra parte, la producción de hidrocarburos y la explotación de minerales permiten a los analistas esperar un incremento sustancial de los ingresos del país por concepto de exportaciones.
 
Finalmente, en los últimos tres meses las tres principales calificadoras de riesgo de crédito del planeta – Moody´s, Standard and Poors y Fitch Ratings – han otorgado al país el grado de inversión. Esto quiere decir que consideran que el país cuenta con la solvencia suficiente en sus finanzas públicas para honrar sus acreencias en el largo plazo.
 
El contraste de las realidades económicas de Europa y América Latina, de Estados Unidos y Asia, es evidente. Aunque muchos han querido evidenciar esto y profetizar con ello la muerte del capitalismo, mi conclusión es menos osada. La oportunidad con la que cuentan América Latina y Asia para recuperar un lugar preponderante en la economía mundial se debe a una buena labor por parte de las autoridades monetarias y financieras. El estable manejo de tasas de interés ha permitido que las economías crezcan sin recalentarse y la regulación financiera ha impedido que se asuman riesgos excesivos tal y como sucedió en el caso de la banca estadounidense y europea.
 
Esta diferencia en la regulación del sistema financiero y en la gestión de la política monetaria se ha hecho evidente para las autoridades en Europa y Estados Unidos. De ahí que se hayan impulsado sendos proyectos de ley para fortalecer el control que se ejerce sobre las entidades financieras y sobre las finanzas públicas. La lección es una: a la mano invisible de Adam Smith hay que ayudarle. Si se permite un capitalismo desregulado las crisis seguirán aconteciendo, impulsadas por la avaricia de los agentes y la constante desestimación de los riesgos implícitos en las sofisticadas operaciones que se realizan en los principales mercados internacionales.
 
* Profesional en Finanzas y Relaciones Internacionales. Master of Science en finanzas de la Universidad Pompeu Fabra. Profesor Investigador Cipe – Universidad Externado de Colombia.
germanf.forero@uexternado.edu.co
Twitter: @GermanForeroL
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