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Opinión

  • | 2011/09/24 00:00

    El nuevo patrón

    La celebración se adobó con viandas vallecaucanas y todo habría terminado como otro bonito recuerdo de la particular reclusión de Martínez si un periodista no se hubiera dado cuenta.

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El exsenador Juan Carlos Martínez, condenado por parapolítica, puede terminar controlando el 10 por ciento de las alcaldías de Colombia. El revelador artículo de SEMANA 'El hombre que maneja medio país desde la cárcel', da cuenta de que el parapolítico aspira a elegir 106 alcaldes y seis gobernadores en las votaciones del mes entrante.

Ninguna cárcel lo ha podido limitar. Se convirtió en el amo de La Picota. Nada le pasó cuando se descubrió que estaba remodelando su celda para construirse una más amplia y confortable. Allí despachaba y atendía subalternos políticos mientras el exdirector del DAS, Jorge Noguera, le servía como mayordomo.

Unos meses después celebró una fiesta de cumpleaños a todo dar en la penitenciaría. El director de la Orquesta Guayacán, Alexis Lozano, cantó los temas favoritos de Martínez y sus numerosos invitados. Como cada recluso -en teoría- solo puede tener cinco visitantes por día, Martínez entró a sus convidados a nombre de otros presos.

Por ejemplo, Óscar Murillo Asprilla, quien llegó a la dirección de la CVC como cuota suya, entró al ágape haciéndose pasar por familiar del encopetado exgobernador del Magdalena José Domingo Dávila Armenta. Murillo registra al menos 13 visitas más a Juan Carlos Martínez y ninguna otra a su primo de ocasión.

Sin embargo, Óscar Murillo no es el más asiduo visitante. Ese honor le cabe a Raimundo Tello Benítez, una ficha de Martínez, que ha sido varias veces gobernador encargado del Valle y fiscal delegado ante la Corte Suprema. Él, que lo ha visitado 16 veces, se registró para la fiesta como allegado al detenido exgobernador de Boyacá Édgar Sainea.

Hemel Hurtado, senador vallecaucano del PIN, entró a la cárcel en esa ocasión como familiar del exgobernador y dirigente ciclístico boyacense Miguel Ángel Bermúdez. Jairo Hinestroza, representante a la Cámara por el Valle, aseguró el día de la fiesta que era cercano al caldense Ferney Tapasco.

La celebración se adobó con viandas vallecaucanas y todo habría terminado como otro bonito recuerdo de la particular reclusión de Juan Carlos Martínez si no fuera porque un periodista se dio cuenta.

El escándalo creció y al Inpec no le quedó más remedio que trasladarlo a la cárcel de El Bosque de Barranquilla, donde ha continuado el desfile de visitantes que reciben las instrucciones que no quedan claras por el BlackBerry.

Hasta allá han llegado -entre otros-, Edison Ruiz, candidato a la Alcaldía de Cali; José Ocoró Minotta, alcalde de Buenaventura, y Alex Loango Sinisterra, exgerente de la multimillonaria y cuestionada Acuavalle.

En el calorcito de Barranquilla, Martínez se ha sentido como en casa. Unos policías presos componen su servidumbre. Ellos lo atienden a él, a sus importantes convidados y además trabajan a nombre suyo para que disminuya el tiempo de su pena.

El Inpec avaló el trabajo de los otros como ejecutado por el poderoso Martínez. Según los certificados, barre ocho horas diarias la cárcel. Gracias a ello obtuvo un permiso de 72 horas que usó para ir al matrimonio de la hija del parapolítico Jorge Castro en Cartagena y para visitar a sus feudos en el Valle.

En una divertida versión politiquera del corrido del caballo blanco "que en un día domingo feliz arrancara", Martínez pasó revista en Cartago desde la casa del senador Carlos Arturo Quintero. Camino a Tuluá se reunió con candidatos a seis alcaldías en una camioneta de vidrios oscuros. Ya estando en Palmira concretó una alianza con el exconvicto Miguel Motoa Kuri, condenado por enriquecimiento ilícito y padre del senador de Cambio Radical Carlos Motoa. En Buenaventura, gobernada por uno de sus conmilotones, recibió homenajes de héroe y culminó su hazaña en Cali ajustando apoyos para su candidato a la Gobernación Héctor Fabio Useche.

Lo mejor de esto es que su 'buena conducta' le permite un permiso igual cada tres meses. Así es que el sufrido presidiario ya anunció que estará en su tierra para las elecciones del 30 de octubre.
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