Martes, 21 de febrero de 2017

| 1985/05/06 00:00

EL PRIMER DEBUT

EL PRIMER DEBUT

En una casa verde en La Uribe, departamento del Meta, con asistencia de funcionarios del gobierno, representantes de los partidos tradicionales, congresistas, miembros de la comisión de verificación, lagartos y prácticamente ningún periodista, se protocolizó el resultado más importante de los obtenidos hasta ahora por el proceso de paz: el anuncio oficial del nacimiento de la "Unión Patriótica", que es el nombre de combate con el que las Farc planean debutar en el próximo debate electoral.
El mal tiempo estuvo a punto de impedir la reunión. Los helicópteros de los visitantes tuvieron que aterrizar forzadamente en las orillas del río Duda, lo que puso automáticamente en "idem" que el esperado encuentro pudiera cumplirse con oportunidad. El "impasse" finalmente se soluciono, y alrededor de albóndigas, ensalada de verduras y "envueltos" de mazorca, la más antigua de las organizaciones subversivas colombianas se declaró dispuesta, por primera vez desde su nacimiento, a buscar el poder por los votos y no por las balas, frase que, dicho sea de paso, los comentaristas de los medios de comunicación y los politicos deberemos utllizar cautelosamente en el futuro, para no convertirla en una abominable frase de cajón.
La nueva "Unión Patriótica" ha anunciado la próxima apertura de sedes en las principales ciudades del país, lo que en principio significa, mas que una amenaza para el bipartidismo colombiano, un serio reto para nuestros partidos de izquierda. A corto plazo, es seguramente de ellos de donde saldrán los primeros afiliados a la "Unión patriótica", lo que solo significa una cosa: o la Izquierda colombiana se avispa ideológicamente, o se desangra.
Por lo pronto el esfuerzo de institucionalizaclón por parte de las Farc se inicia con un grave "handicap": el de que la "Unión Patriótica" es una primipara en materia politica, Y eso se le nota al rompe en la falta de proporciones de algunos de los puntos planteados en una especie de programa que ha comenzado a circular.
En él figuran propósitos tan concretos como el de la nacionalización de la banca y el transporte, al lado de propósitos tan abstractos como la reforma de las costumbres politicas, electorales, de la educación y del actual estatuto agrario. Pero al lado de los anteriores también se mencionan propósitos que podrían parecer tan insignificantes como la derogación del IVA. En la enumeración de un programa político lo lógico es que se-tenga una posición global frente a toda la legislacion tributaria nacional, y no sólo sobre uno de sus componentes porque eso equivaldría a demoler únicamente el piso 14 de un edificio de 20 plantas.
Más que nada, sin embarqo, el futuro político de la "Unión Patriótica" depende de que el Congreso apruebe el proyecto de indulto, que vendría a ser algo así como el "pase" para que estos ex guerrilleros puedan manejar por la via de la política institucional .
Las Farc han manifestado que sólo están interesadas en un indulto "amplio y sin condiciones", mientras que el proyecto que actualmente cursa en el Congreso excluye el secuestro y los delitos atroces.
Pero tomarse el trabajo de aprobar un proyecto de indulto con estas limitaciones constituye un desperdicio de tiempo y una burla jurídica a los esfuerzos de protocolización política de algunos grupos guerrilleros, cuyos miembros son todos colectivamente responsables de los delitos cometidos en nombre de la organización.
Yo me pregunto qué es más peligroso, en términos de crear una zozobra jurídica del país: aprobar un indulto sin condiciones, y llegar asi hasta las últimas consecuencias del proceso de paz, o, como dos distinguidos jefes conservadores lo hicieron en La Uribe, ofrecer la búsqueda de "una fórmula que permita hacer extensivos los beneficios del indulto" a Tirofijo y a Arenas, como si el indulto fuera una especie de pizza cuyos ingredientes uno resuelve a gusto del consumidor. Quienes leyeron el ofrecimiento de estos parlamentarios en El Tiempo seguramente quedaron con la misma impresión que yo; la de que, con el ánimo de anticiparse al estancamiento del proceso de paz que ocasionaría un indulto condicionado, se ofrecieron idear de buena fe una manera de burlar legislativamente el proyecto de indulto. Si este, finalmente, se aprueba excluyendo el secuestro y los delitos atroces, Tirofijo y Arenas no podrán ser indultados, así existan parlamentarios empeñados en la búsqueda de "una fórmula" que permlta hacerles extensivos, con ayuda de tantico champiqnon y peperoni los beneficios de la ley de indulto.
En el caso improbable pero conveniente de que los parlamen tarios reflexionen y terminen aprobando un indulto amplio y sin condiciones, por fin el gobierno y la ciudadanía podrían cruzarse de brazos con la satisfacción de que le habrían otorgado a la guerrilla hasta el último de los mstrumentos necesarios para su reincorporación a la política institucional. Si los dilapida y fracasa como Partido Político, no podrá culpar sino a su propia incapacidad de trascender ideológicamente. Y ese día las próximas generaciones colombianas podrán tener la nada romántica seguridad de que quienes continuan luchando con las balas es porque se rajaron en el i ntento de hacerlo con las ideas. --

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