Martes, 17 de enero de 2017

| 1998/07/06 00:00

EN LOS PANTALONES DE NOEMI

EN LOS PANTALONES DE NOEMI


NO QUISIERA ESTAR EN LOS PANTALOnes de Noemi Sanin. De aqui a la segunda vuelta, o sea en menos de 20 dias, tendra que tomar decisiones que seran determinantes para su futuro politico, y en particular para conservar intacto, si no creciente, el caudal electoral que obtuvo en las recientes elecciones presidenciales .
Pero de entrada. Noemi arranca con un handicap muy grande en materia de la libertad con la quc es capaz de tomar sus decisiones: una antipatia personal hacia Andres Pastrana que raya en la enemistad, y que la tiene hoy por hoy mucho mas cerca del candidato liberal. Con Noemi, Serpa ha logrado lo que con muchos otros colombianos: neutralizar con su sencillez y autenticidad el rechazo que despierta su persona por su natural asociacion con el actual gobierno.
Pero el pais no esta para que las grandes decisiones politicas dependan de motivos de amistad o enemistad personales. Por el contrario, es momento de actitudes altruistas, de nobleza y de estatura espiritual, condiciones que han acompañado a Noemi Sanin a lo largo de su vida.
Pienso que uno de los grandes motivos del exito electoral de Noemi se debe a su coherencia. Se la jugó, y se la jugó a fondo, renunciando a una de las embajadas mas cotizadas de Colombia en el exterior, la de Londres. Muchos la criticaron en su momento, señalandole que habia traicionado la lealtad con el gobierno y con el pais. Pero la decisión de Noemi era absoluta. Para poder criticar lo que era criticahle, como era el ingreso de dineros del narcotrafico a la campaña de Samper, necesitaba estar por fuera. Solo por fuera, aunque su actitud pudiera ser catalogada de traición, adquiria la legitimidad de denunciar en forma frontal a su anterior compañero de universidad, amigo y luego jefe del regimen para el que fue designada embajadora: Ernesto Samper.
Y lo hizo con valor. Pero como fue tan criticada a traves del argumento de haber traicionado a un gobierno del que habia sido embajadora durante muchos meses, y a pesar de que ya estaba bien avanzado el asunto de los narcocasetes, la obligaron a atrincherarse politicamcnte, y asumió el manejo de esa trinchera con teson, valentia y una testarudez digna de los mejores lideres politicos.
Finalmente, al cabo de los meses, su posición comenzó a triunfar, por vertical y por coherente. Por eso me niego a pensar que va a arrojar por la borda esa hoja de vida, atentando ahora a traves de una posición equivocada contra esa verticalidad y esa coherencia.
Si algo dehe tener Noemi Sanin en mente es que el papel de su denuncia sera juzgado por su papel en la segunda vuelta electoral. Y lo que Noemi no puede permitir de ninguna manera es que sus votos se traten como una mercancia frente al mejor postor: ¿Quien da mas? ¿Quien da mas antes? ¿Quien se humilla mas ante su victoria?
Su dignidad y coherencia serian las primeras afectadas si Noemi le entrega su voto a Horacio Serpa, quien era el jefe de la maquinaria politica que eligió al regimen corrupto con el que ella tuvo que romper. No intento sacar aqui a relucir ninguna prevención personal contra Horacio Serpa, de quicn basicamente me aparta la actitud tolerante que tuvo ante el regimen al cual sirvió hasta hace pocos meses. Pero si deseo recalcar que si las banderas politicas de Noemi Sanin que recogieron casi tres millones de votos en estas elecciones fueron contra la maquinaria y contra la corrupción, mal podria apoyar, repito, al jefe de esa maquinaria, Horacio Serpa, parte integral del gobierno que dio rienda suelta a esa corrupción que comenzó por recibir la plata de los narcos y que hoy se ha consolidado con el robo de millones de pesos del Estado colombiano.
El lema de su campaña fue el de "devolverle el pais a los honestos". Realmente cree Noemi que asi lo hara apoyando a quienes rodean a Horacio Serpa. Si la respuesta es sí, que sea la historia la que la juzgue dentro de un año, cuando los colombianos que votaron por ella esten reclamandole a Noemi no haber trancado a Serpa, el premio del gobierno de Ernesto Samper, cuando estaba en sus manos hacerlo.
Pcro si la respuesta es no, tampoco nos sirve que sencillamente Noemi Sanin deposite su voto secreto por uno de los dos candidatos, Andres Pastrana u Horacio Serpa, sin cumplir frente a sus electores la tarea elemental de orientarlos frente a la mejor opción.
El voto en Colombia es libre, si, y es secreto, pero no es clandestino. Y a veces entre lo secreto y lo clandestino hay un puente muy debil que puede derrumbarse.

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