Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2007/11/17 00:00

El voto a lo social

Helena Alviar García considera que el triunfo del Polo en la alcaldía de Bogotá se debe interpretar como un llamado a continuar sus políticas sociales.

El voto a lo social

Durante la semana después de las elecciones los medios se dedicaron a analizar las razones por las cuales Samuel Moreno fue elegido alcalde de Bogotá. Para algunos, el triunfo se debió a un deterioro en la imagen del ex alcalde Enrique Peñalosa. Para otros, fue un castigo para el presidente Uribe quien, equivocadamente, pensó que podía influir sobre la opinión política de los bogotanos. Pocos, sin embargo, han señalado que la elección es un voto de confianza en un programa de gobierno con prioridades sociales efectivas.

En mi opinión, esta elección confirma este voto de confianza. La exitosa gestión del gobierno local prueba que es posible diseñar políticas sociales comprehensivas, transformadoras y democráticas sin despilfarrar recursos, limitar la iniciativa privada o aumentar excesivamente el tamaño de la burocracia bogotana.

Las iniciativas sociales son posibles a partir de una decisión política de inversión social que destina más de la mitad de su presupuesto a este objetivo y que rediseña la estructura administrativa para adelantar dicho propósito. El saneamiento fiscal ha sido fundamental para este logro. Lo cierto es que el dinero con que ha contado la ciudad en las últimas administraciones es básicamente el mismo, la diferencia ha estado en la prioridad que se les da a los recursos.

Aun los opositores políticos del Polo han aceptado que programas como Bogotá sin hambre, Salud a su hogar y Escuela Ciudad-Ciudad Escuela han adelantado labores extraordinarias durante el mandato del alcalde Garzón.

Durante este año, por ejemplo, Bogotá sin Hambre ha alimentado más de 717.000 personas, en su mayoría población en edad escolar. Otro de los programas, Salud a su hogar, tiene 283 equipos de trabajo que han visitado a más de 311.000 familias en estratos 1 y 2 para hacer evaluaciones de sus condiciones de vida y salud. En educación, el programa Escuela Ciudad y Ciudad escuela provee oportunidades de aprendizaje a los estudiantes después de la jornada escolar. Esta iniciativa se traduce en una ayuda real y efectiva a los padres y las madres trabajadores que no pueden cuidar a sus hijos en las tardes, y al mismo tiempo evita que los niños y los adolescentes estén desprotegidos durante estas horas.

Adicionalmente, existen iniciativas menos estudiadas pero cuyo impacto democrático y redistributivo es igual o mayor. Por ejemplo, el programa de la Secretaría de Cultura y Turismo, Libro al Viento, es una experiencia única en Colombia y en la región que genera un acceso directo a la literatura universal a través de la entrega gratuita de obras a los ciudadanos en las estaciones de TransMilenio y en otros escenarios previstos por el distrito como los Paraderos Paralibros Paraparques (PPP), para que sean retornados o intercambiados después de su lectura.

En este sentido, el programa de gobierno del alcalde Garzón nos demuestra que es posible volver a políticas sociales propias del Estado benefactor sin los traumas, vicios y desastres que predicen algunos. Por estas razones, se comprueba que existen alternativas democráticas reales en un país como Colombia, así algunos quieran continuar vinculando la izquierda democrática con la guerrilla.

Como consecuencia, es nuestra responsabilidad como electores hacerle un seguimiento al gobierno del alcalde Moreno para que no pierda de vista que estas fueron las razones que llevaron a su elección. Adicionalmente, nos debe obligar a participar más en los debates locales, con la certeza de que éstos tienen más poder de lo que naturalmente se ha entendido en términos de diseño de políticas sociales entendidas como redistribución de recursos; el mejoramiento de escuelas y los programas para promover que los niños permanezcan en ellas; la ampliación del acceso a la recreación más allá del diseño de parques, o la construcción de bibliotecas y la democratización del acceso a lo público.

* Profesora de la Universidad de Los Andes, Directora de la Maestría en Derecho, miembro de la Catédra de Género y Justicia de la misma institución y miembro fundador de DeJusticia.

El Centro de Estudios de Derecho, Justicia y Sociedad –DeJusticia– (www.dejusticia.org) fue creado en 2003 por un grupo de profesores universitarios, con el fin de contribuir a debates sobre el derecho, las instituciones y las políticas públicas, con base en estudios rigurosos que promuevan la formación de una ciudadanía sin exclusiones y la vigencia de la democracia, el Estado social de derecho y los derechos humanos

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